Testimonio desde el Campamento de Agadaym Izik, en El Aaiún ocupado
por Una valerosa mujer saharaui
16 años atrás 5 min lectura
Se inició este campamento el 9 de octubre. Tras dos intentos
fallidos en que las jaimas fueron arrasadas por la policía, las personas,
apaleadas y 3 detenidas de las cuales todavía hoy queda una en prisión, se
montó este campamento por la noche, a escondidas, con más de 100 tiendas y unas
800 personas. En la actualidad hay cerca de 8.000 jaimas. Hay que calcular que
en cada una conviven unas 5 personas. El campamento crece y crece.
Constantemente se ve cómo se va extendiendo al ritmo de unas 500 jaimas
diarias.
La zona está rodeada: un primer cerco del Ejército, detrás
otro de la Gendarmería,
y, por fin, la Policía. En
determinados tramos, he visto los vehículos del Ejército a 50 metros de nosotros.
Están construyendo un muro con una zanja detrás, para impedir el paso de los
jeeps que llegan con gente y provisiones. Hoy por hoy, el viaje al campamento
tiene que eludir a las fuerzas de seguridad. De lo contrario, unos camiones
grandes del ejército arremeten contra los jeeps y la gente que hay dentro. A
los coches, y a las jaimas que transportan, los llevan al desguace; a las
personas, si no han quedado ya lesionadas por el choque, las apalean. Unos
siguen, andando; otros van al hospital, donde son rechazados por haber sido
agredidos por las fuerzas del orden; otros vuelven a su casa. Otra modalidad de
ataque por el Ejército son las pedradas. Hay muchos heridos por cristales. Un
helicóptero sobrevuela el campamento de día y de noche. Se convierte en un
ruido familiar. Dicen que se acerca tanto a ras de suelo que se le ve grabando
a la gente de las jaimas. Se dice por aquí que luego todos pasarán por el
Juzgado acusados de traficar con drogas o con inmigrantes, o de robar, como
pasa siempre.
El día 21, el Gobierno les llamó a negociar. Inicialmente
los saharauis querían hacerlo en su terreno, pero acabaron cediendo y fueron a
negociar a El Aaiún. Fue en balde. Lo que sí sucedió es que al día siguiente,
cuando los mismos negociadores saharauis se acercaron al Ejército para que no
embistiese a los coches saharauis, fueron apaleados y heridos
La forma de acceder a los campamentos es arriesgada. 1.
Porque te juegas la agresión del ejercito o de otras fuerzas. 2. Porque, para
evitar los controles y la persecución de la policía, se sale de la ciudad a una
velocidad endiablada, se cruza por el desierto con tumbos, giros, sin luces.
En una ocasión, pararon a dos jeeps con agua y les hicieron
vaciar las garrafas, so pena de tirotearles.
Hay problemas de abastecimiento. A veces llega algo de
comida por donantes saharauis algo más afortunados económicamente, que no
necesitan figurar. Están organizados. Cada uno ofrece lo que sabe hacer y se lo
comunica a un comité. Hay una cola para recoger agua, muy racionada. Hay
diferentes equipos de trabajo. Hay un cuartito que hace las veces de clínica,
que necesita de todo. No hay electricidad, y poquísima cobertura.
Este movimiento es popular, espontáneo. No hay detrás
cabezas pensantes. Sólo responde a la exasperación. Aquí se respira un ambiente
de libertad y de preocupación. Sienten que están construyendo su mundo, libre
por fin, al precio que sea. Ya no pueden más. No pueden soportar el expolio de
sus recursos naturales mientras se ven sumidos en la pobreza, el paro, la
tortura, la falta de derechos. No pueden esperar a la diplomacia. Cada día se
hace más imperativo su derecho. "Un país nuevo". Tienen la sensación de que en
cualquier momento "puede pasar algo terrible", pero siguen creciendo. Quieren
resistir.
Necesitan a la opinión pública, que los periodistas del
mundo entero vengan aquí, vean con sus propios ojos la serenidad de este
pueblo, la justicia de lo que piden, sus valores, su valor. Que vean el
hostigamiento de Policía y Ejército, que vean los heridos.
Estamos hablando de horas. Cuando el Ejército termine el
muro que está construyendo delante de nuestras narices, se acabó todo.
Quedaremos sitiados y no podremos entrar ni salir, ni recibir alimentos,
medicinas o agua.
No importa lo hecho hasta ahora. Las resoluciones del
Consejo de Seguridad, con el mezquino veto de Francia, que antepone sus
intereses económicos a los derechos humanos de los que se pavonea. No importa
que las Naciones Unidas apliquen el capítulo VI en lugar del VII, permitiendo
el mantenimiento de una invasión. No importa que las Naciones Unidas hayan
consentido que los colonos marroquíes hayan dejado a los saharauis en una
pequeña minoría, incumpliendo el mandato de la IV Convención de
Ginebra. No importa que no se cumpla el alto el fuego. No importa que el
Gobierno Español tenga un comportamiento servil hacia Marruecos, consintiéndole
todo, aceptando, por ejemplo, la versión de que los que pegaron a los
ciudadanos españoles en El Aaiún eran civiles, cuando hay mil testimonios que
muestran a los paramilitares y la
Policía trabajando juntos.
No importa que el enviado de las Naciones Unidas intente un
diálogo que no tendrá lugar: ya hubo negociación; ya hubo un acuerdo de alto el
fuego firmado por ambas partes, con promesa de referéndum de autodeterminación.
Marruecos sólo tiene que cumplir su palabra.
No importa que las enormes sumas de dinero que Marruecos
recibe de Europa por obra y gracia del Estatuto Avanzado estén condicionadas,
entre otros, al respeto de los derechos humanos.
Ahora, todo eso es agua pasada. La situación es
completamente nueva y dramática. Muy pronto, cuando se levante el muro, vamos a
sufrir un estado de sitio. ¿Cuántos muertos harán falta hasta que se pongan en
marcha los mecanismos que paren la masacre que se avecina? Conversaciones,
encuentros, promesas. No hay tiempo para paripés.
– Pido la difusión de lo que pasa. Cercados y libres. Sólo
necesitan la consideración internacional.
Cristina Martínez
-piensaChile agradece a Luis Portillo por el envío de esta documento de la resistencia de un pueblo que se niega a ser borrado de la faz de la tierra y lucha por su vida y su existencia. Vaya un saludo inmenso a esa mujer que escribió estas líneas. Para ella nuestro saludo y nuestros respetos.
¡El Sáhara Occidental será libre e independiente!
Artículos Relacionados
El ruido de las botas
por Autor desconocido
4 meses atrás 1 min lectura
Academias de policía en la órbita de la doctrina de seguridad global estadounidense
por Ricardo Martínez Martínez (Rebelión)
13 años atrás 19 min lectura
España: "Los extranjeros están destrozando el país"
por Alberto Rodríguez (España)
7 años atrás 1 min lectura
Historias no contadas de Colonia Dignidad
por Patricio Morales (Chile)
7 años atrás 1 min lectura
Aumenta vertiginosamente la violencia antes de las elecciones colombianas
por DemocracyNow (EE.UU.)
7 años atrás 1 min lectura
7 de septiembre de 1986: Atentado a Pinochet
por La Base (España)
3 segundos atrás
08 de septiembre de 2026
En este programa Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Pablo Hurtado y Eduardo García repasan la trayectoria histórica del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y de la resistencia contra la dictadura en Chile hasta llegar al intento de tiranicidio contra Augusto Pinochet en su 40 aniversario.
Ayúdeme usted, compadre
por Daniel Matamala (Chile)
24 horas atrás
7 de septiembre de 2026
Brandon Juss: «“lo genial es que cuando tienes una administración como la de Kast, aplicar la Doctrina Donroe se vuelve muy fácil”.
Agosto saharaui –DDHH: Exigen a Marruecos que revele el paradero de más de 400 desaparecidos
por Alfonso Lafarga (España)
5 días atrás
3 de septiembre de 2026
La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos reclama que se investigue el paradero de más de 400 desaparecidos saharauis, entre ellos un grupo de 15 jóvenes que fueron vistos por última vez el 25 de diciembre de 2005.
Vergüenza: Parlamentarios chilenos en la Palestina ocupada
por Pablo Jofré Leal (Chile)
1 semana atrás
31 de agosto de 2026
El viaje realizado entre el 21 y el 30 de agosto de 2026 por una comitiva de 11 parlamentarios chilenos a los territorios palestinos ocupados, para reunirse con cargos políticos y militares de la entidad israelí, representa una afrenta directa a la obligación de acatamiento de los derechos humanos y del derecho internacional.