Articulos recientes

Al navegar en nuestro sitio, aceptas el uso de cookies para fines estadísticos.

Noticias

Análisis

Las corporaciones transnacionales: Entidades ficticias e impersonales que manejan el mundo 

Compartir:

Le hemos regalado a las corporaciones el dominio sobre el sustento de nuestras vidas. Ellas han llegado a ser ciudadanos soberanos y nosotros hemos llegado a ser consumidores.  Ellas concentran el poder y la riqueza, diseñan y forman nuestra sociedad y el mundo. Ellas tallan nuestras metas y aspiraciones, moldean nuestros pensamientos y lenguaje.  Ellas crean las imágenes y metáforas de nuestro tiempo, aquellas usadas por nuestros hijos para definir su mundo y sus vidas.  En otras palabras:  lo que las corporaciones hacen bien, aquello para lo que fueron diseñadas…ese es el problema. (1)

¿Que es la Globalización y que significa para nuestras vidas?  No hay una respuesta simple para estas preguntas ya que no existe una “cosa” tal como la globalización.  La globalización es un sistema completo de desarrollos entretejidos: económico, político, tecnológico y cultural.  Este ensayo trata de mostrar la perspectiva budista para develar sobre lo que es probablemente el principal agente de globalización, una institución que día a día tiene más influencia en nuestras vidas que ninguna otra excepto los gobiernos: Las corporaciones, especialmente las transnacionales. Mi propuesta parte por pensar acerca de que son las corporaciones, desde un punto de vista religioso, particularmente una perspectiva budista.  A pesar de su enorme y creciente impacto, sabemos muy poco de ellas- eso es, que es lo que realmente son, y por qué funcionan del modo que lo hacen.  En 1995, solo 49 de las más grandes economías del mundo eran estados;  los otros 51 eran corporaciones.  Malaysia ocupaba el número 53, más grande que Matushita (54) pero algo más pequeña que la IBM (52)  Mitsubishi, la más grande corporación en la lista, ocupaba el lugar 22.  Las ventas totales de las 200 corporaciones transnacionales era  MAYOR que el Producto Doméstico Bruto combinado de 182 estados- sin contar los 9 estados más grandes del mundo. Esto es como el 30% del Producto Doméstico Bruto Mundial  Aún así esas corporaciones empleaban menos que un tercio del 1% de la población mundial, (y este porcentaje se está reduciendo. (2)
 
En los Estados Unidos, las  100 corporaciones más grandes compran cerca del 75% del tiempo en red y sobre el 50% del tiempo de la TV pública. (3)  Esto significa que ellos deciden que es lo que se ve en la televisión y lo que no se ve, y esta se ha convertido en su medio de comunicación privado. Las fusiones y compras corporativas significan también que las estaciones de radio del país, los periódicos, y las editoriales son propiedad de un número cada vez menor de conglomerados preocupados cada vez más con la línea al pie  de los resultados de los balances.  Resumiendo, las corporaciones controlan el ”sistema nervioso” de USA y cada vez más el internacional. Es asombroso, entonces, que escuchemos hablar tan poco de lo que hacen las corporaciones, y parece que a ellas les gusta así.  Las noticias de los diarios y la TV están llenas de discursos y reuniones de líderes gubernamentales, aunque la  globalización de la economía mundial reduzca su poder en determinar el destino de la gente.  El punto principal de este ensayo se puede resumir muy simplemente:  Hoy día gracias  a la transmisión de los ideales de democracia, los estados son cada vez más responsables de sus ciudadanos, pero ¿Quiénes son  los responsables de las Corporaciones Transnacionales?

Uno de los problemas de hoy es que en nuestra preocupación por el consumo presente y las posibilidades futuras, tendemos a perder el pasado, esto es, nuestro sentido de la historia.  Porque si deseas comprender algo, uno de los primeros lugares donde debes mirar es a su historia, la que puede iluminar aspectos que de otro modo se pasan por alto o se comprenden mal….De modo que me disculparán si les presento una  pequeña lección de historia.  ¿Qué nos enseña la historia acerca de las corporaciones y sus responsabilidades?

Las empresas de negocios en forma de corporación, con inversiones económicas legalmente limitadas, comenzaron en Europa.  El dato más antiguo de esas corporaciones es de Florencia, Italia, en 1532.  La fecha y el lugar son interesantes.  Colón había “descubierto” America en 1492; y tan importante como eso, Vasco de Gama había navegado alrededor de Africa hacia India en 1498 y vuelto con una carga que valía 60 veces el coste del viaje.  Un benefició del 6.000%  Pueden imaginarse el efecto de este hecho sobre los comerciantes italianos.  Pero existían algunos problemas. Primero, era extremadamente caro producir una expedición así, de modo que poca gente podía hacerlo por si misma.  Segundo, esos viajes eran extremadamente riesgosos;  la probabilidad de naufragar en una tormenta o ser prisioneros de los piratas era considerable.  Y tercero, existía  prisión para los deudores, no solo para ti sino también para tu familia y descendientes, si perdías el barco y no podías pagar tus deudas.

La solución para estos problemas fue ingeniosa, Responsabilidad  Limitada por ley,  a diferencia de las sociedades, donde cada socio es legalmente responsable por todas las deudas del negocio, la responsabilidad limitada significaba que tú solamente podías perder la cantidad que invertías.  Este arreglo requirió un decreto especial del estado—en la Italia del Renacimiento, del príncipe local.  Esto era conveniente no solo para los inversionistas si no también para el príncipe, porque una expedición exitosa incrementaba la riqueza de su territorio, y porque sacaba una tajada grande de las utilidades al respaldar este decreto. ¿Y cuál es la relevancia de todo esto ahora?  Nos muestra, que desde el comienzo las corporaciones han estado involucradas en colonialismo y explotación colonial- un proceso que continúa hasta el día de hoy bajo un sistema  económico “neo-colonial” que sigue transfiriendo la riqueza del Sur al Norte.  Aunque tienen mucha ayuda del Banco Mundial y del Fondo Monetario, las corporaciones continúan siendo las principales instituciones que supervisan este proceso.

Segundo, muestra como desde el comienzo las corporaciones han mantenido una relación incestuosa con el estado.  En el siglo 16 las naciones-estados tales como las conocemos no existían.  Los gobernantes tenían recursos limitados y no podían ejercer el tipo de soberanía que consideramos natural hoy en día.  El estado como lo conocemos hoy día, políticamente limitado por si mismo y  auto engrandecedor, se desarrolló en paralelo con las corporaciones protegidas por la realeza.  De tal modo que se puede decir que eran hermanas siamesas imposibles de separar  La enorme riqueza extraída del Nuevo Mundo en particular, le permitió a los estados llegar a ser más poderosos y ambiciosos, y los gobernantes ayudaron al proceso despachando ejércitos y naves para “pacificar” a los países extranjeros. De aquí se desprende que hubo un tercer socio que también creció con los otros dos:  los militares modernos.  Juntos forman la Trinidad Non Sancta, gracias a las nuevas tecnologías de la pólvora, el compás (en la navegación) y a este astuto nuevo tipo de organización  que minimiza el riesgo financiero. En resumen, la moderna nación-estado y sus militares crecieron alimentándose de la explotación colonial a la par con las corporaciones. Ver el caso de USA en la nota (4)

(4). Los Estados Unidos nacieron como una revolución contra las corporaciones las cuales habían sido usadas como instrumento de poder abusivo por los reyes ingleses.  La nueva república estaba muy sospechosa del gobierno y del poder corporativo.  Las corporaciones fueron autorizadas por los estados, no por el gobierno federal (la constitución de USA no las menciona) de modo de poder mantenerlas con una vigilancia local muy cercana.  El tamaño de estas corporaciones autorizadas era limitado, y se disolvían automáticamente si no se renovaba la autorización o si la corporación se metía en actividades no consideradas en la autorización.  Para 1800 habían unas 200 autorizaciones corporativas en USA.  El siglo siguiente fue un período de gran lucha entre las corporaciones y la sociedad civil.  El punto de inflexión fue la Guerra civil (1861-1865)  Con los grandes beneficios derivados de los contratos de aprovisionamiento, las corporaciones pudieron sacar ventaja del desorden y corrupción de los tiempos, la  compra de legisladores y jueces y aún presidentes.  Lincoln se quejó un poco antes de su muerte  “Las corporaciones se han entronizado. Se nos viene una era de corrupción en los altos puestos y el poder del dinero ayudará a prolongar su reino  derribando los prejuicios de las personas hasta que la riqueza se acumule en unas pocas manos…y la república sea destruida.”  Rutheford-Hayes, que llegó a la presidencia en 1876 en elecciones sucias y dominadas en la trastienda por las corporaciones, más tarde declaró:  “Este es un gobierno del pueblo, por el pueblo pero no para el pueblo.  Es un gobierno de corporaciones, por corporaciones y para las corporaciones”  Las corporaciones gradualmente ganaron suficiente influencia para reescribir las leyes que gobernaban su creación:  las autorizaciones estatales no pudieron ser revocadas, las corporaciones pueden dedicarse a cualquier actividad etc.  Su éxito más clamoroso fue en 1886 cuando la corte Suprema falló (en el juicio Condado de Santa Clara vs Ferrocarriles del Pacífico Sur) que la corporación privada es una “persona natural” bajo la constitución de USA y por ese hecho tiene derecho a la protección de la Carta de Derechos incluyendo el derecho a la “libertad de expresión”.  Dado los vastos recursos financieros de las corporaciones para defender y explotar esos derechos, esto ha significado que las corporaciones son más libres que cualquier ciudadano.  En resumen, durante y después de la Guerra Civil hubo un golpe de estado en USA, no militar, pero una perversión ilegal de las instituciones de los poderes del estado. Excepto por un retroceso temporal durante el Nuevo Trato de Roosvelt (1930) USA ha sido gobernado  desde entonces, por una alianza de las corporaciones y el estado

Hay que enfatizar este incesto ya que tendemos a olvidarlo.  Nosotros distinguimos entre gobierno y la economía, pero de hecho en los niveles superiores hay muy poca diferencia efectiva entre ellos. Hoy los gobiernos aún sacan la tajada real del botín, pero lo llaman impuestos.  Por un lado, los estados necesitan promover las corporaciones porque éstas han llegado a ser sus “proxenetas” dependientes de esta fuente de ingresos;  por otro lado las corporaciones transnacionales se acrecientan por medio de leyes en las cuales el estado promueve sus actividades.  Como Dan Hamburg, un antiguo representante demócrata por California concluyó de sus años en el Congreso de USA “El gobierno real de nuestro país es económico, gobernado por grandes  Corporaciones que arrienda el Estado para hacer sus apuestas  Apadrinar un ambiente de seguridad en el cual las corporaciones y sus inversionistas puedan florecer es el objetivo primordial de ambos partidos políticos.  (5)Lo mismo es cierto internacionalmente.  Casi en todas partes la globalización significa que los intereses de los políticos que controlan las naciones están cada vez más identificados con los de aquellos que controlan las corporaciones.  En la mayoría de los países la elite se mueve fácilmente de uno a otro puesto, desde la Gerencia Ejecutiva a puestos en el Gabinete  de Gobierno y viceversa naturalmente sus intereses se identifican.  Piensen Uds. el caso de la política exterior de USA que está determinada por el deseo de abrir mercados foráneos ( de materias primas, y mano de obra barata) para la penetración de las corporaciones americanas. Ocasionalmente ha habido excepciones a esta relación íntima, como ser el caso de auténticos líderes populistas, pero esto no dura mucho.

Esto nos devuelve al tema de  la responsabilidad corporativa.  Un decreto real enumeraba los privilegios y responsabilidades de las corporaciones.  Desde ese minuto la historia de las corporaciones deviene en la historia de sus intentos por acrecentar sus privilegios y disminuir sus responsabilidades. Un paso importante en la disminución de responsabilidades fue la introducción de la compañía accionaria; la primera compañía inglesa fue legalmente constituida en 1553.  Las acciones en una corporación podían ser compradas o vendidas libremente, aún a alguien del extranjero.  El mercado accionario se convirtió en un rasgo esencial de una economía desarrollada y de la mayoría de las en desarrollo.  Considere sin embargo, los efectos de este desarrollo en la responsabilidad sobre las consecuencias éticas de las actividades comerciales.  Legalmente, la responsabilidad primera de una corporación no es con sus empleados o sus clientes, si no con sus accionistas. Después de todo, son los dueños. ¿Qué pasa entonces cuando estos dueños son anónimos, repartidos por aquí y por allá, la mayoría viviendo afuera, sin ningún interés en las actividades de la corporación excepto aquellas que afecten su rentabilidad?

Compare su situación con un negocio pequeño, de un dueño local.  Supón que eres un maestro carpintero viviendo en Italia en el siglo 16. Si el negocio está bueno, puedes emplear muchos otros carpinteros y aprendices.  Los puedes tratar mal, jornadas largas, sueldos bajos, pero será difícil escapar de las consecuencias de ese comportamiento.  Tú y tu familia viven arriba del taller, o a la vuelta, tu mujer se junta con las esposas de los antiguos trabajadores, son amigas; tus hijos juegan con su hijos, quizás reciben lecciones del mismo maestro.  Vas a la misma iglesia y participas en las  mismas fiestas.  El punto es que en esa situación la responsabilidad económica es local y no puede ser evadida fácilmente.  Todos en la ciudad saben cómo tratas a tus trabajadores, y esto afecta tu reputación, lo que la gente piensa de ti y como se manifiestan contigo.

Compare esto con lo que pasó en Bhopal, India en 1984, donde se supone que murieron hasta 10.000 personas y otras 50.000 quedaron  afectadas para siempre en el peor desastre químico, cuando una planta de la Union Carbide tuvo una pérdida de gases tóxicos. Aunque no sepamos quienes son, es veraz decir que los dueños de acciones de la UC estaban en otra parte, viviendo en diversos lugares del mundo¸ y que excepcionalmente algunos pocos se indignaron lo suficiente como para protestar, pero la gran mayoría no se sintió responsable por lo que sucedió.  La gente responsable por el manejo de la UC también vivía y trabajaba muy lejos.  Cualquier responsabilidad que una corporación tenga, que generalmente es solamente financiera, es bien diferente al tener que vivir con las consecuencias, y esta diferencia tiene un gran impacto sobre como estas instituciones impersonales, las corporaciones, pueden  manejar sus negocios.  Es importante entender que el problema de Bhopal no era principalmente tecnológico, (uno de esos peligros inevitables de la vida moderna) si no un problema de responsabilidad, o de inmoralidad corporativa.  El gas que escapó es tan volátil y peligroso que normalmente no se almacena si no se convierte inmediatamente en un compuesto más estable;  este fue almacenado inapropiadamente, sin ser refrigerado;  la válvula de escape de emergencia no funcionaba; había habido ya problemas y accidentes, pero las recomendaciones derivadas de estos accidentes no se habían implementado;  no habían protocolos ni ejercicios para evacuaciones de emergencia;  y la Municipalidad no había recibido ningún entrenamiento o información sobre el gas que permitiera saber como comportarse ante tal accidente…Ahora  piense, si el Gerente de la UC hubiera estado viviendo en la vecindad con su familia ¿Las condiciones hubieran sido las mismas? Y la Union Carbide nunca se disculpó por el accidente, evidentemente porque había implicaciones legales en juego.  En vez de eso, los ejecutivos de la compañía en India esparcieron rumores que un empleado descontento había causado el desastre, pero nunca se presentaron pruebas que repaldaran esta tesis.  Esta inhabilidad para pedir perdón es precisamente mi punto:  Es intrínseca a la naturaleza de las grandes corporaciones no ser responsables del mismo modo que usted y yo lo somos. A la Dra Rosalie Bertell,  quien dirigió la Comisión Médica Internacional para el caso de Bhopal en 1994,  se le preguntó si el desastre de Bhopal había cambiado la manera de operar de estas multinacionales en el extranjero.  Su repuesta da que pensar¨ “No lo creo, y esto es  aterrador.  Pienso que la mayoría ve que la Union Carbide salió con la suya y quizás ellos pueden hacer lo mismo.  Yo pienso que el efecto ha sido mínimo.”  El accidente no le costó un centavo a la UC.  Transaron todas las indemnizaciones en $470.000.000, lo que fue cubierto por los seguros (6)

Estamos empezando a entender como” uno de los propósitos principales de una corporación es  proteger a los administradores y directores que la manejan, a los accionistas que se benefician, de la responsabilidad por lo que la corporación hace.(7) También entendemos por qué debemos hablar de “corporaciones  transnacionales” en vez de “multinacionales”

Las primitivas corporaciones trascendían a las comunidades locales;  hoy en día, las más grandes, las más poderosas, trascienden a las naciones-estados y a sus ciudadanos.  En su preocupación por las utilidades, han aprendido a poner a las naciones una contra otra para obtener mejores condiciones para operar, las mejores exenciones impositivas, las menores restricciones ambientales, y así sucesivamente. Este es un desarrollo significativo;  aunque  las corporaciones y las naciones-estados crezcan juntas, de alguna manera se han separado.  Las corporaciones son más libres que las naciones-estados, que están atadas por sus responsabilidades a sus límites y a su gente.  Las corporaciones no tienen estas obligaciones.  Ellas  pueden reinventarse completamente, en un lugar diferente y en un negocio diferente si les  conviene.

Entonces ¿Qué es una corporación?  Para ser “corporizado” (Latin corpus = Cuerpo) no se necesita tener un cuerpo físico.  No puedes señalar con el dedo a una corporación, porque no tiene una locación física.  En principio, una corporación es inmortal.  Tu puedes señalar un edificio que pertenece o es usado por una corporación, aún así, el edificio puede ser vendido sin alterar el status legal de la corporación. Todo puede ser reemplazado- toda la gente, todos los recursos materiales que posee, el tipo de actividades a las que se dedica, y aún el nombre y todavía permanecer esencialmente la misma corporación.  Esto se debe a que la corporación no es una cosa sino un proceso. En forma similar a los cuerpos físicos de las cosas vivientes, una corporación es un sistema disipativo.  Esto es, debe tomar energía del exterior (ej materia prima en bruto) la que procesa de varios modos (ej manufactura)  Para continuar viviendo indefinidamente sus ingresos deben ser iguales a sus gastos.  Y como todo ser viviente, este proceso está sujeto a la  ley de la entropía: aunque se produzcan productos con valor agregado ( bienes manufacturados, o productos culturales tales como un libro o una obra de arte) el proceso consume energía.

(……..)

Así el destino de la tierra está en las manos de instituciones impersonales las que, dado el modo como están estructuradas, no están motivadas  por una preocupación acerca del bienestar de la humanidad, si no por el deseo de su propio crecimiento y beneficios. …Es intrínseca a la naturaleza de las corporaciones de no ser responsables del modo que nosotros necesitamos que lo sean;  el modo impersonal de su propiedad y organización garantiza que tal responsabilidad esté tan diluida y sea tan difusa que, al final tiende a desaparecer.

Uno podría argüir, en respuesta, que hay corporaciones que cuidan a sus empleados, se preocupan por sus productos y el efecto de estos en el medio ambiente etc. El mismo argumento se usó para la esclavitud: había buenos dueños de esclavos que cuidaban de ellos etc. Esto no refuta el hecho de que la institución de la esclavitud es intolerable.  La analogía no es demasiado evidente, pero es “intolerable que los temas más importantes para la vida humana se decidan únicamente sobre la base de los beneficios que les producen a las corporaciones transnacionales. (9)  Y es también intolerable que los recursos limitados de la tierra, sean asignados principalmente en base al beneficio que produce a las corporaciones transnacionales.

…en la medida que las corporaciones transnacionales sean los instrumentos primordiales de la globalización económica, ellas ponen en peligro el futuro de nuestros hijos y el mundo en que vivimos.

– Texto extraído de” A Bhuddist Critique of Transnational Corporations”
Publicado por:
Faculty of International Studies
Bunkyo University
Chigasaki, Japan
loy@shonan.bunkyo.ac.jp

– Texto traducido para piensaChile por nuestra amiga Olga Larrazaval

Notes
1.Richard Grossman, "Revoking the Corporation", Journal of Environmental Law and Litigation (1996) vol. 11, p. 143. 
2. "Corporate Empires", Multinational Monitor 17 no. 12 (December 1996). The information is from Forbes Magazine and the World Bank's World Development Report for 1996. 
3. Jerry Mander, "Corporations as Machines", in Jonathan Greenberg and William Kistler, ed., Buying America Back (Council Oak Books, 1992), p. 295. 
4. Ver arriba en el cuerpo del texto.
5. "Inside the Money Chase", The Nation May 5, 1997, p. 25. 
6. Information about the Bhopal disaster is from "The Bhopal Legacy: An Interview with Dr. Rosalie Bertell", Multinational Monitor 18 no. 3 (March 1997). 
7. Richard Grossman, "Corporations' Accountability and Responsibility", unpubl. 
8. Henry Demarest Lloyd, Wealth against Commonwealth (New York: 1894), p. 517. 
9. Herman E. Daly and John B. Cobb, Jr., For the Common Good (Boston: Beacon Press, 2nd ed. 1994), p. 178.
 
(September 1997)

Compartir:

Artículos Relacionados

Deja una respuesta

Los campos marcados son requeridos *

WordPress Theme built by Shufflehound. piensaChile © Copyright 2021. All rights reserved.