Inmigrantes tú, yo y todos nosotros
por Paula Campos (Chile)
9 años atrás 4 min lectura
Viernes 3 de noviembre 2017 8:45 hrs.

La falta de derechos, el exceso de deberes, la condena por no tener recursos, son realidades comunes a inmigrantes y muchos, muchísimos chilenos. El pecado en este suelo parece ser uno: tener la desgracia de nacer pobre en un país que tiene como única meta social el éxito y el consumo, vestirse con lo material para cubrir la desnudez valórica en la que vivimos.
Algunos días atrás un profesor haitiano residente en Chile dijo que nuestro país era “racista, discriminador, misógino y fascista”. Las palabras de Petersen Saintard no dejaron de dar vueltas en mi cabeza, hicieron lo mismo en la de quienes escucharon la entrevista a tal punto que, a su término, llamaron para comentar sus impresiones.
Él, profesional y trilingüe, pero migrante, se había chocado de frente con la sociedad chilena, esa de la que tanto se ha escrito, esa que es injusta hasta con sus propios hermanos. Su historia, dijo, no puede ser mirada desde la singularidad. Cómo hacerlo, preguntó, si sus compatriotas han conocido en carne propia el horror de vivir en la copia (in)feliz del Edén. Con lágrimas en sus ojos recordó la historia de Joane Florivil, la joven haitiana muerta producto de los golpes que se propinó al ver que el Estado chileno le había arrebatado a su pequeño hijo, todo por no entender lo que quería decir.
También está el relato del joven Benito Lalane que pereció de hipotermia en julio por vivir en una casa que no contaba con los estándares mínimos de calefacción.
Pero ellos no son los únicos, lamentablemente. Hay muchos otros que a diario padecen la discriminación de una sociedad exitista y consumista, “cristos rotos” como diría el Papa Francisco; mujeres y hombres invisibles, que tienen hijos invisibles, nietos invisibles y mueren en la invisibilidad de un país (como nos recuerda Saintard) “fascista y cómodo”, sobre todo cómodo con una constitución elaborada por el Régimen Militar.
Los migrantes en este Chile de la postdictadura no sólo vienen de Haití o Perú, Venezuela, Bolivia, Colombia o Ecuador, también han nacido en este propio suelo. Chilenos tal cual cualquiera de nosotros que llegaron a este mundo sin derechos, llenos de deberes, y sentenciados únicamente por ser pobres.
Cómo explicarle a este profesor haitiano que el problema no es haber nacido con otra bandera, (aunque es iluso pensar que esto no agrava las cosas), que el verdadero pecado en Chile es ser pobre, no poder comprar, no poder participar económicamente de una sociedad cuya única meta es tener más que ayer y, por supuesto, más que el del lado.
Cómo decirle a Peterson Saintard que en Antofagasta una alcaldesa quiere cobrarles una multa de más de doscientos mil pesos a quienes pernocten en la calle; y que el presidente de la Asociación de Municipalidades concuerde con ella porque asegura que es la mejor forma de “erradicar el problema” de los sin casa, pidiendo –en paralelo- que se construyan más albergues, como si está fuera la única forma de entregar una “solución” habitacional a los que no se pueden endeudar con la banca.
Cómo explicarle a esas miles de personas que “el milagro chileno” no es más que un sistema enfermo, hecho para vivir frustrados y con la permanente sensación de que “hagas lo que hagas” nunca te alcanzará para lo necesario.
Cómo contarles a los miles de compatriotas que a diario trabajan más de diez horas que hagan cuánto hagan, las cosas seguirán tal cual; cómo explicarme a mí, a mis compañeros de universidad, de colegio o de barrio, que en Chile siempre ocuparemos el mismo lugar, cualquiera sea este.
Mientras todas estas preguntas invaden este texto, mientras Peterson Saintard enseña castellano a los suyos para tratar de aliviar el dolor de la incomunicación, mientras la familia de Joane Florivil espera obtener los recursos para que el Servicio Médico Legal les entregue un cuerpo que les pertenece, nuestras autoridades siguen llenas de discursos vacíos y nuestra vida sigue regida por la Constitución de Pinochet (y de Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet, Piñera y Bachelet).
¿Dónde está la idea de asamblea constituyente para su cambio?; ¿dónde está el clamor ciudadano para exigir el fin del origen de gran parte de nuestros problemas? En el mismo lugar que el dolor de los inmigrantes, de los pobres, de la clase media endeudada, de los niños y niñas del Sename, y de quienes convierten las calles en su hogar: ¡lejos! Bien lejos de las preocupaciones de los que dirigen o pretenden dirigir el país.
*Fuente: Diario UdeChile
Artículos Relacionados
Chile: Solidaridad con el Sahara Occidental
por América Latina mejor sin el TLC
12 meses atrás 1 min lectura
Por siempre, Ámbar
por Manuel Acuña Asenjo (Chile)
6 años atrás 7 min lectura
¿Quienes protegieron a Ricardo Lawrence, el feroz torturador ‘Cachete grande’?
por Villa Grimaldi (Chile)
6 años atrás 2 min lectura
Sábado 01.07.2017: Convocan a nueva velatón contra el racismo, la discriminación y la violencia institucional
por Francisca Palma (Chile)
9 años atrás 2 min lectura
Catalina Muñoz, fusilada por los franquistas, llevaba consigo un cascabel de su bebe
por Medios (España)
3 años atrás 8 min lectura
Amnistía Internacional: «El Estado chileno es responsable de violaciones de DD.HH. en las cárceles»
por El Mostrador
8 años atrás 3 min lectura
Brutalidad policial: Gas pimienta directo al rostro de un joven inconsciente, tendido en el suelo
por Cata Hernandez (Chile)
1 hora atrás
15 de mayo de 2026
Gas pimienta directo al rostro, un joven inconsciente arrastrado por el suelo y vehículos policiales que casi atropellan a manifestantes: Denuncian graves abusos de Carabineros en marcha estudiantil en Santiago
Esto ocurrió ayer, en la Alameda. No es represión. ¡Es tortura!
por La Lista del Pueblo
1 hora atrás
15 de mayo de 2026
Carabinero rocía gas pimienta directo al rostro de una muchacha que está tendida en el suelo, sin ofrecer ninguna resistencia. Esta no es una acción de defensa de ese funcionario, es tortura, es una demostración de la bestialidad de un funcionario del estado.
Futuro Abierto: «En Defensa de la Causa Saharaui»
por RTVE (España)
2 días atrás
13 de mayo de 2026
El contencioso sobre el Sáhara Occidental, comenzó en el año 1975 cuando Marruecos se anexionó ese territorio con la llamada «Marcha Verde». Esa operación, organizada por el entonces rey de Marruecos, Hassan II, movilizó a 350.000 civiles marroquíes para apoderarse de un territorio de 266.000 kilómetros cuadrados.
Texto íntegro de la carta de Brahim Ghali a Naciones Unidas
por Brahim Ghali (Presidente Sahara Occidental)
4 días atrás
11 de mayo de 2026
Condenamos las declaraciones irresponsables e inexactas emitidas recientemente por algunos gobiernos, las cuales pretenden echar tierra sobre los ojos para ocultar las realidades sobre el terreno en el Sáhara Occidental ocupado y desviar la atención de la guerra agresiva continua que el Estado ocupante marroquí libra contra el pueblo saharaui desde octubre de 1975.