Aún tenemos patria ciudadanos: Si nos atrevemos
por Enrique Villanueva M. (Chile)
9 años atrás 6 min lectura
Quiérase reconocer o no, las últimas elecciones abrieron un escenario político nuevo, por primera vez después del término de la dictadura, la aparición de una fuerza política fuera del bipartidismo emerge sustentada en el voto de malestar de miles de chilenos y chilenas. Una expresión política explosiva, que aun con un proyecto político en construcción, ha planteado objetivos concretos que interpretan el sentir de todos y todas quienes no queremos continuar viviendo subordinados al poder de la especulación, del abuso, del engaño, de la demagogia y de la corrupción.
En medio del escepticismo ciudadano, el Frente Amplio asomó para mostrar una alternativa y una propuesta política, como un grito de dignidad, un “Aun tenemos Patria Ciudadanos”, es decir, la esperanza de empezar a construir algo nuevo. Con nuevos liderazgos políticos, que tienen un logro que debemos reconocer, han recuperado la voluntad para avanzar, la mística, la cercanía con los movimientos sociales, la pelea en las calles y sobre todo, la vocación de poder.
Es un camino inicial, es cierto, pero no tenemos derecho a ningunearlo o a enmarcarlo en análisis políticos o filosóficos estériles que esconden el egoísmo y el sectarismo en el cual ha estado sometida la política oportunista en estas últimas décadas. Simplemente es el embrión de una fuerza que tendrá que madurar hasta transformarse en un futuro gobierno, siempre que mantenga el impulso inicial, asumiendo una actitud de compromiso con el pueblo, con la verdad, sin dobleces o doble moral.
Todo esto representa un importante avance para transparentar y abordar los problemas que aquejan a nuestra sociedad en su conjunto y que no serán resueltos sin escarbar hasta llegar a los cimientos del sistema que nos oprime. Hoy por hoy es de interés ciudadano cambiar aspectos fundamentales del sistema económico, no solo rasguñar dadivas que con grandes anuncios de cambio solo ayudan a que todo siga igual.
No queremos que nos gobierne el candidato símbolo de la corrupción y de una derecha que corrompió la política, pero tampoco queremos un gobierno expresión de acuerdos políticos cupulares que, como hasta ahora sucedió, mediatizan los hechos, aprisionan la verdad, transforman las elecciones en un acto inútil, transformando al ciudadano y ciudadana, al pueblo, en números negociables o en carne de cañón.
Hay propuestas sobre la mesa y con ideas de cómo financiarlas, que diferencian al FA de la Nueva mayoría y que obligarán al candidato Guillier a reformular sus planteamientos si aspira a que el voto ciudadano se incline a su favor. El reclamo de los chilenos y chilenas es concreto, terminar con las AFP, proponiendo un seguro de salud colectivo, terminar con el CAE y condonar las deudas de millones de estudiantes, cuyas vidas y las de sus familias, están aprisionadas en los bancos y en el sistema financiero, reclamando por una educación pública gratuita y de calidad para todos.
Llevar adelante estas propuestas implica, terminar con “respetar” la riqueza mal habida, imponiéndole como fue propuesto por la candidata del FA, Beatriz Sánchez, un impuesto a los ricos, quienes acumulan millones de dólares sin pagarlos o, evadiéndolos, algo que en cualquier país del mundo se les obligaría a cumplir. Se incluye la derogación de la ley de pesca, entre otras, corrupta y lograda en base al cohecho y al puente de plata que los grandes ricos de este país construyeron con la derecha política para lograr su aprobación en el congreso.
Chile hoy es un paraíso para quienes quieran amontonar riquezas sin pagar impuestos, un esquema que surge de las privatizaciones que tanto en dictadura como en los años concertacionistas se nos presentaron como “proyectos de liberalización” de la economía y para garantizar el crecimiento económico de Chile. Mientras en la práctica eso significo privatizar nuestras riquezas naturales y las empresas públicas, encontrándonos hoy, con que Chile es el país más desigual de toda la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), en el cual el 1% más rico de la población concentra el 30,5% del ingreso total del país incluyendo ganancias del capital. Y algo más, el 0,1 % de los más ricos, entre los que se encuentra el candidato de la derecha, concentra el 17,6% del ingreso total.
Este es el nudo que debemos desatar y que los chilenos y chilenas queremos ver en las propuestas del candidato de la centro izquierda, propuestas que afectan trasversalmente intereses ya no solo de la derecha, sino que, irrumpen en el corazón de la concertación.
Chile fue refundado en 1973 y se construyó una sociedad homogénea, en la cual por ley y en la propia Constitución, se proscribieron las ideas que sus ideólogos estimaron “dañinas” para la sociedad. Allí radica el segundo gran y necesario remezón, cambiar la constitución, heredera de la ignominia y la ignorancia que con represión y terror intentaron hacer desaparecer los pensamientos de los creadores de la filosofía de la praxis, construyendo dogmas que cerraron el paso a la verdad a la ciencia y al crecimiento de una ética universal.
Eso es lo que hoy está en crisis y que queremos cambiar, es lo que fomenta la corrupción de las instituciones y de los individuos, vulgarizando y reduciendo el objetivo de la vida a la acumulación de bienes materiales, por medio de la avaricia y poder individual en desmedro del colectivo social.
No caben dudas de que el cambio necesario requiere voluntad y tomar riesgos, salirse del círculo del poder y mirar al pueblo, sentir sus penurias producto del sistema que se ha mantenido con el discurso democrático vacío, llamando al pueblo a votar para terminar gobernando con los poderosos
Ya no queremos mas de eso, tampoco ambigüedades para terminar con la larga espera de la justicia en las violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. Hoy Chile necesita terminar con la impunidad que no solo se manifiesta en la denegación de justicia, sino que y a pesar de los lentos avances, significa para los afectados, el enfrentar largos procesos de investigación y a veces infructuosos, y en la falta de condenas para los autores de estos crímenes contra la humanidad.
A ello contribuye el cierre de Punta Peuco, hoy el símbolo político de civiles y militares, quienes movilizaron y utilizaron a las FFAA para asesinar y oprimir al pueblo de Chile. Queremos y necesitamos en bien de nuestras futuras generaciones, un gobierno que transparente la disputa de los mapuches por la propiedad de sus tierras, sin calificarles de terroristas porque luchan por sus derechos. Un gobierno que, respecto de los pueblos originarios, proponga un “nuevo trato” que reconozca la plurinacionalidad y el derecho a la autodeterminación. Los mapuches son víctimas, como lo somos todos los chilenos, de un sistema económico especulador, generador de desigualdades y abusos.
Queremos un gobierno que profundice los derechos de la mujer para seguir avanzando en los derechos laborales, sexuales y reproductivos obtenidos en el actual gobierno.
Si nos atrevemos, ¡Aun tenemos Patria Ciudadanos!!
Artículos Relacionados
Crisis Siria: caliente, caliente pero soluble
por Luis Beaton (Prensa Latina)
14 años atrás 6 min lectura
Perú: Y usted … ¿No será también indígena?
por Wilfredo Ardito Vega (Perú)
19 años atrás 4 min lectura
El nombramiento de la Subsecretaria de Defensa. Impunidad con los crímenes de lesa humanidad
por Enrique Villanueva M. (Chile)
12 años atrás 7 min lectura
Las FARC y el narcotráfico
por Carlos Figueroa Ibarra (Desde Puebla, México)
14 años atrás 3 min lectura
Nelson Quichillao: el crimen impune que marca a Bachelet
por CTC
3 horas atrás
25 de julio de 2026 Nelson Quichillao López, nacido en La Unión, al sur de Chile, llegó a la mina de El Salvador motivado por su hermano José, ex…
La gratitud que humilla (la de Delcy Rodríguez agradeciendo a Trump)
por Eduardo Álvarez Estévez|
3 horas atrás
25 de julio de 2026
Delcy Rodríguez agradeció públicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el apoyo brindado a Venezuela tras los fuertes terremotos que sacudieron el país.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
1 semana atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
1 semana atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.