El crimen de Juliano Mer-Jamis: cuando gana el fundamentalismo
por Shlomo Slutzky (Argentina)
15 años atrás 4 min lectura
08/04/11
Nacido en Israel, hijo de madre judía y padre palestino,
había elegido el teatro como forma de expresión de su lucha por la paz y el
entendimiento entre los pueblos. El fundamentalismo islámico de Hamás lo
asesinó en Cisjordania.
"Sería muy triste morir de una bala palestina".
Esa fue la premonitoria frase del actor y director Juliano Mer-Jamis, un osado
luchador por la paz israelo-palestina de
madre judía y padre palestino, asesinado el lunes en la ciudad de Jenin, en
Cisjordania, en la puerta del Teatro "La Libertad" que él
mismo fundó cinco años atrás.
Juliano Mer, que sintetizaba el intento de convivencia entre
israelíes y palestinos, era el hijo de dos militantes por la paz y miembros del
Partido Comunista israelí, Arma Mer, judía israelí, y Saliba Jamis, árabe
cristiano. Juliano sirvió como paracaidista durante su servicio militar obligatorio
de tres años, tras lo cual comenzó su frondosa carrera artística y política.
Esta militancia en dos frentes lo llevó a reemplazar a su madre en el campo de
refugiados de Jenin, donde ella dirigía una escuela de teatro para niños junto
a compañeros palestinos hasta su muerte de cáncer en 2002.
En 2003 codirigió el documental "Los hijos de
Arna", un homenaje al incansable trabajo de su madre para crear ese grupo
infantil de teatro en los años ochenta. El documental finaliza con el estallido
de violencia del año 2001-2002, que llevó a varios de los ex integrantes del
grupo de teatro de Arna a tomar las armas e incluso a la muerte.
Entusiasmado por los premios y el reconocimiento recibidos
por el filme, Mer-Jamis fundó en el año 2006 el teatro "La Libertad", que
co-dirigía junto al ex líder de las Brigadas de los Mártires de Al-Aksa Zakaria
Zubeidi, comprometidos ambos con la lucha contra la ocupación israelí pero
decididos a hacerlo por la vía pacífica y ofreciendo a los jóvenes una
alternativa cultural y política a la de enrolarse en el fundamentalismo
islámico.
Justamente esa decisión política y de vida es la que acercó
a Juliano a la muerte. En los últimos años se produjeron dos intentos de
incendio del teatro y Mer-Jamis recibió una serie de amenazas por parte de la
organización fundamentalista islámica Hamás, que lo acusaba de
"sionista", "quintacolumnista" y otros "pecados"
como el de alejar a los jóvenes del camino de las armas hacia la lucha pacífica
contra el enemigo. En Jenin, estas amenazas son una condena a muerte y la única
duda era la fecha del cumplimiento de la sentencia.
En una rueda de prensa realizada en abril de 2009, Mer-Jamis
reconoció su temor ante las amenazas y aseguró que había tomado medidas de
protección. "No estoy jugando a ser ningún héroe, realmente estoy asustado
(…) Sería muy triste morir de una bala palestina" dijo entonces,
mientras las amenazas del Hamás proclamaban que "si las palabras no
ayudan, nos veremos obligados a hablar el lenguaje de las balas".
Y las balas llegaron el lunes, cuando Juliano salía de su
teatro y entraba al coche en cuyo asiento trasero se encontraba la baby sitter
de su hijo de 8 años. Juliano alcanzó a conducir 150 metros cuando lo
detuvo un joven que, a cara descubierta, se acercó a la ventanilla delantera y
le disparó cinco balazos mortales. La baby sitter, una muchacha de Belén,
resultó herida.
Juliano Mer-Jamis fue velado en la ciudad israelí de Haifa,
donde nació. Su féretro fue trasladado a las cercanías de Jenin, donde las
autoridades israelíes permitieron a los palestinos pronunciar palabras de despedida.
Entre ellas sobresalieron las de Zakaría Zubeidi, con un reclamo estremecedor:
"¿Cómo podemos luchar contra la opresión del otro cuando entre nosotros mismos
estamos tan divididos?". Zubeidi prometió encontrar a los responsables del
asesinato de su amigo.
Finalmente, Juliano fue trasladado al cementerio laico del
Kibutz Ramot Menashé, a mitad de camino entre Haifa y Jenín, dos ciudades que
se quedan huérfanas de un combatiente por la convivencia. Los amigos y
parientes de este "mártir por la paz" se comprometieron a continuar
por esa senda.
*Fuente: Clarin
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