Me invitaron a exponer en un programa de posgrado de una universidad que queda cerca de la cota mil de la cordillera santiaguina. Acepté de inmediato, pues era una novedad ser invitado a esa universidad y tenía ganas de conocerla. Además, para ese día estaba anunciada una protesta estudiantil en varias ciudades del país así que probablemente la actividad laboral sería poca.
Un universitario voluntario en un campamento, y que conocía el lugar adonde iba, me ayudó dibujándome un improvisado mapa para llegar. Siguiendo las indicaciones al pie de la letra tuve que atravesar el centro como me lo señalaba el dibujo para tomar una autopista expedita que atravesaba la ciudad.
Entonces me vi en medio de la revuelta estudiantil que ya se esparcía por todo el centro de la capital donde se concentran varias universidades formando verdaderos barrios universitarios. El tránsito era constantemente interrumpido y desviado tratando de capear los carros policiales que arrojaban agua y gases lacrimógenos destinados a los estudiantes pero que alcanzaban a todos. Era una verdadera batalla campal.
Abrirse paso en medio del caos fue una odisea de mucha tensión. Los lienzos y pancartas que aún estaban en pie en un lenguaje no muy académico denunciaban lo que los universitarios exigían. Los jóvenes pedían garantías para que a los estudiantes de más bajos recursos económicos no se les pusieran obstáculos monetarios para poder seguir estudiando. El torrente de autos que dificultosamente se abría paso entre piedras, agua, gritos y jóvenes corriendo en estampida me condujo milagrosamente a quedar detrás de un camión tolva. Protegido por este gigante que me servía de escudo logré alcanzar la autopista.
La excelente carretera y el certero plano me condujeron en unos veinte minutos al destino. A llegar allí, sin embargo, parecía que me había salido del país. Ni las anchas avenidas rodeadas de verde, ni las grandes playas de estacionamiento podían contener el mar de automóviles que rodeaban la universidad como un centro comercial en vísperas de Navidad.
Entrar a esa universidad era como entrar en otro mundo. No había jóvenes gritando, ni gas lacrimógeno, ni agua, ni carabineros, ni menos pancartas. Sólo un silencio de cementerio que un amable señor que me esperaba interrumpió para conducirme al lugar de la reunión. Mientras caminábamos, a través de los ventanales, se veían grupos dispersos de estudiantes que alegremente conversaban en unos cuidados jardines. Me sentía extranjero en mi propio país pues parecía que la efervescencia estudiantil que había vivido hace poco había sucedido en un lugar muy lejano.
Me pregunté ¿qué visión del país tendrá el profesional que salga de esa universidad?, ¿qué vida universitaria tendrá quien tal vez estudió en un colegio de la zona, donde probablemente quede también su casa y entra a esa universidad?, ¿qué diferencia hay entre una universidad así y un colegio particular?, ¿bastará mirar la ciudad desde lo alto y luego enterarse de lo sucedido en ella por las noticias?, ¿será ese el lugar más adecuado para que se forme un universitario?, ¿cómo se llegará a una universidad así sin automóvil?
Si se incluyeran estas preguntas en la PSU tal vez los puntajes nacionales serían distintos.
Sábado 03 de Enero de 2009
* FUente: Blog de Felipe Berrios
Artículos Relacionados
Los Trabajadores y la Historia (Homenaje a los mineros de San José)
por Manuel Acuña Asenjo (Estocolmo, Suecia)
16 años atrás 13 min lectura
Túnez: Crónica del último día de un dictador (y del primero de un pueblo)
por Alma Allende (Rebelión)
15 años atrás 7 min lectura
Otro Ejemplo de la Bestialidad Militar
por Amado de Mérici (Chile)
18 años atrás 2 min lectura
Ecuador transformó en seis años un modelo de educación de mercado en uno público, gratuito y de calidad
por Paul Walder (Chile)
12 años atrás 4 min lectura
Amnistía: hora clave para Chile
por Patricia Verdugo (La Nación ? Chile)
20 años atrás 6 min lectura
Bolivia y sus pueblos originarios, ¡Somos mayoría!
por Somos 55 (Bolivia)
2 horas atrás
4 de junio de 2026
El 55% de los bolivianos elegimos salir de la dictadura racista de la Autoproclamada (la golpista Jeanine Añez) y sus Ministros Tiranos, con valentía y unión, logramos liberarnos del terror y del miedo. Hoy la patria nos llama nuevamente. ¡Somos mayoría!!!, ¡Somos millones!!!
¡No al Foro Liberario Fascista en el Club de la Unión!
por piensaChile
3 horas atrás
04 de junio de 2026
Este sábado 6 de junio, en el Club de la Unión, en Santiago, se realizará un foro con exponentes internacionales del liberalismo. “Quiero invitarte a dar la batalla cultural (…)», dice la convocatoria de Macarena Jimena Rodríguez, coordinadora de Cobertura del gobierno del presidente Javier Milei. Bueno, si quieren batalla…
Bolivia y sus pueblos originarios, ¡Somos mayoría!
por Somos 55 (Bolivia)
2 horas atrás
4 de junio de 2026
El 55% de los bolivianos elegimos salir de la dictadura racista de la Autoproclamada (la golpista Jeanine Añez) y sus Ministros Tiranos, con valentía y unión, logramos liberarnos del terror y del miedo. Hoy la patria nos llama nuevamente. ¡Somos mayoría!!!, ¡Somos millones!!!
Comunicado Público desde el Módulo E de la Cárcel de Angol, Territorio Wallmapu
por Presos Políticos Mapuche (Cárcel de Angol, Wallmapu)
12 horas atrás
04 de junio de 2026
El día martes 2 de junio, un grupo de capitanes, hecho que llamó mucho la atención, ingresaron al Módulo E, actuando con total prepotencia, agresividad y marcado racismo hacia los comuneros mapuche que están allí recluidos. Realizaron un allanamiento selectivo: solo intervinieron y revisaron los espacios de los dirigentes y voceros del módulo, dejando claro desde el principio que su acción iba dirigida exclusivamente contra quienes tienen voz, representan a los demás compañeros y defienden los derechos de todos.