Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
4 meses atrás 6 min lectura
20 de abril de 2026
Artículo publicado originalmente el 13 de enero de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”. Esto implica algo muy simple pero muy exigente: al interior del partido se puede, y se debe, debatir todo; hacia afuera, el partido actúa como sujeto colectivo, no como suma de opiniones individuales.
Aquí es donde el relato de las “dos almas” se vuelve útil para algunos y dañino para el análisis. Presentar el conflicto como una disputa entre un PC “razonable” y otro “duro”, o como una tensión entre las dos almas, permite despolitizar lo esencial: Jara no está expresando una línea alternativa del PC, sino construyendo una posición política propia en tensión con la orgánica partidaria completa. No busca disputar la línea desde dentro, en instancias cerradas, sino validarse públicamente por distanciamiento con la línea del partido.
En términos gramscianos, Jara intenta ocupar un lugar de hegemonía externa, dialogando con el sentido común liberal-progresista que exige al PC “pruebas de moderación”, especialmente en política internacional. No es casual que sus declaraciones se alineen con el discurso dominante sobre Venezuela, Cuba y derechos humanos, en momentos en que el PC adopta una posición antiimperialista y soberanista, frente a la ofensiva del Régimen de EEUU Estados Unidos a escala global. El mensaje implícito es claro: yo no soy ese PC.
Esto explica la incomodidad interna. No porque el PC sea un bloque monolítico, porque no lo es ni pretende serlo, sino porque la disputa se trasladó al espacio público, contraviniendo una regla básica de su cultura política y organizacional. La propia Bárbara Figueroa lo expresó con claridad: la reflexión puede y debe ser “descarnada”, pero a puertas cerradas. Esa frase no es conservadurismo orgánico; es la defensa de una forma de hacer política colectiva frente a la personalización mediática, una forma que cada militante, hombre y mujer acepta desde que decide ingresar a las filas del partido comunista.
El punto más delicado no es la crítica internacional, sino el disenso público constante con dirigencias internas del PC, comlo Lautaro Carmona, Presidente del Partido, durante la campaña, o los emplazamiemtos Daniel Jadue, un dirigente históricamente relevante y hoy envuelto en un proceso de persecución judicial que el partido ha decidido enfrentar colectivamente, aunque a Jara eso no le agrade. Al desmarcarse de las posiciones propias del PC, en términos políticos y simbólicos, Jara refuerza la idea instalada por los medios de derecha, de que hay un “PC problemático”, el de Carmona y Jadue, del cual conviene tomar distancia para ser viable electoralmente. Eso no es debate estratégico: es delimitación identitaria hacia afuera.
Desde el marxismo, el problema es más profundo. Los partidos comunistas no existen para ser cómodos al sistema político, sino para organizar a la clase trabajadora como sujeto colectivo. Marx lo decía sin rodeos: “Los individuos aislados forman una masa impotente; organizados, se convierten en una fuerza”. El centralismo democrático apunta precisamente a eso: a impedir que la lógica individual, la carrera personal, la reputación mediática, la validación externa, erosione la fuerza colectiva.
Nada de esto implica que el PC no deba revisar su política internacional, su estrategia electoral o su relación con el gobierno. Implica algo más básico: esas discusiones no pueden resolverse por entrevistas, actos públicos o gestos de diferenciación personal. Cuando eso ocurre, no emergen “dos almas”; emerge una tensión entre proyecto colectivo y trayectoria individual.
En ese sentido, Jara no encarna “una de las almas” del PC. Encarnaría, más bien, la decisión de situarse parcialmente fuera de su lógica orgánica y al margen de su politica, buscando un espacio político propio en un escenario post-derrota. Es una opción legítima en términos personales, pero políticamente contradictoria con la tradición comunista que dice representar.
El debate de fondo, entonces, no es si el PC tiene dos almas, sino si seguirá siendo un partido de carácter revolucionario, que actúa como sujeto colectivo o se fragmentará en figuras que negocian su identidad caso a caso con el sistema político. Lo primero es incómodo, disciplinado y a veces impopular. Lo segundo es más amable, pero históricamente conduce a la disolución.
Como advertía Gramsci, “la crisis consiste precisamente en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”. En el PC, esa crisis no se resolverá con etiquetas mediáticas, sino con una definición política clara, como la que ya tomo hace casi un año el órgano superior del partido comunista, su Congreso Nacional: y de cara al futuro, o se debate colectivamente y se actúa en unidad, o se acepta que la lógica individual termine reemplazando al proyecto histórico. Jara, con su intervención, ha optado, al menos por ahora, por caminar en el borde de esa definición.
*Fuente: ElDespertar
Artículos Relacionados
La visita del presidente Barack Obama a Cuba: recordando un poema de Robert Frost
por Nelson P Valdés (Cuba)
10 años atrás 13 min lectura
La inconsistencia de que Allende muriera antes de que el Ejército de Chile asaltara el sitio donde su cuerpo se hallaba
por Julián Aceitero Gómez (España)
10 años atrás 38 min lectura
La Serena: Carabineros retira a la fuerza a anciano que protestaba pacificamente contra Kast
por piensaChile
2 meses atrás 1 min lectura
Piñera pone nuevamente urgencia a la aprobación del TPP
por No al TPP
5 años atrás 1 min lectura
Cuando el Estado protege: por qué Cuba sobrevive a los huracanes
por Harald Neuber (Alemania)
10 meses atrás 5 min lectura
Frente Amplio retira su postulación a la Presidencia de la Convención
por El Desconcierto (Chile)
5 años atrás 2 min lectura
Uruguay – Suspenden la presentación del documental «La Gran Palestina»
por RompevientoTV (México)
2 horas atrás
17 de agosto de 2026
Tanto en Uruguay como en Argentina tenemos políticos de primer orden que afirman que esta película no debe exhibirse en espacios públicos ni académicos porque fue hecha por Hamás o con la participación de Hamás en la producción.
¡No se mendiga soberanía para salvar un negocio corrupto y destructivo!
por Hector Kol (Chile)
2 días atrás
15 de agosto de 2026
La pregunta no es cómo convencer a Washington de que sea más amable con el salmón chileno. La pregunta es por qué el sur de Chile sigue organizado alrededor de un modelo que concentra riqueza, externaliza costos ambientales, acumula muertos y ha convertido al Estado en garante de intereses privados.
Uruguay – Suspenden la presentación del documental «La Gran Palestina»
por RompevientoTV (México)
2 horas atrás
17 de agosto de 2026
Tanto en Uruguay como en Argentina tenemos políticos de primer orden que afirman que esta película no debe exhibirse en espacios públicos ni académicos porque fue hecha por Hamás o con la participación de Hamás en la producción.
Altos del Golán y Sáhara Occidental: Colombia reconoce, pero ¿tiene política exterior?
por Fabián Cárdenas (Desde Colombia)
2 días atrás
15 de agosto de 2026
Con las dos decisiones, el país corre el riesgo de perder su capacidad para presentarse como actor neutral o equilibrado en escenarios multilaterales. Colombia se ha convertido en colonia gringo-sionista»