La sed insaciable de las mineras
por Leyla Ramírez /Arnaldo Pérez (La Nación)
21 años atrás 8 min lectura
De tanto en tanto el oasis de Pica se viste de luto. Banderas negras -ya desteñidas por la fuerza del sol- flamean en los caseríos de la zona para hacer patente la declaración de guerra de los habitantes del oasis: impedir que la empresa Doña Inés de Collahuasi logre explotar las reservas de agua de la laguna del Salar de Huasco (Nota de la Redacción: No confundir con el Valle del Huasco en la III-región).
A partir de 1994, Quebrada Blanca, Cerro Colorado y Doña Inés de Collahuasi propiedad, respectivamente, de las transnacionales Noranda, BHP Billiton y Falconbridge, Anglo American y Mitsui & Co entraron en funcionamiento en esta zona.
La Dirección General de Aguas (DGA) aún no da la respuesta final a la solicitud de Collahuasi para consumir 903 litros por segundo en Huasco, pero Jaime Muñoz, jefe del departamento de administración de recursos hídricos de ese organismo informó que tras los análisis técnicos de su entidad se concluyó que la explotación de agua en la zona podría tener algún grado de impacto en el salar y -por ello- se determinó que era requisito previo someter la extracción a una evaluación de impacto ambiental. “Ahora estamos en el análisis previo, que es saber qué le pasa a este ecosistema con diferentes niveles de extracción”.
Al límite de lo sustentable
álvaro Alaniz, antropólogo de Fundación Avina, especialista en temas de crecimiento sustentable, as
egura que el nudo central de este conflicto es el modelo de desarrollo que tiene Chile, donde el agua es vista como un negocio y no como un bien común. “No creo que en Chile la gente se quede sin agua para beber para beneficiar a las empresas. El problema pasa por las expectativas de desarrollo que estamos implementando que necesita más agua de la que los ecosistemas están dando. Esa escasez impide proyectar el modelo económico actual en más de 10 años y es ahí donde las comunidades se dan cuenta de que van a tener una crisis inminente”.
Nota:
La escasez y las mineras
Artículos Relacionados
Campaña de desprestigio contra el movimiento NO + AFP y Luis Mesina
por Patricio Guzmán S. (Chile)
10 años atrás 4 min lectura
Todas las formas de lucha
por Daniel Pizarro (Chile)
7 años atrás 1 min lectura
Alcalde Carlos Adasme, ¿hasta cuando tolerará el daño que provoca la viña De Martino?
por Vecinas y vecinos de Lo Guerra, Población Gacitúa y Lo Pérez (Isla de Maipo, Chile)
5 años atrás 5 min lectura
La muerte blanca en Salta (Parte I)
por Elena Luz González Bazán (Argentina)
18 años atrás 6 min lectura
Soldado denuncia al ejército por narcotráfico, Paramilitarismo y asesinatos ‘falsos positivos’
por Agencia pensamiento crítico (Colombia)
16 años atrás 2 min lectura
Detienen a periodista Marcelo Garay en comunidad Mapuche de Padre Las Casas
por Redchem (Chile)
17 años atrás 1 min lectura
Israel prohíbe que se vuelen cometas en Gaza por miedo a atentados
por Medios Internacionales
2 horas atrás
27 de agosto de 2026
Ellos, los israelí o los aviones norteamericanos pueden volar, bombardear, dstruir edificios y matar a miles de personas. Eso si está permitido.
Hipócritas, asesinos, genocidas. ¡Ya llegara el día de la justicia! ¡Las madres, abuelas y niños muertos ya suman más de 60.000!
A rechazar la Cumbre Fascista y de Ultraderecha en Santiago el jueves 3 de septiembre
por Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores (Chile)
1 día atrás
26 de agosto de 2026
Llamamos a concentrarnos el jueves 3 de septiembre, a las 18:00 horas, en Alameda con Paseo Ahumada, para expresar nuestro más enérgico repudio a esta cumbre fascista y a la ultraderecha internacional que la promueve.
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
3 días atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…
Colombia / Cali: el terremoto que disputa el relato del orden y revela la autonomía popular
por Anónimo
4 días atrás
23 de agosto de 2026
Lo que nació como experiencia localizada de resistencia empezó a convertirse en un lenguaje nacional de solidaridad. No se contagió únicamente una emoción; se contagió una manera de organizar la vida.