Lo viejo agoniza y a lo nuevo le cuesta nacer
por Leonardo Boff (Brasil)
16 años atrás 3 min lectura
Entre los muchos problemas actuales, los más desafiantes son estos tres:
la grave crisis social mundial, el cambio climático y la
insostenibilidad del sistema-Tierra. La crisis social mundial deriva
directamente del modo de producción que impera todavía en todo el mundo,
el capitalista. Su dinámica lleva a una acumulación exacerbada de
riqueza en pocas manos a costa de un espantoso pillaje de la naturaleza y
del empobrecimiento de las grandes mayorías de los pueblos. Es
creciente y los gritos agudos de los hambrientos y considerados «aceite
quemado» no pueden ser silenciados. Este sistema debe ser denunciado
como inhumano, cruel, sin piedad y hostil a la vida. Tiene tendencia
suicida y, si no es superado históricamente, podrá llevar al
sistema-vida a un callejón sin salida y hasta al exterminio de la
especie humana.
El segundo problema grave esta formado por el cambio climático, que se
revela por eventos extremos: grandes fríos por un lado y prolongados
veranos por otro. Estos cambios sintetizan un dato irreversible: la
Tierra ha perdido su equilibrio y está buscando un punto de estabilidad,
que se alcanzará subiendo la temperatura. Hasta dos grados centígrados
de aumento, el sistema-Tierra todavía es administrable. Si no hacemos lo
suficiente y el clima aumenta 4 grados centígrados (como advierten
algunos centros de investigación serios), la vida tal como la conocemos
ya no será posible. Habrá un paisaje siniestro: una Tierra devastada y
cubierta de cadáveres.
Nunca la humanidad como un todo se había enfrentado a semejante
alternativa: o cambiar radicalmente o aceptar nuestra destrucción y la
devastación de la diversidad de la vida. La Tierra continuará, con las
bacterias, pero sin nosotros.
Es importante entender que el problema no es la Tierra, sino nuestra
relación agresiva y poco cooperativa con sus ritmos y dinámicas. Tal vez
al buscar un nuevo punto de equilibrio, ella se verá forzada a reducir
la biosfera, implicando la eliminación de muchos seres vivos, sin
excluir seres humanos.
El tercer problema es la insostenibilidad del sistema-Tierra. Hoy
sabemos empíricamente que la Tierra es un superorganismo vivo que
armoniza con sutileza e inteligencia todos los elementos necesarios para
la vida a fin de producir o reproducir continuamente vidas y garantizar
todo lo que ellas necesitan para subsistir.
Pero sucede que la excesiva explotación de sus recursos naturales,
muchos renovables y otros no, ha impedido que ella consiga reproducirse y
autorregularse con sus propios mecanismos internos. La humanidad
consume actualmente un 30% más de lo que la Tierra puede reponer. De
esta forma, no es ya sostenible. Hay crecientes perdidas de suelos, de
aire, de aguas, de bosques, de especies vivas y de la propia fertilidad
humana. ¿Cuándo van a parar estas pérdidas? Y si no paran, ¿cuál será
nuestro futuro?
Esto nos obliga a un cambio de paradigma civilizatorio. Un cambio de
civilización implica fundamentalmente un nuevo comienzo, una nueva
relación de sinergia y de mutua pertenencia entre la Tierra y la
humanidad, la vivencia de valores ligados al capital espiritual como el
cuidado, el respeto, la colaboración, la solidaridad, la compasión, la
convivencia pacífica, y una apertura a las dimensiones trascendentes
relacionadas con nuestro sentido último, nuestro y de todo el universo.
Sin una espiritualidad, es decir, sin una experiencia radical del Ser y
sin una inmersión en la Fuente originaria de todos los seres de donde
nace un nuevo horizonte de esperanza, ciertamente no conseguiremos hacer
una travesía feliz.
Nos enfrentamos a un problema: lo viejo todavía persiste y a lo nuevo le
cuesta nacer, para usar una expresión feliz de Antonio Gramsci.
Vivimos tiempos urgentes. Las urgencias nos hacen pensar y los peligros
nos obligan a crear arcas de Noé salvadoras. No nos conformamos con la
actual situación de la Tierra. Pero aun así creemos que está a nuestro
alcance construir un mundo del «vivir bien», en armonía con todos los
seres y con las energías de la naturaleza, principalmente en cooperación
con todos los seres humanos y en profunda reverencia hacia la Madre
Tierra.
2010-09-03
*Fuente:
Koinonia
Artículos Relacionados
Carta que El Mercurio no ha querido publicar
por Dr. Alfredo Lastra (Chile)
7 años atrás 1 min lectura
«Nos tienen miedo, porque no tenemos miedo»
por Marel Medina Bardales (Tegucigalpa, Honduras)
17 años atrás 3 min lectura
Lo que esconden los tiroteos masivos en EEUU
por Francisco Herranz (México)
7 años atrás 5 min lectura
«El argumento de la crisis humanitaria en Venezuela es absurdo»
por Nathali Gómez (Venezuela)
8 años atrás 10 min lectura
¿En la ONU Bachelet condena la desidia, codicia e irresponsabilidad de algunos líderes?
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
18 años atrás 6 min lectura
«Los compañeros»
por piensaChile
10 segundos atrás
5 de septiembre de 2026
La película relata la crónica de una huelga en una fábrica textil de Turín a fines del siglo XIX. Denuncia las condiciones de explotación originada por la continua sed de ganancia de la burguesía. Historias individuales se funden en una trama colectiva que actúa como espejo de toda una época, su reflejo llega hasta hoy.
Imágenes inéditas: fotos del ataque a La Moneda tomadas por la cámara de uno de los Hawker Hunter
por CiperChile
3 horas atrás
05 de septiembre de 2026
Las imágenes fueron tomadas por la cámara de uno de los aviones Hawker Hunter que participó en el ataque. Proyectadas en secuencia, y en apenas algunos segundos, muestran la perspectiva que tuvieron los pilotos que dispararon al Palacio.
Agosto saharaui –DDHH: Exigen a Marruecos que revele el paradero de más de 400 desaparecidos
por Alfonso Lafarga (España)
2 días atrás
3 de septiembre de 2026
La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos reclama que se investigue el paradero de más de 400 desaparecidos saharauis, entre ellos un grupo de 15 jóvenes que fueron vistos por última vez el 25 de diciembre de 2005.
Vergüenza: Parlamentarios chilenos en la Palestina ocupada
por Pablo Jofré Leal (Chile)
5 días atrás
31 de agosto de 2026
El viaje realizado entre el 21 y el 30 de agosto de 2026 por una comitiva de 11 parlamentarios chilenos a los territorios palestinos ocupados, para reunirse con cargos políticos y militares de la entidad israelí, representa una afrenta directa a la obligación de acatamiento de los derechos humanos y del derecho internacional.