12 de septiembre de 2013.
Ante el ensordecedor coro de solicitudes de perdón de golpistas y anti-golpistas aprovechando el 40° aniversario de la muerte del Presidente Allende y a 2 meses de la elección presidencial en que los relativamente pocos que se interesan dan por ganadora a la doctorcita Bachelet y por perdedora a la candidata de más a la derecha, hija del otro general, uno puede peguntarse :
¿Qué pasa? ¿Perdón por lo que ocurrió entre 1973 y 1990 y entre 1990 y 2013? ¿Por qué ahora y por qué no antes ? ¿Vivimos vueltos hacia el pasado o se trata de algo presente hasta hoy? Y si es así, hasta cuando «esto» seguirá presente en el futuro entre nosotros?
Hay entonces, como siempre, un factor tiempo a analizar. Veamos:
Ocurre que lo que pasó o que comenzó a pasar bajo
–Kissinger (Judío alemán, secretario de estado USA, Premio Nobel de la Paz, luego consejero de empresas comerciales internacionales).
–Edwards (Miembro de la oligarquía chilena, propietario del diario «El Mercurio y de una veintena de diarios y radios golpistas, subvencionados generosamente por la CIA).
–Pinochet (Jefe del Estado Mayor del Ejército nombrado por el Presidente Allende a quien juró lealtad un mes antes del golpe
-posibilitado y con la aprobación inicial de Eduardo Frei Montalva (Ex Presidente de Chile, Profesor de Derecho, Presidente del Partido Demócrata-Cristiano, autor de una carta al jefe de la Unión Mundial Demócrata-Cristiana justificando y aun celebrando el golpe. Cuando se convence que no recuperará el poder deja de sostener a Pinochet y muere en condiciones dudosas en una clínica privada donde tenían acceso agentes de la DINA).
-con la defensa del Vaticano según lo muestra el documento publicado por WikiLeaks en el que el secretario de Estado Vaticano sustituto, Giovanni Benelli, expresó (Octubre de 1973) a diplomáticos estadounidenses “su grave preocupación, y la del papa Pablo VI, sobre la exitosa campaña internacional izquierdista para falsear completamente las realidades de la situación chilena”. Benelli criticó la exagerada cobertura de los acontecimientos (en Chile) como «posiblemente el mayor éxito de la propaganda comunista», y subrayó el hecho de que «incluso los círculos moderados y conservadores parecían muy dispuestos a creer las mentiras más burdas sobre los excesos de la Junta chilena”
Eso que pasó no ha dejado de pasar.y puede proyectarse en nuestro avenir.
Con respecto a lo ocurrido en el pasado, como ha dicho Tito Tricot en este mismo medio, nosotros no necesitamos solicitudes de perdón, necesitamos la Verdad y la Justicia sobre lo que ocurrió.
Necesitamos que las 4 preguntas siguientes sean correctamente respondidas con respecto a los cientos de miles de damnificados:
¿Quién asesinó, torturó, violó, robó a quien?
¿De qué manera los culpables serán castigados realmente por sus crímenes?
¿De qué manera las victimas y los suyos serán reconocidos, compensados, indemnizados?
¿Que medidas eficaces se tomarán para que los hechores sean resocializados y este crimen no se vuelva a producir?
Estas respuestas deben, por supuesto, ser seguidas por la aplicación de las medidas preconizadas.
Con respecto al presente es ahora que…
-siguen ausentes nuestros lideres detenidos-desaparecidos-asesinados
-seguimos sin saber donde están todos los desaparecidos que sus familias y sus amigos siguen buscando y esperando.
-tenemos aun una «constitucion» no aprobada por el pueblo
-tenemos un sistema económico neoliberal que solo conviene a una infima minoría y a las empresas extranjeras
-el cobre y los minerales que lo acompañan estan siendo regalados y no contribuyen a la educación gratuita y de calidad y a la atención de salud oportuna, eficiente y humana de los chilenos
-los sindicatos siguen siendo organizaciones con un desarrollo y una influencia social inferior a la que tendrían si…
-que cientos de miles de chilenos tenemos la vida marcada con lo que le ocurrió a los nuestros y con lo que nos ocurrió
-en vísperas de las elecciones presidenciales asistimos curiosamente a una epidemia de solicitudes de perdón.
-que una serie de personas inteligentes y con buena escolaridad pensaron que era adecuado (y conveniente) presentar sus excusas por lo ocurrido. Porque no cuesta nada pedir perdón y suena tan bién. Supone una tan buena actitud e intención. Y esto cae tan bien en víspera de las elecciones presidenciales!!
-debemos convivir con estas personas que pensaron que podían presentar sus excusas a las madres por la secuestración, tortura y asesinato de sus hijos. Uno puede pedir perdón por un daño menor involuntario y reparable como una falta de urbanidad. En el codigo penal de numerosos paises existen tres delitos perfectamente descritos : 1) El homicidio involuntario, 2) La falta inexcusable y 3) La no asistencia a persona en peligro. Estos delitos tienen penas bien establecidas y en ninguna los códigos penales dice que los hechores deben pedir perdón a las víctimas.
-que los jóvenes estudiantes secundarios y universitarios, asi como los trabajadores, están llamándonos a reaccionar, a unirnos para refundar nuestro Chile que soñamos donde «pase el hombre libre» una vida satisfactoria durable.
Con respecto al futuro es inevitable notar que estas personas que estimaron hoy conveniente pedir perdón por las muertes y las torturas y muchos en sus grupos pretenden hacer elegir sus candidatos a la Presidencia, a la Cámara de Diputados, al Senado y a las Municipalidades. Lo hacen porque esperan prolongar y consolidar la «constitución» y el sistema económico neoliberal como hemos visto entre 1990 y 2013.
Nosotros no podemos, no tenemos derecho a acordar el perdón por lo que hicieron antes, debido a lo que hacen actualmente y lo que pretenden hacer luego con nuestros hijos. Ellos tienen que aprender que pedir perdón está lejos de bastar. Acordar el perdón no es cerrar este condenable capítulo de nuestra historia ni volverse hacia el avenir sino dejar impune un crimen de lesa humanidad bajo la mirada de las generaciones siguientes.
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