¿Qué hicimos mal?
Ayer fue Leonardo Farkas, poco antes Marco Enríquez Ominami. Ahora, Pamela Jiles… Pareciera que el recetario es tan directo como el mensaje. “Trabaja en la tele, lúcete en la arena pública por tu amor a la masividad insípida y de seguro mañana tendrás credenciales para llegar a la presidencia de Chile”. Atroz pero cierto.
Yo puedo aceptar que las democracias tienen este “efecto esperpento” de vez en cuando, que aquellos ciudadanos populares -los mismos que en momentos de evidente crisis carecen de validez alguna- alcanzan notoriedad de golpe en días donde la brújula se descompone buscando renovación de sus líderes sociales.
Surrealismo: Solamente en Chile somos tan originales
Solamente en Chile – somos tan originales – podía a estas alturas ser imaginable el espectáculo difundido por los medios, y especialmente por el llamado “decano” de la prensa nacional, tras la muerte del ideólogo nazi Miguel Serrano. En cualquier país civilizado – sin ir más lejos, acaban de echar de Argentina a un cura que se permitió en una declaración poner en duda la verdad histórica del holocausto – no sólo no se habría permitido realizar homenajes públicos a un personaje de la calaña de Serrano, sino que él mismo no habría gozado de privilegios e impunidad tras la repetida difusión de imágenes en las que aparece grotescamente disfrazado de führer criollo o emitiendo continuamente declaraciones en las cuales propugna la eliminación física del pueblo judío.
¡La alegría ya vino!
Un regalito de los ciudadanos al Gobierno… para actualizar la vieja campaña del NO, que tanto llenó de esperanza a los chilenos… con promesas incumplidas!!
Todo es posible en la política chilena. A propósito del año electoral 2009
La gran interrogante de muchos grupos de origen popular, interesados en una izquierda unida que siga las ideas de Salvador Allende, es ¿hasta dónde la izquierda denominada “extra parlamentaria” ha negociado por los cupos parlamentarios?, y ¿en qué grado eso afecta la independencia de un proyecto popular? Habrá que tomar decisiones para ocupar el lugar que nos corresponde en el seno de la izquierda, con nuestras propuestas y orgánicas unidas o en el peor de los casos coordinadas.
¿Democracia clientelista o democracia de los ciudadanos?
Hay que cambiar, ahora, la forma de hacer política, debemos terminar con la monarquía presidencial, más poderosa que el absolutismo; el parlamento debe recuperar su dignidad, no sólo legislando y fiscalizando, sino también orientando y representando a la opinión pública. No puede ser que las encuestas de opinión se conviertan en el único método de selección de liderazgo, no puede ser que la farándula banalice a la política. Quiero una democracia de ciudadanos que constantemente fiscalicen la ética de sus representantes y funcionarios del estado. Esto es mucho más que la solución de parche de crear una ley cada vez que haya una evidencia de malversación de fondos públicos.
Pamela Jiles candidata… ¿qué pasa aquí?
Curioso… Hace un mes los medios periodísticos chilenos –prensa gráfica, radio y televisión– especularon a trenza suelta acerca de si un señor Farkas, empresario minero y generoso con las propinas, se tentaría con la candidatura a la Presidencia de la República (eligió finalmente ser jurado del circo viñamarino). Cuando una periodista de indudable talento, hábil polemista y conocedora de la trastienda de la política presenta la suya el eco, en cambio, ha sido –hasta ahora– silencio.
Urge revisar los fundamentos
La conjunción de las distintas crisis, unas coyunturales y otras sistémicas, obliga a todos a trabajar en dos frentes: uno, intrasistémico buscando soluciones inmediatas a los problemas para salvar vidas, garantizar el trabajo y la producción y evitar el colapso. Otro, transistémico, haciendo una crítica rigurosa a los fundamentos teóricos que nos han llevado al actual caos y trabajando otros fundamentos que propicien una alternativa que permita en otro nivel la continuidad del proyecto planetario humano.
Gaza, o la naturalización del horror
El bombardeo por aire, mar y tierra sufrido por la población de Gaza entre el 27 de diciembre de 2008 y el 17 de enero de 2009 arrojó el saldo provisorio de 1.330 civiles muertos. Un 60% de esos civiles eran niños. La cuenta de heridos graves llegó, para la misma fecha, a 5.450. De esos heridos graves, sin contar los que han ido muriendo tras el cese del fuego, unos 1.600 sufrirán incapacidades permanentes. También se emplearon en Gaza bombas-racimo de fósforo blanco.
Afilan viejas garras contra América Latina
"No existe ningún conflicto entre nuestra seguridad y nuestros ideales, simplemente uno refuerza al otro. El poder de nuestras armas nos hizo ganar la independencia, y a través de la historia el poder de las armas protegió nuestra libertad". Con esto, Biden justificó todas las invasiones norteamericanas a los países del Tercer Mundo y en especial en América Latina, aprobó todos los golpes de Estado concebidos en Washington y justificó las guerras en Vietnam, Yugoslavia, Irak, Afganistán y las posibles intervenciones en Pakistán, Irán y Siria.
Morir dignamente
Todo ser humano tiene derecho a vivir y morir con dignidad. El decidir la forma de morir pertenece a la persona y no al Estado: es un derecho humano individual y no colectivo. En el caso de Eluana Englaro, antes de sufrir el accidente automovilístico, dijo a sus padres que no le prolongaran la vida vegetativa artificialmente, lo que equivale a un testamento.