¿Cómo entender la aterradora falta de conciencia de los corruptos?
por Leonardo Boff (Brasil)
9 años atrás 4 min lectura
¿Cómo queda la conciencia de los corruptos que roban millones de las arcas públicas o la de los empresarios que inflan las facturas de los proyectos en millones de reales y pagan propinas millonarias a agentes del Estado? Peor aún: ¿cómo queda la conciencia de los malvados que desvían de la atención sanitaria cientos de millones de reales? ¿Y la de los inhumanos que falsifican remedios y condenan a muerte a los que los necesitan, sin olvidar a los desvergonzados que roban la merienda de la boca de los escolares, que para innumerables pobres representa la única comida del día? Muchos de esos corruptos solo son denunciados. Y por eso se ríen. No es raro que sean cristianos y católicos que, con sus crímenes, continúan manteniendo a Cristo en la cruz en los cuerpos de los crucificados de este mundo.
Para entender esta maldad tenemos que considerar de manera realista la condición humana: ella es simultáneamente dia-bólica y sim-bólica, compasiva y perversa. En el lenguaje concreto de San Agustín, en cada uno de nosotros hay una porción de Cristo, el hombre nuevo, y una porción de Adán, el hombre viejo. Depende del proyecto de nuestra libertad dar más espacio a uno o a otro. Así puede surgir una persona honesta, justa, amante de la verdad y del bien. Y puede crecer también una persona malvada, corrupta y distante de todo lo que es bueno y justo.
Pero no es necesario que sea así. En lo más profundo de nosotros mismos, no obstante la ambigüedad mencionada, hay una primera naturaleza que se expresa por una bondad fontal, por una tendencia hacia lo justo y lo verdadero. Cuanto más penetramos en nuestra radicalidad, más nos damos cuenta de que esa es nuestra verdadera esencia, nuestra naturaleza primera. Pero sin que sepamos cómo ni por qué, sucedió algo en nuestro proceso antropogénico –desafío permanente para los pensadores religiosos y los filósofos de todas las tradiciones– que hizo que nuestra naturaleza primera decayese y se pervirtiese. Immanuel Kant constataba que somos un leño torcido del cual no se consigue sacar una tabla recta.
Como consecuencia, creamos una segunda naturaleza hecha de maldades de todo tipo. Esta terminología se encuentra ya en san Agustín, en santo Tomás de Aquino y posteriormente será retomada por Pascal y Hegel. Está presente en todos los pueblos e instituciones y, a cierto nivel, en cada uno de nosotros. Es el resultado de la secuencia continuada y uniforme de nuestros malos hábitos, que generan una verdadera cultura de distorsiones. Es la cultura de lo negativo en nosotros. Es el reino de la corrupción que se ha naturalizado.
Personalicemos esta segunda naturaleza. Si alguien se habitúa a mentir, a engañar, a robar, a corromper activamente y a dejarse corromper pasivamente, acaba creando en sí esta segunda naturaleza. Roba sin darse cuenta de que esta práctica suya es perversa y anti-ética porque perjudica a los otros o al bien común. Practica todo eso sin culpa y sin remordimientos, porque la corrupción en él se volvió natural, una segunda naturaleza. Siguen con su caradura como se ve en nuestros corruptos que adelgazan, no por la mala conciencia que los corroe por dentro, sino por las pésimas condiciones de las cárceles.
Además de este dato de la condition humaine decadente, el sociólogo Jessé Souza en el libro que va a salir publicado La élite del atraso: de la esclavitud al Lava-Jato nos proporciona un dato de nuestra propia historia: la esclavitud. Esta cosificaba a los esclavos considerándolos “piezas”, objeto de violencia y de desprecio. «Su función era vender energía muscular, como animales» (J.Souza). Ese desprecio ha sido transferido a los nordestinos, a los pobres en general y a los LGBT entre otros discriminados.
En tiempos recientes, buena parte de los adinerados se sintió amenazada por la ascensión de estos condenados de la tierra. Empezó a irritarse porque los veían en los centros comerciales y en los aeropuertos; para ellos bastaba el autobús, jamás el avión. Aquí ya no se trata de corrupción financiera, sino de la corrupción de las mentes y de los corazones, haciendo a las personas inhumanas.
Finalmente, por un cambio de rumbo de nuestra política ante los crímenes de cuello blanco, los dueños de grandes empresas y otros políticos que hicieron, en gran parte, sus fortunas mediante la corrupción, están sintiendo el peso de la justicia, el rigor de las prisiones y el escarnio público. Están detrás de las rejas, hecho inédito en nuestra historia.
El sufrimiento siempre da duras lecciones. Ojalá, por los padecimientos, la primera naturaleza, la conciencia, salga a la superficie y se descubran rehenes de la segunda naturaleza decadente que ellos mismos crearon. Cambien el sentido de su vida y devuelvan el dinero robado. Y como teólogo digo: en el momento supremo de sus vidas, se enfrentarán, trémulos, a los rostros de las víctimas que hicieron por causa de sus corrupciones y que murieron antes de tiempo, en realidad fueron asesinados por ellos. Sus fortunas no los salvarán. ¿Y entonces qué será de ellos?
*Fuente: Servicios Koinonia
Artículos Relacionados
Bolivia: Las pruebas del plan para proscribir a Evo Morales. Otra víctima de ‘lawfare’
por La Base America Latina
11 meses atrás 1 min lectura
Jefe de la “mafia de Intendencia” en Carabineros sigue recibiendo sueldo de $3,9 millones y se le tramita indemnización por más de $100 millones
por Felipe Saleh (Chile)
9 años atrás 6 min lectura
«Es inaceptable que se hagan negocios en torno a la búsqueda de nuestros familiares Detenidos Desaparecidos»
por Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Chile)
2 años atrás 1 min lectura
Triunfa la presión social: Restituyen a los dos fiscales que investigan caso Odebrecht en Perú
por El Tiempo
7 años atrás 3 min lectura
El gobierno, una vez más, no aplica la ley en Colonia Dignidad, dejando abandonada a las víctimas
por Victoria Parada (Chile)
1 año atrás 3 min lectura
La historia vuelve a repetirse, solo cambian los actores
por Luis Mesina (Chile)
2 años atrás 4 min lectura
Gobierno contra deudores CAE: el negocio de los bancos. 7 razones para no pagar
por Medios Nacionales
9 segundos atrás
16 de junio de 2026
¿Quién gana realmente con el CAE? ¿Por qué estudiantes y familias trabajadoras terminan endeudadas durante años, mientras bancos e instituciones privadas hacen negocio con la educación? ¿Qué rol han jugado el Estado, los gobiernos y la Tesorería General de la República en este sistema?
Horizontes tenebrosos
por Manuel Acuña Asenjo (Estocolmo, Suecia)
20 mins atrás
16 de junio de 2026 COMPARACIONES ODIOSAS, PERO NECESARIAS En la declaración obligatoria de patrimonio que hiciera el presidente José Kast al asumir este año como tal, se señala…
‘Palestinización’ de América Latina: ¿qué tienen que ver la Tecnología de Israel, Kast y Milei?
por Inna Afinogenova (México)
4 días atrás
12 de junio de 2026
¿A qué se debe el acelerado crecimiento de la industria armamentista israelí en Latinoamérica? ¿Qué tipo de drones, de tecnologia, fusiles y pistolas semiautomáticas están llegando a nuestros países? ¿Hacia dóndevamos?
¿Europa va detrás de los neofacistas o solo repudia la corrupción política de sus elites? Vea esto
por piensaChile
5 días atrás
11 de junio de 2026
Metidos allí, donde la mayoría de los políticos retrocede por los problemas que se presentan, los comunistas austríacos han dado con la mejor recete para hacer crecer su influencia, demostrando que están por una sociedad más humana, uniendo voluntades y solucionando los problemas.