La contrarrevolución venezolana se llena las manos con sangre chilena
por Resistencia Antiimperialista (Venezuela)
12 años atrás 6 min lectura
Comunicado de chilenos en Venezuela
“Estamos en la comunidad de Pie del Tiro, resguardando el espacio porque esta mañana con la gente de la gobernación limpiamos todo esto durante toda la mañana, y la gente que está en el rodeo quieren armar de nuevo otra barricada, y nosotros no queremos porque nos obstaculiza nuestra pasada para ir a comprar nuestra comida, para movilizarnos, para hacer una vida”
(Gisella Rubilar)
Desde la Patria de Bolívar debemos lamentar el triste y cobarde asesinato de la compatriota chilena Gisella Rubilar Figueroa, madre de 47 años y revolucionaria. Nuestras condolencias para sus familiares y cercanos.
Gisella cayó luchando por la paz y la vida, por la Revolución Bolivariana que tanto apoyaba y defendía. Cuando intentaba despejar las barricadas de las guarimbas opositoras junto a otros vecinos en la avenida Los Próceres del sector Pie de Tiro en Mérida, apareció un grupo de motorizados encapuchados (los mismos grupos que siembran el terror en el Táchira) que disparó salvajemente impactando a Gisella en la cabeza y a José Rincón y Javier Osuna en sus extremidades. Cerca de 24 horas Gisella luchó contra la muerte en el hospital, perdiendo finalmente la vida, agregándose así a la lamentable lista de fallecidos por la violencia contrarrevolucionaria en el país.
Sabemos que los asesinos de Gisella no son sino aquellos que han pretendido sembrar el terror y la violencia en Venezuela. Grupos armados y paramilitares colombianos que se desenvuelven junto a los guarimberos opositores siguiendo las órdenes de sus amos ocultos tras bambalinas: los Estados Unidos, la oligarquía colombiana, la mafia anticastrista de Miami, el capital financiero trasnacional y la oligarquía venezolana.
En el extremo Sur, los dueños de Chile han colocado todas sus fuerzas a disposición de la contrarrevolución venezolana, dándole tribuna a los dirigentes políticos de la violencia y desatando una infame campaña mediática y política en contra del legítimo gobierno de Nicolás Maduro, con el fin de satanizarlo ante la opinión publica chilena y latinoamericana. Es por esto que, ante la manipulación informativa existente y al uso irrespetuoso que los poderosos están haciendo de trágico asesinato de Gisella, es que como organización compuesta por un alta porcentaje de chilenos que hacen vida activa en Venezuela, queremos desmentir algunas de las matrices de opinión que se han instalado en Chile.
En primer lugar, debemos denunciar la complicidad de los grandes medios de comunicación chilenos con la derecha venezolana y su estrategia golpista, mediante la difusión de matrices de opinión que buscan preparar el camino y justificar acciones de violencia y de desestabilización. La supuesta ilegalidad de Nicolás Maduro como Presidente Designado antes de la muerte de Hugo Chávez (donde incluso los medios chilenos llegaron a hablar de un “golpe democrático”), el eco del inexistente fraude electoral donde Capriles fue derrotado (siendo que el sistema de votación venezolano es por lejos mas seguro y preciso que el chileno) y de la presunta nacionalidad colombiana de Nicolás Maduro, reflejan cómo se han difundido en Chile las matrices de opinión promovidas por la derecha venezolana, llegando incluso a una situación en donde tiene más peso en los medios chilenos una pequeña protesta en Venezuela, que importantes protestas chilenas como las de los portuarios o las recuperaciones territoriales del pueblo mapuche.
En segundo lugar, los medios de comunicación y la clase política chilena han manipulado la realidad económica de Venezuela para mostrar un cuadro de hambre, saqueos, descontrol y crisis sin salida cuyo responsable sería el gobierno de Nicolás Maduro. Sin negar que el gobierno ha cometido errores en materia económica, la causa principal de la Guerra Económica es la acción planificada y concertada de los grandes capitales financieros, industriales, comercial-importadores y agrarios, para ahogar económicamente al gobierno y desatar el malestar popular. Para ello se han valido de las armas de la especulación, el acaparamiento, el desabastecimiento, los sobreprecios, una exorbitante fuga de divisas, el contrabando de extracción, entre otros sucios métodos. ¿Alguna vez hemos visto a los medios chilenos y a su clase política explicando las causas reales del problema de dólar en Venezuela, o analizando el impacto del contrabando de extracción en el abastecimiento de las familias venezolanas?.
En tercer lugar, la manipulación informativa y la Guerra Económica fueron las primeras fases, preparatorias, del “golpe suave” que se está aplicando en Venezuela, que pretende derribar al gobierno chavista, tal como lo hicieron en Ucrania. La fase de ejecución de este Golpe comenzó el 12 de febrero y lo que ha buscado es encauzar el malestar generado en el ámbito económico, hacia cauces políticos y callejeros. De modo que aquí no nos encontramos frente a “estallidos” espontáneos de las masas, existe un plan muy bien diseñado.
En cuatro lugar, los medios de comunicación y la clase política chilena hablan de “violación a las libertades democráticas” y de “represión a los estudiantes”. Esto, primero, es una hipocresía tremenda, ya que mientras se exige el respeto a las manifestaciones en Venezuela, en Chile esta misma clase política ha reprimido sistemáticamente a las movilizaciones sociales, usando un nivel de violencia desconocido en Venezuela. Además, se ha hablado de comisiones, interpelaciones y otras acciones en relación a la violencia en Venezuela. Ojalá los medios y la clase política tuviesen ese mismo entusiasmo para investigar el asesinato de luchadores sociales en Chile y las violaciones a los Derechos Humanos del pueblo nación mapuche. Segundo, lo de “manifestaciones” estudiantiles es una verdad parcial, y es que si bien la fuerza principal de la oposición es un sector de los estudiantes, sus fuerzas de choque son grupos mercenarios y paramilitares colombianos que han tomado el control de barrios enteros en las zonas de frontera, quemando vehículos, atacando instituciones, tiroteando chavistas, destruyendo mobiliario, emboscando unidades de la Guardia Nacional Bolivariana y asesinando a luchadores por la paz como Gisella. Por supuesto, nada se dice de esto en los medios. Tercero, a pesar de que los medios muestran que en Venezuela se está viviendo una situación mucho peor que la de Ucrania o Siria, el país sigue funcionando. Claro que hay situaciones graves como las de Táchira, Mérida y Valencia y los focos que se mantienen en el Este de Caracas, pero la economía sigue funcionando, de igual forma las instituciones y los pasados Carnavales se desarrollaron mayoritariamente de forma tranquila. Cuarto, a pesar de que la derecha venezolana y chilena se esfuerzan en decir que se violan las libertades democráticas, en Venezuela todos los días hay marchas opositoras que son permitidas por el gobierno mientras estas se desarrollen pacíficamente, los medios de comunicación de la derecha siguen funcionando, al igual que las empresas privadas, etc., mas bien el bloqueo comunicacional y los intentos de restricción de las libertades vienen de la vereda opuesta. Mucho se habla de Venezuela en estos días en los medios, pero pocas son verdades.
Desde Venezuela, el llamado que le hacemos como chilenos al pueblo chileno es a ejercer una solidaridad activa con el proceso Revolucionario Bolivariano. A apoyar a Nicolás Maduro en su visita a Chile, a funar las actividades de la derecha y de la MUD Chile, denunciando a los políticos y medios de comunicación chilenos que apoyan el golpismo (UDI, DC, El Mercurio, etc.) como cómplices del paramilitarismo y los asesinatos. Necesitamos romper el cerco comunicacional para que se sepa de verdad lo que está pasando en el país y necesitamos solidaridad activa y en las calles. Demostremos en Chile y en Venezuela que la muerte de Gisella no fue en vano, que somos dos pueblos hermanos con una sola lucha.
Resistencia Antiimperialista
Artículos Relacionados
Una asociación de la policía griega exige el arresto de la troika
por Público.es (España)
14 años atrás 1 min lectura
En Stgo marchan miles por la causa mapuche: «Nuestra lucha es antiautoritaria y anticapitalista»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
16 años atrás 6 min lectura
La profecía de George Orwell ya es realidad: 4,2 millones de cámaras vigilan a los británicos
por internet
19 años atrás 5 min lectura
Roma y la Teología de la Liberación: Fin de la guerra
por Gianni Valente (Roma, Italia)
13 años atrás 6 min lectura
Avigdor Lieberman llama a "cortar la cabeza" a los árabes israelíes que no apoyen al estado judío
por RTVE.es
11 años atrás 2 min lectura
Cuba, un pueblo en resistencia
por La Jornada (México)
6 horas atrás
25 de febrero de 2026
“Resistiremos y lucharemos hasta que se acabe esto, pero no nos vamos a rendir”, declaran los habitantes de la isla caribeña, afectada por el decreto de emergencia nacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que le permite poner aranceles extraordinarios a los países que envíen petróleo y sus derivados a Cuba.
Investigación revela: Policías y soldados estadounidenses controlan tráfico de drogas
por Medios Internacionales
1 día atrás
24 de febrero de 2026
Soldados, marineros, aviadores e infantes de marina estadounidenses participan en el tráfico de drogas en EU como en el de armas hacia México, revela el libro The Fort Bragg Cartel de Seth Harp, veterano de la guerra de Irak y periodista, quien desentraña una extensa red de narcotráfico y corrupción que está inserta en las corporaciones de seguridad de la Unión Americana
El Gran Israel, ahora es desde el río (Éufrates) hasta el río (Nilo).
por Fausto Giudice
1 día atrás
24 de febrero de 2026
El término “Gran Israel” se ha vuelto demasiado restrictivo, modesto y anacrónico. Ya no es desde el mar hasta el desierto. Ahora es desde el río (Éufrates) hasta el río (Nilo). «Es todo nuestro».
El imperativo saharaui para Mauritania
por Héctor Bujari Santorum (España)
2 días atrás
23 de febrero de 2026
La seguridad de Mauritania no depende de quién «vigile» el Sáhara, sino de que el Sáhara sea un Estado estable que no exporte sus crisis.