Piñera: gobernar para los ricos
por Rafael Luis Gumucio Rivas, El Viejo (Chile)
8 años atrás 4 min lectura
10/02/2018
En la literatura rusa, previa a la Revolución, se consignaba como éxito en la vida el lograr un cargo de funcionario en la administración zarista, por ejemplo, en Crimen y castigo, novela de F. Dostoievski, el personaje más poderoso ejercía sus funciones en las filas del Estado. Con el advenimiento de la Concertación para la Democracia, en Chile, ocurrió algo similar a la de la Rusia zarista: la meta culmen del novel político era conseguir un puesto en el gobierno que, en esa época, se cuoteaban entre los partidos del bloque en el poder.
Ser funcionario u operador político era un signo de poder en el partido. En el caso de los socialistas, estos cargos se distribuían por fracciones, por ejemplo, al comienzo de la transición a la democracia, la Megatendencia y luego, la Nueva Izquierda, presidida por Camilo Escalona; por su parte, los democratacristianos han conservado, desde 1965, la “vocación de Partido de funcionario”; para qué detenernos en el PPD y en el Partido Radical.
Otro tipo de personaje que caracterizó a los partidos de la fenecida Concertación fue surgimiento de los “operadores políticos”, especie de secretarios y jefes de gabinete que, junto con llevar el maletín a sus líderes, los imitaban hasta en los gestos, incluso, en los trajes italianos, y se hacían tan necesarios como los pequeños bichos que se adhieren a piel de los elefantes y de otros animales – en ese tiempo, a nadie se le ocurriría la genial idea de Bosco Parra, de que la Izquierda Cristiana no postulara a ningún cargo gubernativo durante la Unidad Popular -; en definitiva, cuando no hay ideas y muchos menos sueños de vigilia, el realismo prueba que lo mejor es el asalto al botín del Estado; se impone el “pituto o muerte”, en consecuencia, partidos políticos que viven del Estado, una vez perdido el poder, no tienen más recurso que el camino de la agonía – el caso del PPD y la DC -.
Se dice que en la vida hay que tener un 1% de inspiración, un 2% de sudor y un 97% de suerte. Un político sin fortuna está condenado al fracaso, y qué duda cabe que Piñera es un tipo con mucha suerte y podrá gobernar con una economía recuperada y en plena expansión y, como si fuera poco, se beneficiará de las modernizaciones de la Presidente Michelle Bachelet. En Chile nos gusta premiar a los derrotados: ha sido el caso de los Presidentes José Manuel Balmaceda, Pedro Aguirre Cerda y Salvador Allende e, incluso, nuestro héroe máximo, Arturo Prat, quienes son los personajes más admirados por el pueblo.
Un político afortunado como Sebastián Piñera, con poder, dinero y éxitos pecuniarios, a pesar de sus esfuerzos, no ha logrado, hasta ahora, el amor de su pueblo: Es cierto que ganó en la segunda vuelta gracias al terror de los “fachos pobres”, que lograron auto- convencerse de que, de ganar Guillier, un hombre bastante moderado, el país se convertiría en una “Chilezuela”, consigna difundida por los pasquines de derecha, y el populacho gritaba, luego de conocerse el triunfo de su abanderado, “nos salvamos”.
Mandar para los ricos se ha convertido en el slogan de los gobiernos, presididos por empresarios de derecha – Macri, en Argentina, Temer, en Brasil, Trump en Estados Unidos y Piñera, en Chile – y tener contentos a los poderosos siempre ha sido mucho mejor negocio que favorecer a los pobres, y el máximo a que pueden llegar estos gobiernos de empresarios es una “derecha compasiva”, es decir, entregar a los marginados y a la clase emergente los beneficios del chorreo.
Como sabemos, el Presidente electo, que ya repartió su gabinete colocando, por ejemplo, al siútico escritor, Roberto Ampuero, como Canciller, al jefe de los empresarios, Alfredo Moreno, como ministro de Desarrollo Social, a Gerardo Varela, en el ministerio de Educación, un crítico acérrimo contra el derecho a la gratuidad, demostrando que los ricos según ellos mismos pueden ser los mejores protectores de los más desvalidos. El gabinete se complementa con su primo, Andrés Chadwick, como ministro del Interior, y Cecilia Pérez, como vocera – según el inefable y humorista Carlos Larraín, probaba el sentido social del Presidente al nombrar una “morenita” en el gabinete” -.
Los partidos de Chile Vamos, esta vez, no se van a dejar dominar por el reyecito Piñera, quien, durante el primer gobierno, se dio el lujo de marginarlos, nombrando ministros a su amigotes empresarios, gerentes y tecnócratas. Ahora viene el turno a los partidos de Chile Vamos en el reparto del resto de los cargos de subsecretarios, intendentes y gobernadores, seremis, directores de empresas del Estado, puestos que no son pocos, pero que no alcanzan a saciar el pantagruélico hambre de los dirigentes y militantes de los partidos de esa alianza. Ya empezamos a ser testigos de las disputas entre los partidos grandes respecto de los chicos, por ejemplo, entre la UDI y Evópoli, entre Renovación Nacional y la UDI.
De todas maneras, la ambición de poder siempre lleva a la corrupción y, finalmente, al declive de gobiernos que han sido elegidos por una amplia mayoría: ocurrió antes con la Concertación, ocurrirá ahora con el gobierno de Sebastián Piñera.
Artículos Relacionados
Sinceramente, ¿tiene arreglo el Brasil actual?
por Leonardo Boff (Brasil)
10 años atrás 4 min lectura
Lecciones de Hugo Chávez: El Socialismo del siglo XXI
por Álvaro Cuadra (Chile)
13 años atrás 3 min lectura
Ecuador, Sonda y la corrupción
por Arnaldo Perez Guerra (Chile)
20 años atrás 12 min lectura
La educación superior gratuita es posible.
por Rafael Gumucio Rivas, Claudio Filippi Peredo (Chile)
17 años atrás 8 min lectura
Una McIdeología para una McOligarquía
por José Gabriel Palma (Chile)
9 años atrás 27 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Presentación del libro: «La furia de las olas». La historia de los Marineros chilenos que dijeron NO al Golpe
por piensaChile
9 segundos atrás
28 de mayo de 2026
Alertados por el discurso conspirativo de sus oficiales, un grupo de jóvenes marineros se convierte en testigo de los preparativos del complot para derrocar al gobierno de la Unidad Popular. Conversatorio, el 31 de mayo, Estación Mapocho
Viña del Mar: ¡No, no habrá, no puede haber música para encubrir el Genocidio contra el pueblo de Palestina!
por Coordinador a Acción por Palestina
25 mins atrás
28 de mayo de 2026
Por eso llamamos a protestar este sábado 30 de mayo, a las 19:00 horas, frente al Teatro Municipal de Viña del Mar, contra el genocidio en Palestina, contra el sionismo y contra toda forma de complicidad cultural, diplomática o institucional con el Estado de Israel. Llamamos a las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, culturales, feministas, de derechos humanos y de solidaridad internacionalista a concurrir de manera masiva, con banderas palestinas, lienzos, pancartas y una sola exigencia: que no se use la cultura para encubrir el exterminio.
Teatro Municipal de Viña del Mar: ¿Concierto de Fraternidad? ¡Los genocidas del pueblo Palestino no pueden hablar de fraternidad!
por El Porteño (Valparaíso, Chile)
1 día atrás
27 de mayo de 2026
Por eso llamamos a protestar este sábado 30 de mayo, a las 19:00 horas, frente al Teatro Municipal de Viña del Mar, contra el genocidio en Palestina, contra el sionismo y contra toda forma de complicidad cultural, diplomática o institucional con el Estado de Israel.
Bolivia, Cochabamba: Caravana popular llega al cuartel de la 9. División para entregar mensaje rechazando intento de imponer Estado de Sitio
por Noticias Bolivia
2 días atrás
26 de mayo de 2026
“Estamos en movilización y acciones de los cinco municipios de las Seis Federaciones. Nuestra base está totalmente furiosa. El Gobierno está pretendiendo sacar un estado de sitio que, de antemano, no vamos a aceptar. Va a depender de la Policía y el Ejército, qué decisión va a tomar”
Llamar «morenita» a Cecilia Pérez es un chiste cruel de Larraín ya que el presi electo y su primo no son precisamente nórdicos.