¡Papá, no dejaré de llamarte!
por Thawra Ali Salem Tamek (Sáhara Occidental)
16 años atrás 5 min lectura
¡Papá, no dejaré de llamarte!
No me cansaré de gritar, ¡Liberad a mi padre! ¡Liberad a mi padre!
Mi padre, a quien amo, me trajo al mundo y me llamó “Thawra” (Revolución), para que esa palabra fuese la primera que yo oyese y a la que respondiese. Él quiso que yo fuese la semilla de una revolución que crece, que resiste, que permanece. Pero mi nombre no significa nada sin mi pueblo, porque mi pueblo es la revolución y la revolución, a mis ojos, es mi pueblo. Una está ligada al otro para dar amor, compasión, seguridad y paz porque, en este caso, la revolución no es sólo sangre y fuego, la revolución aquí es también la vida.
Papa, tú eres un símbolo para mí. Una fuente que me proporciona el sentimiento de pertenecer a mi pueblo. Me haces estar orgullosa de ambos, de mi pueblo y de ti. Por ello, yo les pido, ahora, mañana y siempre, a todos los hombres libres de este mundo, que se alcen para rescatar a este pueblo, noble como tú. A personas con nombres parecidos, gente revolucionaria, como lo eres tú, militantes que han preferido luchar por principios y asumir riesgos. Ellos dejaron su comodidad personal, su felicidad personal, para dedicar su bien más preciado a la causa del pueblo saharaui, para dar fe de la lucha de este pueblo entre todas las revoluciones del resto de naciones.
Las revoluciones nunca mueren porque las hacen los pueblos y los pueblos jamás olvidan. Las memorias colectivas de los pueblos mantienen vivas las historias y leyendas de sus hijos para inmortalizar sus nombres. Recordad las caravanas de seguidores que siguieron los pasos del Mártir El Wali Mustapha Sayed, y los que aún los siguen, y mañana habrá más aún. Por eso, padre mío, ¡no sientas temor! No dudes porque, desde que tú tomaste la decisión de luchar, ¡yo te miré y vi en ti un luchador tan valiente, fuerte y con coraje! Fuiste grande a mis ojos, un incansable luchador de la libertad que nunca desespera. Y, lo más importante, Papá, nunca te rindas a pesar de la debilidad y la enfermedad, a pesar de la muerte misma. Si la muerte ha de venir, Papá, ¡muere de pie! Porque tú has nacido para morir de pie. Tú me diste el nombre de la Revolución y su camino, así que, ten por seguro, Papá, que el sadismo y la arrogancia de los torturadores sólo ha conseguido que esté aún más decidida a continuar el camino que has elegido para mí, aunque me hayan privado de forma abusiva de crecer con mis compañeros saharauis y me hayan privado de mis abuelos y de mi patria. A pesar de todo esto, acepto y recibo absolutamente mi destino y el de mi pueblo.
¡Te quiero, Papá! De forma diferente a cómo otros niños aman a sus padres, porque yo sólo puedo vivir a través tuyo. Cuando escuché la noticia de tu detención junto con tus compañeros y tu presentación ante la justicia militar, me entró el pánico y tuve miedo, hasta el punto que me escondí en la esquina a llorar para aliviar mi corazón, a llorar mi soledad y mi nostalgia. Los dos estamos privados de nuestra patria, Papá, Yo vivo en el extranjero, como una extraña, y tú en la prisión del ocupante. Tus opiniones y tus ideas las tratan como extrañas, pero nunca te has rendido y has superado tus dudas, eligiendo el camino de una huelga de hambre indefinida, mientras yo estoy a punto de sucumbir a la desesperación.
Padre, yo sigo firme, mi amor a la vida me lleva hasta ti, y echarte de menos a cada momento me acerca más a ti. Y te puedo decir que es tan triste cuando los sentimientos de los adultos invaden mi juventud, cuando nosotros, los niños, nos comenzamos a preocupar por ti. ¿Qué si estoy preocupada por ti, padre mío? Si no lo estoy ahora, que estás en huelga de hambre, ¿cuándo lo voy a estar? Tú y tus camaradas estáis a punto de cumplir un mes de lucha hasta los límites de la muerte, en la batalla continua de la huelga de hambre.
Sí, lo confieso, tengo miedo. Estor terriblemente asustada y temo la tragedia y las malas noticias. ¡Y lloro por ello, Papá! ¡Y lloraré para que todo el mundo vea mis lágrimas y te prometo que no pararé de llorar hasta verte libre a ti y a tus compañeros! Hasta que tú y tus compañeros nos devolváis nuestra sonrisa. Danos nuestra sonrisa, que se convirtió en una esperanza y una aspiración que hemos perdido miles de veces en cada momento, en cada día de tu huelga de hambre
No me cansaré, Papá, de llorar en alto “Liberad a mi padre, liberad a todos los compañeros de mi padre,… y marchaos para no volver nunca. ¡Oh, vosotros, que habéis hecho nuestros días tan tristes y oscuros! ¡Oh, vosotros, que nos habéis convertido en huérfanos, nos habéis separado, alejado y apresado! ¿No estáis ya satisfechos con todos los crímenes que habéis cometido? Dejadnos en paz y no volváis nunca, para que podamos recuperar nuestra sonrisa, para que mi Papá pueda volver conmigo, para que las víctimas de las desapariciones forzadas, los presos y los refugiados puedan regresar.”
Thawra Ali Salem Tamek
– La autora es hija de Ali Salem Tamek, el prominente defensor de los Derechos humanos.
Si le interesó el tema y quiere saber más sobre la lucha del Pueblo Saharaui, visite este sitio: Sahara Libre
*Fuente: Plataforma Universitaria de Apoyo al Sáhara (PUAS)
Artículos Relacionados
Perú, Urgente: No caer en el fraude de la «suspensión» de los «decretos»
por Organizaciones Indígenas (Perú)
17 años atrás 2 min lectura
Por un diálogo propositivo entre hermanos chilenos y bolivianos
por Organizaciones y Personas (Chile)
8 años atrás 2 min lectura
Los hechos, la vida, nos han enseñado que una opinión no basta
por
17 años atrás 4 min lectura
La situación que vive y los esfuerzos que se están haciendo para salvar la Universidad ARCIS
por Elisa Neumann (Chile)
11 años atrás 7 min lectura
"Hubo una decisión política al no investigar el enriquecimiento de Ponce Lerou"
por Manuel Salazar (Chile)
11 años atrás 1 min lectura
«Con el debido respeto a la persona del Papa, que presente la dimisión de su cargo»
por Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII
16 años atrás 5 min lectura
Tecnofascismo: La fusión del poder tecnológico y el autoritarismo
por Enrique Javier Díez Gutiérrez (México)
11 horas atrás
20 de agosto de 2026
la democratización de la esfera digital exige avanzar hacia formas de propiedad pública, social y cooperativa de estas infraestructuras, sometidas al control ciudadano y orientadas al interés común.
Colombia: «Tomar el nombre de Dios en vano no es solo un pecado teológico. Es una traición política»
por Mn. Jaime Mercant Simó (Colombia)
12 horas atrás
20 de agosto de 2026
Argentina / Ley de tierras: “Pretenden despojar a las comunidades indígenas de sus territorios”
por Silvina Ramírez (Argentina)
1 día atrás
19 de agosto de 2026
Que el árbol no tape el bosque: se frenó la mayor extranjerización de tierras, pero hay vía libre contra los pueblos originarios y desalojos exprés.
El Frente Nacional Unido, una necesidad palestina que ya no admite demora
por Unión Palestina de América Latina (UPAL)
2 días atrás
19 de agosto de 2026
Y la etapa actual plantea a todos una pregunta sencilla y clara:
Si la unidad nacional es una necesidad, ¿qué nos impide comenzar a construirla ahora?