Paraguay: Un ex obispo podría agrupar a la oposición
por Carlos Iaquinandi Castro (SERPAL)
20 años atrás 5 min lectura
En el año 89, el número 2 del ejército, y a la vez consuegro de Stroessner dio un golpe incruento y se hizo con el poder, alegando que lo hacía “por la dignidad de las FFAA” y para “preservar la unidad del Partido Colorado”. Pero el golpe palaciego del Gral. Andrés Rodríguez, solo desplazó el personalismo del dictador pero no alteró la base del poder que siguió bajo el absoluto control de los colorados. Comenzaba el “stronismo” sin Stroessner.
La oposición, siempre débil y fragmentada no alcanzó nunca a organizarse como para poner en riesgo esa continuidad. Los últimos y recientes comicios municipales demostraron que la maquinaria colorada sigue ganando con amplitud en las principales ciudades del país. Incluso esa victoria alentó la posibilidad de que Nicanor Duarte, el actual presidente, estudiara la posibilidad de reformar la Constitución para poder presentarse a la reelección.
Las zonas campesinas del Paraguay tienen una larga historia de reivindicaciones, y han sido el movimiento social más consecuente en su lucha a pesar de las difíciles condiciones para ejercer sus derechos a expresarse. A pesar de haber sido reiteradamente reprimidos, detenidos y dispersados en regiones alejadas a las de su origen, los campesinos han logrado crecer en su organización. Este proceso ha contado con el apoyo decidido de sectores de la iglesia comprometidos con los reclamos de los trabajadores del campo. Una de las diócesis más involucradas en esas luchas ha sido la del departamento norteño de San Pedro, de la cual fue obispo hasta el año 2004 Fernando Lugo. Fue el Papa Juan Pablo II quien aquel año “invitó” al obispo a que presentara su renuncia. En aquel momento se afirmó que el propio gobierno paraguayo había movido todas sus influencias para conseguir el alejamiento de Lugo.
Puede decirse que desde este primer pronunciamiento, Fernando Lugo ha utilizado un lenguaje claro que comienza a resonar en todos los rincones del país. El ex obispo de San Pedro, al anunciar que había presentado su renuncia al estado clerical, afirmó “ahora el Papa puede resolver aceptar mi determinación o me puede sancionar, pero ya estoy en la política”. Y ante quienes pretenden encuadrarlo políticamente, afirmó que “no pertenece a la derecha ni a la izquierda”, porque “en Paraguay sólo hay quienes robaron y quienes fueron víctimas del robo”.
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