Democracia Participativa versus Vampirocracia

España, excelente campo de cultivo de la mosca tse-tse, nos subdesarrolla con bombardeos informativos en los que frecuentemente, entre las noticias más importantes del día, destacan p. ej. las temperaturas de Cincinnati (Ohio, EEUU), y se ignora p. ej. una devastadora tormenta de arena en los campamentos de refugiados del pueblo saharaui, ¿Estamos tan sedados que vemos normal “la miamización de las conciencias”?

Esa miamización[1], unida al eurocentrismo, nos convierte en ignorantes profundos de la realidad que impera en la mayor parte del planeta. Las llamadas de China y Rusia, desde hace décadas, a la construcción de “un mundo multipolar sin potencias hegemónicas” son ignoradas, despreciadas o caen en saco roto, mientras el rodillo USA, con las ruedas de sus perritos falderos, se encarga de que todo obedezca a un plan preconcebido.

Hago esta reflexión después de leer un artículo[2] del socialista chileno Edgardo Condezza Vaccaro, considerado en su país El Quijote de esta Época. Con el título de ¿Qué pueden hacer los ciudadanos ante la crisis de la política y la soberanía nacional? Este médico, Presidente del Movimiento por la Consulta y los Derechos Humanos, enumera varios canales para conquistar una democracia participativa, a saber:

-1-. Plebiscitos vinculantes convocados por los ciudadanos –con base a un cierto número de firmas-.

En este apartado pone el ejemplo de Uruguay donde se hizo una consulta popular en la cual se rechazó la privatización del agua. ¿Qué hubiera pasado en España si se hubiera consultado a la ciudadanía sobre las medidas de choque que necesita el país en estos tiempos de “canibalismo legal”? Si las demandas de la mayoría no obligan, en situaciones extremas, a la firma de decretos humanitarios, la democracia de la burguesía material e intelectual, no es más que una falacia. Mi amigo, el revolucionario chileno, León Canales, solía decir en plan sarcástico: ¡Liberté, Egalité, Fraternité, Imposibilité!

-2.- Generación de leyes por iniciativa de la ciudadanía.

Ya pasó la época en la que una gran parte de la población era analfabeta y la gente tenía que someterse a las leyes de “los padres de la patria”. Para Edgardo Condezza – desconocido prácticamente en nuestro continente, de ahí viene lo de las temperaturas de Cincinnati-, esta segunda propuesta es de vital importancia para que cuaje una democracia participativa. Vivimos un momento histórico con generaciones altamente capacitadas para proponer nuevas legislaciones acorde con las demandas de la sociedad. Para que eso sea posible, subraya Condezza, habría que cambiar la Constitución.

-3- Revocatoria rápida (y sin puertas giratorias[3]) de las autoridades elegidas por la ciudadanía cuando resulten corruptas, incapaces o no cumplan sus promesas electorales.

Este mecanismo es de vital importancia en países donde la justicia sirve los intereses de los partidos gobernantes, tiene las manos atadas o simplemente funciona con extrema lentitud. Si esa diosa de ojos vendados camina a paso de tortuga, deja de cumplir la finalidad para la cual fue creada.

-4– Representación ciudadana, con amplios poderes, en los consejos de entidades donde se practica regularmente la corrupción (o se regalan salarios abusivos)[4].

El ejemplo más claro en España lo tenemos en la banca y en gran número de entidades públicas, donde miles de millones de euros que se han esfumado han pasado, como por arte de magia, a formar parte de la deuda de millones de familias, carga que irán pagando con impuestos adicionales durante décadas. Respecto a esta propuesta, Edgardo Condezza se pregunta ¿Qué canales tiene el pueblo para poner fin a las estafas generalizadas, etc.? El mismo contesta…Ninguno.

-5- Incorporar el voto obligatorio.

Tal vez, tras una educación adecuada en las escuelas, la cosa pública se perciba como algo de suma importancia y las nuevas generaciones acepten como lógico el voto obligatorio. En España, como en el resto de los países de nuestro entorno, el hecho de que los políticos nunca cumplan sus programas –salvo raras excepciones- ha creado legiones de escépticos y decepcionados que abominan de todo lo que huele a política.

Algunas de estas ideas tal vez sirvan, -con otras sacadas de la inteligencia colectiva-, como primeros pasos o esbozos hacia la conquista de la democracia participativa. Lo que tenemos ahora no es más que una vampirocracia. Si tuviéramos las gafas adecuadas veríamos que todo billete o moneda tienen manchas o rastros de sangre. En la antigüedad ya se sabía que la usura y la esclavitud son el padre y la madre de la riqueza.

Regenerar la vida política en el viejo continente es lo que pretende Yannis Varoufakis y sus allegados,  quienes presentarán el próximo 9 de febrero en Berlín, en la plaza Rosa Luxemburg, la plataforma “DiEm-25” (Democracy in Europe Movement- 2025), cuya misión es: DEMOCRATIZAR EUROPA O ABOLIR LA UNIÓN EUROPEA.

Y vuelve a cantar Quiquiriquí el Noble Gallo Beneventano para recordarnos que el monstruo del capitalismo cada día se hace más fuerte con el sacrificio masivo de los “nadies” ¿No es denigrante que las 62 personas más ricas del mundo, las mismas que caben en un autobús, tenga el mismo dinero que 3.600 millones de seres humanos?

 

Notas:

[1] Término utilizado por Eduardo Galeano.

[2] En la publicación crítica de izquierdas “piensaChile”.

[3] Lo de las puertas giratorias no viene en el texto de Condezza, se debe a un agregado personal.  El caso más grotesco de puertas giratorias lo tenemos en el ínclito Tony Blair, quien pasó de primer ministro británico e impulsor de la Guerra de Irak, a ser nombrado Enviado Especial de la UE para la Paz en Oriente Medio, cargó que utilizó además, para enriquecerse haciendo negocios de dudosa legalidad en la región.

[4] Lo de “salarios abusivos” es un añadido del autor de esta crónica.

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