“Fuerza Pública”, ¿un movimiento o un refugio para Expansiva y otros tecnócratas y oportunistas?
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
11 años atrás 3 min lectura
El nombre del Movimiento lanzado el lunes 7 de octubre por el ex ministro de Hacienda de Michelle Bachelet me parece basta confuso, pues podría ser como un nombre de las fuerzas especiales de Carabineros, destinado a detectar y reprimir las malas prácticas en política; también podría ser “la asociación de caza” a Girardi u otros pillines pululan en la política del duopolio.
Andrés Velasco quiere convertirse en el nuevo Catón de la política chilena y ya prepara varias catilinarias para dirigirlas a tantos sinvergüenzas, que hacen de la política su negocio personal, igual en las empresas privadas que en las públicas-.
Para muchos grandes empresarios y políticos de derecha, Andrés Velasco, uno de los suyos, cometió un error al no haberse retirado su candidatura, en las pasadas elecciones primarias de la Concertación. A pesar de que logró una buena votación, aventajando al ultraconservador democratacristiano, Claudio Orrego, no cabe duda de que si eventualmente hubiera sido el candidato de la derecha, hubiera hecho mucho mejor papel que la actual candidata, Evelyn Matthei, quien, de seguro, perderá en las elecciones de noviembre, llevando a la derecha a la debacle.
Para este sector político, Velasco es un dechado de virtudes: gran ministro de Hacienda de la emperatriz Catalina – buen economista, que implemento, a la perfección, las reglas del neoliberalismo y, además, manejó, genialmente, la crisis económica d 2008.
Es sabido que para ganar en la primera vuelta las elecciones presidenciales es necesario que un sector de la fuerza contraria en el duopolio se pase a la candidatura del otro candidato; así ocurrió en el caso de Sebastián Piñera, que triunfó, según algunos analistas, por “la vuelta de chaqueta” de Fernando Flores y de Adolfo Zaldívar y de otros más. En la actualidad,, de haber llevado como candidato a Velasco, muchos sectores de la Concertación hubieran abandonado a la señora Bachelet que, para algunos, huele un poco a “Rogelio”, aunque se engañan, pues estos aliados son los “mendocitas” de la Nueva “Pillería”.
Dejemos de lado las elucubraciones o “los por si acaso” de la historia y concentrémonos en el significado del movimiento “Fuerza Pública”: la idea de movimientos y grupos de reflexión siempre ha estado presente en la historia contemporánea; este tipo de organización es mucho más fluida que un partido político, y no tiene el inconveniente de la famosa ley del “hierro de las oligarquías y, a su vez, permite mayo libertad y fluidez de pensamiento. Por ejemplo, dirigida por Emmanuel Mounier, fue mucho más influyente que la Democracia Cristiana francesa, (MRP).
A mi modo de ver, el movimiento “Fuerza Pública”, creado por Velasco, sólo logró en la inauguración a los sectores más reaccionarios y neoliberales de la Concertación, en su mayoría, democratacristianos; se asemeja a un grupúsculo que aglutina la ultraderecha de los freistas, dedicado al negocio de la educación – es el caso de Mariana Aylwin – o que forman parte de los “príncipes” – como Alberto Undurraga -; por lado de PPD, el analista educacional neoliberal, el nunca bien ponderado, José Joaquín Brunner. El coordinador del movimiento, Juan José Santacruz, también perteneció a la Democracia Cristiana.
Es imposible predecir desde ahora el destino de “Fuerza Pública”, pero sí está claro que, finalmente, terminará en partido político y, en un seguro derrumbe del eventual gobierno de Michelle Bachelet, producto del incumplimiento de promesas y expectativas despertadas en la ciudadanía, puede emerger un nuevo escenario político donde Andrés Velasco podría ser el candidato de los autocomplacientes de la ex Concertación o de la “Nueva Pillería”, como gusten llamarla, junto a un sector liberal de la derecha, dejando con los crespos hechos a su Excelencia, el actual Presidente.
08/10/2013
Artículos Relacionados
La construcción de la realidad a través de los medios de comunicación y los escándalos mediáticos
por Olga Larrazabal S. (Chile)
9 años atrás 9 min lectura
¿Winka o katripache? Consejos prácticos para un Chile no racista
por Marcelo González y Cristóbal Bonelli (Chile)
12 años atrás 7 min lectura
¿Qué persigue el nuevo estatuto de Codelco?
por Julián Alcayaga (Chile)
15 años atrás 4 min lectura
Leyendo entre líneas de la Historia
por Olga Larrazabal S. (Chile)
8 años atrás 6 min lectura
Jefferson: «Las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejércitos permanentes»
por Diversos Medios Internacionales
5 días atrás
29 de marzo de 2025
“El Dinero es Deuda” es un documental didáctico donde se explica cómo se crea y funciona el dinero, una vez visionado, uno ya puede hacerse una idea de cómo funciona nuestro agradable mundo financiero y social. Es espeluznante entre otras frases que mencionan en el documental la del banquero Meyer Rothschild, fundador de la dinastía Rothschlid: «Denme el control del dinero y ya no importará quién haga las leyes«
Gaza: un territorio arrasado por Israel sostenido por mujeres
por Ana Garralda
5 días atrás
28 de marzo de 2025
Doctoras, trabajadoras humanitarias o periodistas de la Franja de Gaza describen los retos que enfrentaron en 15 meses de guerra: lidiar con jornadas extenuantes de trabajo y la supervivencia de sus familias, la falta de agua y saneamiento, la proliferación de enfermedades o la amenaza constante de la muerte.
Siroco saharaui en el Festival de Málaga
por David Bollero (España)
2 semanas atrás
20 de marzo de 2025
La alfombra roja del Festival de Málaga se teñirá hoy jueves del dorado de la arena saharaui. Javier Corcuera estrena Mariem, película que homenajea la figura de la cantante saharaui Mariem Hassan, fallecida en 2015.
Colonialismo ecológico y derechos indígenas: una crítica ecosocialista de la salmonicultura en Chile
por Lonko Daniel Caniullán, Dr. Guido Asencio y Rodrigo Andrade Ramírez (Chile)
2 semanas atrás
19 de marzo de 2025
La industria del salmón en Chile surgió en la década de 1980, bajo la dictadura de Pinochet, como parte de la transformación neoliberal del país. Lo que comenzó como un experimento, se ha convertido en una industria de exportación multimillonaria que produce aproximadamente el 30% del salmón de cultivo del mundo.