“La verdad nos hará libres” y yo me siento un hombre libre . Tenemos la verdad, pero aún no tenemos la justicia
por Gustavo Gatica (Chile)
6 meses atrás 3 min lectura
19 de enero de 2026
El pasado martes 13 de enero fue un día duro y contradictorio. Luego de estar tres horas sentado escuchando el fallo de las y los jueces, Claudio Crespo, el mismo hombre que me disparó a la cara hace poco más de seis años, cuyas municiones cegaron mis dos ojos para siempre, salía del tribunal como un hombre libre.
Aún estaba sentado junto a mis abogados, cuando escuché los gritos de alegría de su familia -la de Crespo- y gente que lo acompañó en la sala del tribunal. Supongo el alivio que sintieron, y por supuesto entiendo su emoción.
Fui junto a mis padres, que no lograban entender cómo podía ser que el mismo tribunal que demostró científicamente que Claudio Crespo fue el autor de los disparos que me quitaron la vista, el mismo que durante todo el juicio, aseguró una y otra vez que él no apretó el gatillo, pudiera ser el mismo hombre que salía celebrando del tribunal.
Por ello no solo fue duro, también contradictorio. Hoy todo Chile puede saber, y sobre todo yo puedo saber como una certeza, quién disparó a mi rostro ese 8 de noviembre. Eso me ayuda, porque más de una vez dudé incluso de la posibilidad de llegar a la verdad como una certeza jurídica, incuestionable.
“La verdad nos hará libres” y yo me siento un hombre libre. Tenemos la verdad, pero aún no tenemos la justicia
El paso de los días permite apreciar con mayor claridad lo ocurrido. No solo fue un veredicto judicial, sino lo que esto es capaz o no de generar en el ámbito social. Si la justicia trae tranquilidad tanto individual como colectiva, o si, por el contrario, se abre una brecha que desafía el sentido común.
Quiero decir algo con claridad: esto no se trata solo de mí.
No es una historia individual ni una causa que pertenezca a un sector político o a una trinchera.
Las tensiones que pueda tener cualquier sector, partido o coalición, las complejidades de la unidad o división, no quiero que lleven mi nombre. En momentos como estos es cuando la política debe responder con altura a las expectativas sociales, no ocupar esta causa para ajustar cuentas.
Las leyes no son neutras. Crean realidades, fijan estándares y orientan decisiones futuras. Y cuando se legisla desde la urgencia, el miedo o la presión, los efectos de esas decisiones no son abstractos: recaen sobre cuerpos concretos, vidas concretas, como la mía o como la tuya.
Por eso, más que quedarnos en disputas inmediatas o lecturas parciales, necesitamos preguntarnos con honestidad: ¿Qué marcos estamos construyendo como país? ¿Cómo equilibramos protección y responsabilidad sin debilitar nuestros principios democráticos?, ¿qué aprendemos cuando una norma creada con ciertos fines termina produciendo efectos que el país no estaba dispuesto a asumir?
Lo que está en juego es más amplio. Tiene que ver con el futuro de nuestra democracia, el respeto a los derechos humanos y la capacidad que tiene el sistema jurídico de responder a las expectativas de una sociedad.
Mi compromiso sigue siendo el mismo: con la dignidad, con la verdad y con una democracia que cuide a las personas.
Chile merece una política a su altura.
Y sigo convencido de que todavía podemos estar a la altura de Chile.
-El autor, Gustavo Gatica, es psicólogo y diputado electo del parlamento chileno.
Artículos Relacionados
La Unión Europea, laboratorio del posible gobierno mundial
por Cristina Jiménez (España)
2 años atrás 2 min lectura
“Debemos vivir como personas”: crónica desde un Haití al rojo vivo (Lo que Europa y EE.UU. no quieren ver)
por Lautaro Rivara -Nodal
7 años atrás 10 min lectura
Agradecimiento del Pueblo Chileno al Pueblo de Costa Rica
por Exilio chileno (San José, Costa Rica)
2 años atrás 10 min lectura
Homenaje en fosa clandestina en Pisagua
por www.edicioncero.cl (Iquique, Chile)
5 años atrás 5 min lectura
«El odio no se propaga a través del conocimiento. Se propaga allí donde el conocimiento no llega»
por Alaa Al Aswany (Egipto)
1 día atrás
13 de julio de 2026
El odio no se propaga a través del conocimiento. Se propaga allí donde el conocimiento no llega. Y cada vez que una sociedad renuncia a educar no crea ignorantes, crea armas humanas que no saben por qué disparan, pero están dispuestas a hacerlo.
La teoría de la estupidez / La estupidez es un enemigo del bien más peligroso que la maldad misma
por Psycor
2 días atrás
12 de julio de 2026 La Teoría de la Estupidez que Dietrich Bonhoeffer temía ¿Estás pensando por ti mismo… o simplemente repites lo que el mundo puso en tu…
Se nego a abandonar a sus pacientes: niños de Gaza. Hoy está muriendo, abandonado y sin alimentación en una carcel israeli
por Gideon Levy (Diario Haaretz, Israel)
4 días atrás
Imagen superior: Dr. Hussam Idris Abu Safiya es un pediatra y neonatólogo palestino que se desempeñó como director del Hospital Kamal Adwan en la Franja de Gaza desde febrero…
La victoria de Gaza: los profesores siguen enseñando y los niños siguen aprendiendo
por Felix Marquardt y Ziad Medouk
5 días atrás
9 de julio de 2026
Esa es la victoria de Gaza: la victoria de un pueblo que se niega a ser reducido al estado de víctima pasiva. La victoria de quienes, incluso privados de casi todo, conservan todavía su humanidad.