"Los que van a morir te saludan"
por Manuel Cabieses Donoso (Chile)
6 años atrás 4 min lectura
Sin embargo, lo que cobra inusitada actualidad es la amenaza de ajusticiamiento legal de los viejos provocado por la pandemia. Doctos verdugos -disfrazados de expertos en salud pública- lo dictaminan en la prensa y TV. La sentencia mortal, arrebujada en un manto de hipocresía, invoca a un ritual pagano en el ara del covid-19. Pretenden inmolar a los abuelos y abuelas, negándoles la “última cama” y el “último ventilador mecánico”. Primero se los ha despojado del amor de hijos, nietos y bisnietos mediante el suplicio de la cuarentena. Y ahora empuñan la guadaña del asesinato disfrazado de lotería de la “última cama”. En resumen: se planifica matar a los viejos invocando motivos de utilidad pública.
Se estima que esta pandemia será más terrible que la “gripe española” (que en realidad surgió en Kansas, EE.UU.). Entre 1918 y 1920 mató 40 millones, y las cifras aún se discuten. Sólo en Chile fueron 40 mil.
El covid-19 ya anota 500 mil muertos en el mundo. Chile está en el umbral de las 8 mil víctimas… quizás más cuando se desenrede la virutilla estadística.
Estamos sufriendo –en éste como en otros ámbitos- los efectos de nuestra desgraciada historia. La pandemia nos pilló indefensos. La dictadura había convertido en sal y agua la salud y educación públicas. Esas conquistas del pueblo se convirtieron en trofeos del mercantilismo. Surgieron lujosas clínicas-hoteles privadas como las de Miami. Los hospitales públicos y los consultorios municipales se convirtieron en antros menesterosos. En 1979, de un plumazo, la dictadura del libre mercado hizo trizas el Servicio Nacional de Salud creado en 1952. El SNS fue el fruto de años de lucha de los trabajadores, médicos y funcionarios de la salud por unificar y fortalecer los servicios asistenciales. Esa tarea la inició en 1939 el médico Salvador Allende Gossens, ministro de Salubridad del presidente Pedro Aguirre Cerda en el gobierno del Frente Popular. (2)
La dictadura convirtió en escombros la salud pública y poco hicieron a su vez los gobiernos posteriores por revertir la situación. Sin embargo, hay que reconocer el enorme esfuerzo desplegado por el personal médico y para-médico de consultorios municipales y hospitales para enfrentar la pandemia aún a riesgo de sus propias vidas. En los hechos han reivindicado el rol fundamental del Estado en la protección de la salud.
Los viejos estamos conscientes de la amenaza que pretende inmolarnos. Se considera “adultos mayores” –repugnante eufemismo de la vejez- a los mayores de 65 años. Esto es: en Chile somos 2 millones 260 mil veteranos, el 11% de la población, que incluye 40 mil inmigrantes, más jodidos que los naturales del país. La mayoría de los viejos que trabajan, están en el empleo informal: sin derechos sociales y ahora también sin trabajo.
A la sombra de las cifras del desempleo y de la guillotina de la “última cama” y del “último ventilador”, ¿qué podemos esperar los viejos? Sobrevivir aislados y sometidos a la campaña del terror. En la Antigüedad a los viejos sencillamente los mataban porque eran inútiles para el trabajo. ¿Llegaremos a eso? Es la incertidumbre del día a día de los viejos.
No cabe duda que esta es la época de los jóvenes. ¡Bienvenida sea! Con mayor razón después de la pandemia. A los jóvenes corresponde gobernar el mundo. Esperamos que lo hagan mejor que nosotros.
En el trance de tomar una decisión de vida o muerte, los viejos –estoy seguro- estaríamos dispuestos a ceder la última cama y el último ventilador a pacientes con probabilidades de sobrevivir. Lo haríamos por nuestros hijos y nietos. ¿Por qué no con otros seres humanos? Es la ética en que fuimos educados. Somos contemporáneos de hombres y mujeres que entregaron sus vidas por ideales de hermandad y justicia.
No obstante, cuidamos nuestras vidas. Queremos que sean útiles hasta el último respiro. Las mujeres y hombres de la “tercera edad” acumulamos experiencias que pueden ser provechosas en estos tiempos. Por ejemplo, sabemos cómo construir canales de opinión que empujen los cambios sociales. Es lo que hoy necesitamos: cauces que permitan circular y organizar el torrente de sueños e iniciativas que está conteniendo el dique de la cultura mercantil. En la construcción desde la base de un paradigma de sociedad humanista, plasmada en una nueva Constitución Política, viejos y jóvenes vamos a reencontrarnos sin desconfianzas ni incertidumbres.
Entonces no tendrá cabida la alternativa de matar a los viejos.
22 de junio 2020
(1) Esa edición de LOM está agotada.
(2)Salvador Allende, “La realidad médico-social chilena”, 1939. Disponible en https://doi.org/10.34720/mj3z-6m24
Artículos Relacionados
Estremecedora solicitud de la Fundación Víctor Jara al gobierno y la cancillería (desenmascara a los gobiernos de Chile)
por Fundación Víctor Jara (Chile)
3 años atrás 2 min lectura
La “silenciosa oposición” al Papa Bergoglio
por Reflexión y Liberación (Chile)
13 años atrás 6 min lectura
Sobre los refugiados y la refugiadas venezolanas en el mundo
por Jesús A. Rondón (Venezuela)
7 años atrás 18 min lectura
El subterfugio del juicio abreviado
por Juan Pablo Cárdenas (Chile)
11 años atrás 4 min lectura
Para frenar las protestas por el aumento del transporte, Maduro militarizó una ciudad 4.900 km al sur Caracas
por Luis Lamugre (Washington, EE.UU.)
7 años atrás 1 min lectura
El invierno amargo de los jubilados argentinos
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
14 años atrás 7 min lectura
«Hay niños muriendo con camisetas de Argentina, del Barcelona, de Messi y del Real Madrid…»
por Hossam Hassan (Egipto)
3 horas atrás
20 de julio de 2026
«Hay niños muriendo con camisetas de Argentina, del Barcelona, de Messi y del Real Madrid…»
Argentina: La tierra los sigue nombrando
por Gabriela Maria Mar Taborda Varela y Alvaro Ruiz Moreno (Argentina)
3 horas atrás
20 de julio de 2026
En Loma del Torito, el lugar donde el terrorismo de Estado intentó ocultar para siempre sus crímenes, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realizó nuevos hallazgos de restos óseos humanos que podrían corresponder a compañeras y compañeros secuestrados y desaparecidos en La Perla.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
2 días atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
3 días atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.