Senadores socialistas comparan a Chávez con Pinochet
por Ernesto Carmona (Argenpress)
19 años atrás 11 min lectura
El Partido Socialista de Chile se sumó al coro de quienes critican al gobierno de Venezuela por no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión, empresa del grupo Boulton que durante 53 años le lavó impunemente el cerebro a los venezolanos con la excusa de la libertad de expresión. El jefe de los socialistas, senador Camilo Escalona, quien viajó a menudo a Venezuela en 2005, durante la campaña electoral por su senaturía, comparó indirectamente a Hugo Chávez con el dictador Augusto Pinochet. El senador socialista Jaime Naranjo llegó más lejos, comparó al venezolano directamente con el dictador y pidió la intervención del gobierno chileno. Sin embargo, la campaña por la televisora venezolana no ha conseguido entusiasmar al palacio de La Moneda ni a su principal inquilina, Michelle Bachelet.
En Venezuela más bien se ha puesto en marcha una saludable democratización del espectro radioeléctrico. Las frecuencias de radio y televisión constituyen un bien público que en todos los países debiera servir a los intereses de la mayoría y no exclusivamente a pequeños grupos de poder económico alentados por EEUU. Tal como en los parlamentos civilizados tienen cabida proporcional los partidos políticos que compiten en elecciones libres, los medios de comunicación debieran tener una composición, dirección y orientación representativa de todos los matices de la sociedad y en particular, los medios radioeléctricos, simplemente porque transmiten por frecuencias que son bienes públicos. Así como un país elige a sus gobernantes, también debería elegir por lo menos a quienes manejen y operen la televisión abierta y, ¿por qué no?, a todos los medios de comunicación. ¿Por qué la difusión de noticias y opiniones debe ser un privilegio exclusivo del dinero?
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) reconoce ‘en toda su amplitud el derecho soberano de cada Estado a reglamentar sus telecomunicaciones, teniendo en cuenta la importancia creciente de las telecomunicaciones para la salvaguardia de la paz y el desarrollo económico y social de los Estados…’.
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