Articulos recientes

Al navegar en nuestro sitio, aceptas el uso de cookies para fines estadísticos.

Noticias

Análisis

Chile, un país NO-OCDE (¡No somos más que un país subdesarrollado!) 

Compartir:

Recientemente la emisora nacional Radio Zero lanzó un concurso fotográfico cuyo objetivo era captar momentos, situaciones o personajes que destacasen aquellas curiosidades que Chile perpetua con un inmoral descaro, en los ejemplos más dramáticos, o con una desvergüenza, en aquellos más graciosos, que a la luz de nuestra integración en la OCDE no debiesen suceder.

Eso me hizo reflexionar cuáles son los temas pendientes de nuestro país y que tienden a normalizarse con el tiempo pero no quiere decir que esas falencias no persistan; al contrario, se hacen más fuertes cuando nadie se asombra y comienzan a formar parte de nuestro día a día. Tenemos tres ejemplos bastante claros:

Los indigentes y población en situación de calle

En la intersección de las calles Portugal con Diagonal Paraguay en la comuna de Santiago centro, es bastante recurrente observar una gran cantidad estable y/o flotante de personas en situación de calle e indigentes. Día a día se apostan a lo largo de ese tramo en las veredas con colchones, sus perros y pocas pertenencias, como ropa, zapatillas o cojines. Otros se ubican fuera de la sede de la U. de Chile de la carrera de Arquitectura u otros cuantos fuera de la Posta Central. Es común verlos durmiendo en el piso, algunos en colchones e improvisadas carpas para cubrirse del frío o de la lluvia. En ocasiones, grupos de voluntariado tanto de fundaciones como ciudadanos comunes, les dan un vaso de café con un sándwich, conversan con ellos, atienden a sus perros, les pasan ropa de abrigo, medicamentos, etc.

Es una embriaguez ostentosa que esconde terribles realidades, mimetiza otras y normaliza al resto. ¿Qué significa ser un país OCDE? ¿Por qué no se trabaja por mejorar la calidad real de la vida del ciudadano para que efectivamente califiquemos como un país OCDE? No creo que ir a las 8 a. m. por un ticket de turno al Registro Civil y esperar tu atención a las 11 a. m., sea de país OCDE.

En una oportunidad, tuve la posibilidad de conversar con uno de ellos y me comentó que no tenía trabajo y que el círculo vicioso del sistema lo tenía agotado: era diabético y tenía problemas de visión, por ende, no podía optar a un trabajo con el cual obtener dinero para ir a un oftalmólogo y obtener anteojos para optar a un trabajo para poder comer, abrigarse y sobrevivir. Dormía en las noches dentro de la Posta cuando llovía o cuando estaba su guardia amigo que lo dejaba entrar como paciente. Este amigo y su grave situación se hacen invisibles frente a la frase: Chile es un país OCDE.

El transporte público

Dos fallas en menos de semana y media en el Metro: la columna vertebral de la conexión santiaguina para la gran mayoría de los ciudadanos, trabajadores, escolares de la capital tuvo cortes de luz y problemas técnicos, colapsando a un nivel bastante crudo el sistema de transporte no solo público sino que incluso los taxis y colectivos. La alta inversión anual que los gobiernos han realizado desde la implementación de Transantiago no ha logrado equipararse a la tan distinguida fama del Metro con su eficacia en los tiempos de espera. Sin embargo, la calidad del viaje es otro problema que, a estas alturas, comienza a importar bastante poco.

El colapso permanente de estación Baquedano –en donde no importa si es viernes, sábado, feriado o las 15:00 hrs., siempre está lleno– nos da señales no solo de que Transantiago no logra cumplir su objetivo sino que la opción de usar Metro es la única, pero soportando empujones, agarrones, olores, incomodidad, día a día, mes a mes, año a año. Se han implementado planes como estaciones roja-verde, tren corto, más carros, pero sigue colapsado. Una tuerca mal apretada y el sistema de transporte pierde la cabeza. Las condiciones del viaje en Metro no se cuestionan y se esconden en la frase: Chile, país OCDE

Perros vagos, paredes con rayados, basura

Cientos de perros se pueden contar en Santiago, sobre todo en comunas populosas y desde Plaza Italia hacia abajo. La diferencia en la mantención de espacios públicos, como plazas, calles, veredas, paraderos, es brutal entre Vitacura y Cerro Navia. Los invito a realizar ese pequeño ejercicio de subir a un bus troncal y observar cómo en el transcurso pasamos de muchísimas áreas verdes, limpieza de veredas, cero rayados en casas, locales, paraderos, basureros cada 20 metros, iluminación, cero perros vagos (y gente en situación de calle) a todo lo contrario cuando te adentras pasada la altura de Los Héroes dirección poniente. Y nuevamente es normal. Brutalmente normal que en un tramo de menos de 15 minutos una comuna tenga mejor calidad de vida que otra.

Hace unos días, la alcaldesa Tohá impulsó una actividad de limpieza de patrimonio y espacios públicos de rayados con pintura y spray, pintando los garabatos de las paredes así como quitando los restos de pósteres de eventos. A los 4 días, estaba todo como antes. A su vez, la cantidad de suciedad urbana, sean excrementos, basura acumulada apilada en bolsas en la calle, perros merodeando, y la poca limpieza municipal, genera focos no solo de insalubridad sino de una pésima actitud frente al espacio público: es normal la suciedad. Si no hay basureros cerca, pues se bota al suelo. Si hay perros vagos, pues se hacen purgas municipales pero no programas de esterilización, adopción, o tenencia responsable (sin contar los cientos de animales que son atropellados y que son apilados al costado del camino). Realidades que avergüenzan pero que se escoden en la frase: Chile, país OCDE.

Los ejemplos anteriores solo son la punta del iceberg de muchísimas falencias sociales, urbanas, de políticas públicas, etc., que se esconden cuando vemos cifras de crecimiento económico o encuestas que aseguran un mayor poder adquisitivo o los ofertones de créditos de consumo que hacen parecer que Chile vive en un éxito constante y creciente. Es una embriaguez ostentosa que esconde terribles realidades, mimetiza otras y normaliza al resto. ¿Qué significa ser un país OCDE? ¿Por qué no se trabaja por mejorar la calidad real de la vida del ciudadano para que efectivamente califiquemos como un país OCDE? No creo que ir a las 8 a. m. por un ticket de turno al Registro Civil y esperar tu atención a las 11 a. m., sea de país OCDE. O que no existan políticas públicas de integración de comunidades inmigrantes o, peor aún, que se califique de terroristas a las comunidades indígenas que luchan por su permanencia en un territorio sobre el que las autoridades no logran entender el vínculo. O que las regiones de los extremos sean las más descuidadas y las que mayores riquezas aportan al país.

Chile no es OCDE, es pobre.

La autora, Henrriette Solis, es Licenciada en Historia con mención en Ciencia Política

*Fuente: El Mostrador

Compartir:

Artículos Relacionados

3 Comentarios

  1. libertad joan

    La OCDE ( organización para la cooperación del desarrollo económico) Estoy leyendo sobre los anuncios que ibamos a entrar en la OCDE desde el año 2003, hasta hoy que me parece que ya es una concreción. Para mi , en mi modesta opinión, Chile y sus gobernantes es como esas personas que de pronto les va muy bien y empiezan a sobresalir como familia ,pero todos sus familiares son pobres , con falta de estudios y falta de todo…así veo a Chile. Con números muy bien maquillados, con una oligarquía que gana mucho dinero mensual y diario que paga 400.000 mil pesos por cada uno de los hijos que aún tiene en la enseñanza básica,pero en colegios realmente emblemáticos, versus unos pobres cristianos que viven en la calle, una profesora que pide limosna porque la mugre de 100.000 mil pesos mensuales, no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas, gobiernos indiferentes, que no les preocupa que los docentes ganen miserias, que los trabajadores reciban 200 pesos de pensión en Punta Arenas y que por ir a cobrar deban gastar 800 pesos, que son casos aislados como dicen algunos, son más frecuentes de lo que creemos, gente que vive lejos del mundanal ruido de Santiago con poco acceso a la denuncia.Sin enumerar las falencias en Salud tanto de ese personal que atiende, como de las personas que allí van a buscar solución a sus problemas de salud, versus una salud privada de primera calidad…personas que viven hacinadas a veces 13 personas en una vivienda de 28 mt. cuadrados versu los grandes palacetes pos-modernos que vive la gente más allá del barrio alto. Por las razones que sean , si la gente vive hacinada, es casi una brutalidad, con salarios mínimos, pensiones muy bajas, versus gente que se hace 50 millones o 100 millones mensuales , sin pestañear. Hacen una regla aritmética, sacan la media ,y nos vemos puestos ante la OCDE con un percápita de 8OO mil pesos mensuales.. porque los oligarcas ganan mucho dinero..inventan que ganamos todos un promedio de 800 mil y todo quedamos contentos porque somos integrantes de 30 países más ricos del mundo.Todo el mundo agarra papa , pero no es verdad…. y muchas sabemos que somos más pobres que la rata debajo del alcantarillado. Buenas noches y buen Sábado.

  2. olga larrazabal

    En este momento estoy residiendo en Guanaqueros, en el Norte Chico. Alquilé una casita en la Villa Talinay al lado de una plaza. Las calles de esa Villa que se compone de casas sólidas de veraneo y fin de semana, están llenas de plásticos y bolsas con basura. Bandas de perros vagos vagan por las calles y la plaza es un basural. Y por todas las calles donde se ha loteado, es lo mismo. Da pena que las pampillas llenas de añañucas y cactus, que están floreciendo, estén tapadas de basura.
    Parece que en este país no existe una política ni una estrategia para liquidar los residuos domiciliarios, que de cuenta de los restos orgánicos e inorgánicos no degradables.
    Por mi cuenta me dediqué a separar lo orgánico y hasta compré gusanos para hacer compost. Pero estos restos son una parte ínfima de los restos no degradables, bolsas plásticas, envoltorios de celofán, cajitas y tubos de PVC, aluminio, cartón recubierto con plástico. Porque todo lo que una compre viene envasado, y estos envases son como 4 veces el volumen de los residuos orgánicos.
    Los alcaldes no saben que hacer, no hay normas claras ni recolección ni botaderos donde se queme o recicle. Y 17 millones de personas botando basura en conjunto, debería ser un problema de sanidad y de contaminación a cargo de un Ministerio de la República y no de un montón de alcaldes sin recursos técnicos.
    En cuanto a los perros, tema que la Presidenta tocó en su discurso del 21 de Mayo, tiene que haber una política de esterilización, desparasitación y rehabilitación. El perro en estado de no domesticidad, forma instintivamente jaurías para cazar, y es un peligro para los habitantes de una sociedad. Pero la gente va a botar perros a estos pueblecitos y estos rompen los sacos con basura que yacen en alguna esquina creando basurales urbanos en las playas más bellas de nuestro país.
    ¿OECD? Ni soñar.

  3. José Maria Vega Fernandez

    En la década del los sesenta tuve de huéspedes estuidiantes chilenos de visita por el norte argentino, y me dejaron una foto de la ciudad de Santiago para que la guardara como recuerdo, ya que yo no conocía este hermoso país. Los cuatro eran demócratas cristianos bien politizados, de buenas familias, pero me confesaron que en su país la pobreza, el alcohol, y otros comunes signos de atraso social y cultural, no se veía en aquella Argentina, hoy bastante menos argentina que entonces.
    Cuarenta años después subo a uno de los cerros del portentoso y opulento nororiente y me sitúo en el sitio desde donde fue tomada aquella foto.
    Asombroso. Sanhattan y sus urbanizadas zonas colaterales, los barrios selectos, la arquitectura universalmente reconocida como de avanzada, las zonas espaciosas con parques y jardines alimentados con agua cordillerana….
    Allí se ve porqué Chile figura hoy en la OCDE. Absolutamente.
    Las autopistas que salen hacia norte y sur: calidad one. OCDE.
    Una red de Metro muy bien cuidada, de excelente factura.
    (Compárela con los subtes del actual Buenos Aires, antaño de novela,. Con papeles pegados en sus coches con avisos de doña Lola y sus chorizos, de Lauro y sus Peinados….)
    Pero cuando salimos de allí en nuestro obligada huída de fin de semana fuera de la nube negra -que aprecio cuando sigo hasta Farellones- me encuentro en Chile que aún no está en la OCDE.

    Pero no perdamos la esperanza. Seamos creativos, porque tenemos el potencial para ello.

Deja una respuesta

Los campos marcados son requeridos *

WordPress Theme built by Shufflehound. piensaChile © Copyright 2021. All rights reserved.