La deshumanización como trasfondo de los suicidios en el Costanera Center
por Claudio Garrido (Chile)
10 años atrás 5 min lectura
Terminar con la vida en uno de los hitos urbanos más importantes de la ciudad, que a la vez se erige como el epicentro del consumismo, motiva la reflexión acerca de la influencia de la desigualdad social, el endeudamiento y la violencia del sistema neoliberal como causa de suicidios, tales como los ocurridos en el mall Costanera Center.
Las redes sociales reaccionan cada vez que Costanera Center es tendencia. Más de algún usuario deduce que la aparición del centro comercial en las redes sociales tiene que ver con una desgracia. “Una persona se suicidó”. Tal como ocurrió el 3 de julio pasado y otras seis veces más desde la apertura en 2012 del centro comercial ubicado en Providencia, propiedad de Horst Paulmann.
Los suicidios no suelen ser noticia en los medios de comunicación, salvo en casos que involucre el bloqueo del tránsito o se trate de situaciones notables, tales como las que han ocurrido en el mall capitalino. Es que llama la atención la elección del lugar. Costanera Center, el edificio más alto de Latinoamérica, que alberga el mall más importante del holding deretail más importante de la región, y a vista y paciencia del público, ha resultado ser el escenario propicio para que algunas personas terminen con su vida.
Las muertes por mano propia van acompañadas, en general, de cuadros depresivos o estados de deterioro mental, frente al cual la víctima no se ha sentido capaz de hacer frente y ha carecido de un adecuado tratamiento. En Chile, la depresión es una afección que cada vez golpea más a la población, padeciéndola dos de cada diez personas. Además, representa el 47 por ciento de las licencias médicas, según datos de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS).
Suicidarse en la sociedad de consumo
En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, el sociólogo y académico de la Universidad de Santiago (USACh), Alberto Mayol explicó desde la teoría los aspectos y fundamentos que tienen acciones de este tipo. Corresponderían a los denominados suicidios por “desintegración social”, según los conceptos instalados por el referente en la materia Emile Durkheim.
Según dice Mayol, este tipo de suicidio se da cuando “no eres capaz de integrarte en las normas imperantes de la sociedad. Si esta es una sociedad de consumo, la norma imperante, entonces, es efectivamente acceder a los bienes más cotizados y más deseados, y mientras más accedas a ellos, más integrado te encuentras”.
Como parte de esta sociedad, los bienes son eminentemente escasos y las maneras de acceder a ellos resultan cada día más violentas, debido a las mediocres condiciones laborales, los salarios insuficientes y la necesidad del endeudamiento para poder acceder a bienes y servicios, que a la postre generan una situación de vulnerabilidad frente a las dificultades para cubrir la totalidad de los gastos y las consecuencias patrimoniales y psicológicas que esto implica.
De ahí, que este tipo de situaciones puede despertar el instinto suicida. ¿Pero por qué en un lugar como el Costanera Center? Mayol explica que este tipo de muerte sucede en horarios y lugares que son significativos para la sociedad y que estos factores deben investigarse en estos casos para establecer sus causas. El agobio por las situaciones que vive la víctima la impulsaría a hacerse notar en un instante donde las personas pueden presenciar su angustia. En el contexto de una sociedad de consumo, no resulta entonces extraño que sea Costanera Center, en tanto mall de prominencia y notoriedad pública, el lugar elegido por las personas que se quitan la vida.
Una sociedad enajenada
Ha llamado la atención que en estos episodios donde queda expuesta la dignidad de una persona que acaba de fallecer, el lugar del deceso queda circunscrito por barreras o una carpa, mientras el centro comercial sigue funcionando en total normalidad. El procedimiento de emergencia muchas veces es presenciado por cientos de personas –niños y niñas inclusive-, y se realiza al mismo tiempo que las compras y el “vitrineo” pasan por el lado como si nada hubiese ocurrido. Incluso, en casos como el suicidio ocurrido el 3 de mayo de 2014, cuando una persona se precipitó al suelo desde el piso 27 del edificio del centro comercial, la acción fue grabada y viralizada en redes sociales.

Para la socióloga y académica de la Universidad de Chile María Emilia Tijoux, esta situación es una brutalidad: “Es a mi modo de ver la barbarie representada en la indiferencia de la sociedad. Costanera Center es un lugar que va mucha gente, en familia, a pasear. Entonces es algo así como el triunfo de un mercado que logra que vaya a gastar todo el mundo, pero más me preocupa la indiferencia ante el dolor y las decisiones de un lugar, de una administración que siguen funcionando”.
Es que en estas circunstancias, la pasión del consumo enajena totalmente a las personas de su propia condición, y bien esta idea es administrada por los centros comerciales ante situaciones de emergencia. “La reacción del edificio es también la que se espera de una sociedad de consumo. Es decir, al Dios que hay que adorar es al Dios del consumo, no se puede detener ni siquiera porque muera alguien”, señala Alberto Mayol.
La proyección que hace María Emilia Tijoux va en una dirección desoladora, que podría llegar a un nivel de deshumanización insospechado. “Es un ser humano que queda convertido en una especie de desecho, que a lo mejor su muerte todos desearían contemplar. Pero sigue funcionando la gente, el mercado no puede parar, la ganancia no puede parar, el capitalismo no puede parar de seguir capitalizando. Y en este caso, más espectacular todavía, porque a lo mejor después la gente irá al Costanera Center a ver cómo la gente se mata. Eso es lo que me parece más brutal”.
Un trasfondo para un fenómeno que, según indican ambos académicos, es necesario investigar a fondo, pero que deja en evidencia las penurias de una parte de la población que sufre en silencio y cuya única forma de expresar su desconcierto es ofrecer la vida como ofrenda al capitalismo, frente a la indiferencia de todo el mundo.
Artículos Relacionados
Los ecos de la invasión soviética de Afganistán resuenan 30 años después
por Gara
17 años atrás 3 min lectura
Por los palestinos, los judíos y los cristianos que conocí en tierra non sancta
por Jorge Majfud (EE.UU.)
18 años atrás 1 min lectura
Luchadores saharauis por los DD.HH. en peligro de muerte
por Dpto.Prensa Embajada Saharaui
21 años atrás 1 min lectura
Los propios estadounidenses tendrán la palabra
por Manuel E. Yepe (Alai Amlatina)
10 años atrás 4 min lectura
Chile: La verdad sobre las universidades privadas
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
16 años atrás 10 min lectura
2 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Presidente Petro visitó Cuba, expresando su solidaridad y exigiendo a EE.UU. diálogo entre civilizaciones diferentes
por Presidencia de Cuba
5 horas atrás
03 de agosto de 2026
“Vine para convocar a la humanidad a la solidaridad con Cuba, para que aquí no exista una invasión, ni un lanzamiento de misiles y proponer como alternativa, incluso al actual gobierno de los Estados Unidos, al señor Rubio y a Trump, que se establezca un diálogo entre civilizaciones que deben ser iguales siendo diferentes”.
Convocatoria: 10 de agosto, concentración en Defensa del Cobre Chileno
por Sindicato Chuquicamata (Chile)
6 horas atrás
03 de agosto de 2026
Concentración «POR LA DEFENSA DE CODELCO 100% ESTATAL Y EL COBRE CHILENO«, en las afueras del edificio corporativo de codelco ubicado en calle huérfanos 1270 Santiago, el día 10 de agosto en el cual conmemoramos el día del minero, a las 11 de la mañana.
¿Estamos ante una nueva Marcha Verde, como la del Sahara en 1975? No hay crisis de migración
por Medios Internacionales
12 horas atrás
03 de agosto de 2026
¿Estamos ante una nueva “Marcha Verde” coordinada desde Marruecos, tal como lo hizo en el Sahara Occidental?
El rey de Marruecos le acaba de poner el nombre de Donald Trump a una autopista de mil kilómetros que atraviesa el Sáhara Occidental, y Trump, encantado, ya está dando las gracias en redes. Parece una anécdota simpática, pero no lo es: es el recibo de un pacto firmado en 2020, cuando Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara a cambio de que Marruecos normalizara relaciones con Israel.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
2 semanas atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Fuerte leer el artículo, más, conocer las opiniones de los especialistas es una brutalidad mayor la que se desprende de los labios de estos señores que tienen toda la razón del mundo.Estamos enajenados, por la complacencia de la compra,por la complacencia de la belleza espectacular de la presentación de los artículos que se exhiben,y de la flamante comodidad para la compra y satisfacción de los deseos de las multitudes, ya no por cubrir sus cuerpos sino por esa avidez casi sórdida de cambiar cincuenta prendas por días , tener 100 pares de zapatos y hacer gala de todo lo que tienes.A esta altura no se piensa , que hay personas que no tienen ese dinero pero sí, las tarjetas, las que hacen realidad sus sueños y he ahí los problemas .A esta dicha momentánea sobrevienen los pagos que se harán al final del mes y el mes pasa ¡tan rápido ! entonces sin caer en angustiosa depresión,pensamos que es mejor morir y terminar con todas las pesadillas que este mundo inmanejable nos propone,pero ¿a quién le importa ese dolor? si sobre la muerte de 8 personas en el CENTER más admirado por miles de chilenos de regiones.. y de este mundo capitalino, cuya expectación causa admiración desenfrenada se cierne cabizbaja la muerte. No es extraño que la apatía de los que allí transitan, embelesados en sus anhelos de compras, una muerte de un sujeto anónimo, lejano a sus vidas no importe nada,porque capital como ya lo dijeron debe hacerse, a cualquier precio, bajo cualquier circunstancias. Son las nuevas hordas criminales apoyadas en la belleza de sus presentaciones, cuyo marco poderoso y referencial es el neoliberalismo arrasante, y su modelo depredador son las mismas del medioevo que lucían brillantes las latas de los embajadores del rey, cuando saqueaban las pobres pocilgas de los labriegos, hoy los labriegos son aquellos…que no alcanzando a suplir sus sueños prefieren dar la vida y no seguir en una lucha por conquistar la verdad.
No nos apresuremos…
Empecemos por averiguar cómo y donde se producen los demás suicidios cada año. Investiguemos.
En cierto modo, ese Edificio es a Santiago como Manhattan es a N.Y. City
Como decir: 3 es a 15 como 300.000 es a 1.500.000. Aritmética simple.
Lo que nos ocurre a nosotros, en cuanto a cómo vivimos y cómo morimos, es tema para trabajar en común y con mucho tino y paciencia.