Alguna vez el sujeto migrante indeseable, en Iquique, asociado a la criminalidad, fuimos nosotros, los chilenos
por Karelia Cerda (Iquique, Chile)
4 años atrás 3 min lectura
Hacia fines del siglo XIX, las transformaciones económicas ligadas al desarrollo de la industria salitrera atrajeron a masas peonales que se movilizaron desde la zona centro y sur de Chile hacia el Iquique peruano, en busca de mejores condiciones de vida empleándose en distintas faenas y labores tanto en la emergente ciudad portuaria, como en la pampa.
Estos hombres y mujeres del mundo popular eran principalmente gañanes, personas sin oficio determinado y de conductas morales que transgredían los parámetros de las élites, fueron protagonistas de constantes desórdenes, hechos de violencia y delincuencia que perturbaron la vida en la creciente ciudad de Iquique, incomodando a las élites y autoridades.
Estas debieron tomar medidas para castigar y, especialmente, disciplinar a esta mano de obra y volverla funcional a las necesidades del desarrollo económico.
Los partes policiales de la época dan cuenta de las tensiones generadas por la presencia de chilenas y chilenos pobres en este puerto: ofensas a la moral, embriaguez, pendencia, robos, asesinatos… Es bueno tener presente que alguna vez el sujeto migrante indeseable, asociado a la criminalidad, fuimos nosotros mismos: las y los chilenos configurábamos esa otredad de “viciosos y malentretenidos”.
En el actual contexto, pareciera que migración y delincuencia son un mismo fenómeno, esta idea ha sido instalada sin mayor reflexión ni mucho menos atención al desarrollo histórico de nuestra ciudad.
Los flujos migratorios son parte de la construcción de la sociedad iquiqueña, este proceso no ha sido armónico y carente de conflictos, muy por el contrario, las tensiones entre la sociedad local y grupos migrantes de diversos orígenes –incluidos europeos y asiáticos- han existido en el pasado, así como también las posibilidades de diálogo e integración.
Es importante reflexionar sobre qué mecanismos y de qué forma podremos canalizar las relaciones con los grupos migrantes actuales desde un enfoque intercultural y de derechos, considerando como primera urgencia una nueva ley de migración.
Es innegable el aumento de hechos delictuales y niveles de violencia en las calles de Iquique, como también en todo el país, pero ello no puede ni debe atribuirse al fenómeno migratorio, pues sus orígenes son multidimensionales y se relacionan con problemas estructurales de este modelo socioeconómico que produce marginación, desigualdad, pobreza y violencia.
La criminalidad no está en el ADN de ninguna nacionalidad, basta con pensar en esos chilenos y chilenas migrantes en el Iquique peruano y comprender los procesos sociales que hemos atravesado para convertirnos en la sociedad que somos hoy.
El problema de la delincuencia y la seguridad pública requiere de un trabajo colaborativo entre distintos actores sociales para la formulación de políticas públicas eficaces en la prevención de delitos, como también una reforma a las policías y sistema judicial. Este es un problema es estructural y complejo que no resolveremos con discursos de odio xenófobo.
-La autora, Karelia Cerda, es Historiadora
*Fuente: Edición Cero
Artículos Relacionados
Autora nigeriana advierte sobre el neocolonialismo en África: esta vez es ideológico
por Jeffrey F. Kirby
6 años atrás 5 min lectura
El Papa, contra la "injusta distribución de la tierra"
por Página 12 (Argentina)
10 años atrás 3 min lectura
Solidaridad desde Berlin: Un violador en tu camino
por Solidaridad Internacional
6 años atrás 1 min lectura
Sobre los refugiados y la refugiadas venezolanas en el mundo
por Jesús A. Rondón (Venezuela)
6 años atrás 18 min lectura
A 50 años de su detención: Homenaje a Carlos Rioseco, militante del MIR, Detenido Desaparecido
por Jordano Ignacio Morales (Chile)
12 meses atrás 2 min lectura
Años después de su liberación las víctimas de Paul Schäfer siguen "atrapadas"
por Júlia Talarn Rabascall (Villa Baviera, Chile)
10 años atrás 4 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
“Para la vida una canción, para la guerra nada”.
por Marta Gómez (Colombia)
1 día atrás
17 de enero de 2026
Un himno pacífico que reza para que todas las mentes pensantes que existen en la sociedad no trabajen para crear objetos para hacer el mal sino objetos que aporten felicidad a las personas. Un canto a no dedicar ni un segundo de nuestro tiempo a la guerra.
La autocrítica pendiente y el retorno a las bases: por qué la inacción es el combustible de la derecha
por Esteban González Pérez (Chile)
1 día atrás
17 de enero de 2026
Ese de los campamentos, de las poblaciones periféricas, del trabajo mal pagado, de la ausencia de servicios básicos. En ese mundo existen personas que NO piensan todo como una relación “costo-beneficio”. Allí hay solidaridad, amistad, fraternidad y nobles aspiraciones para el conjunto de la sociedad.
Declaración Pública – Familia y allegados de Julia Chuñil Catricura
por Vocería de la familia y organizaciones adherentes
4 días atrás
14 de enero de 2026
No es concebible ni aceptable que la Fiscalía Regional de Los Ríos y Carabineros desplieguen 500 efectivos policiales de distintas especialidades —en un operativo simultáneo en Máfil y Temuco— para detener a miembros directos de la familia, mientras que durante más de un año la búsqueda activa de Julia Chuñil apenas movilizó, en los mejores momentos, a no más de 50 personas en operativos reales.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 semanas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.
Al parecer la historiadora acepta la violencia originada por los inmigrantes, por mi parte lo considero una invasión, cuyos fines serán lamentables ,considerando que no tenemos industrias, toda la materia prima es enviada en bruto. Los puestos de trabajo están ocupado en su mayoría por inmigrantes y el resto a la delincuencia.