La muerte de un pibe en zapatillas
por Miguel A. Semán (Argentina)
18 años atrás 3 min lectura
Se quisiera tocar todas las puertas,
y preguntar por no sé quién; y luego
ver a los pobres, y, llorando quedos,
dar pedacitos de pan fresco a todos.
Y saquear a los ricos sus viñedos
con las dos manos santas
que a un golpe de luz
volaron desclavadas de la Cruz!
César Vallejo
(APe).- En Córdoba, a la salida de un boliche una barra de muchachos se lanzó a la caza de un grupo de adolescentes que parecían distintos. Atraparon a uno, lo tiraron al piso y lo golpearon hasta desmayarlo. Un rato después el chico moría en el hospital de Villa Dolores. Los diarios titularon el hecho como “La muerte de un flogger”.
En el Cementerio Alemán de Chacarita algunos skinheads, entre ellos varios menores, homenajearon al capitán del Graf Spee a 69 años del hundimiento del acorazado en el Río de la Plata. Lo hicieron con banderas rojas decoradas con esvásticas y, como no podía ser de otra manera, al grito de consignas antisemitas.
La aparición de las tribus urbanas viene provocando desde hace tiempo el asombro indignado de la sociedad adulta que se confiesa incapaz de entender a los jóvenes que ella misma ha formado y los mira con aprensión, como si fuesen una colonia de hongos venenosos crecidos de la noche a la mañana en las veredas de la calle Corrientes.
Sin embargo, cada una de las ramas en las que se organiza el universo adolescente, no deja de ser, observada en detalle, una exacerbación o deformación de nuestras propias fobias, obsesiones y manías. Los jóvenes construyen sus identidades con restos de las nuestras. Peinados para el costado o para atrás, vestidos de rojo, de negro o de amarillo, ellos son nosotros aunque nos cueste reconocernos.
Los chicos que cazaron y mataron a otro adolescente como si fuera un antílope raro en estas latitudes, no lo hicieron en nombre de nuevas ideas, siempre consideradas peligrosas, sino que obedecieron a un mandato adulto, mucho más viejo que ellos y aún que sus propios padres. Ellos mismos reconocen que salieron a cazar al diferente, al que usa otras ropas, se peina distinto y habla un dialecto que los irrita. De igual manera, nuestros jóvenes nazis, aunque suenen patéticos y descentrados, como barras bravas escupiendo insultos en medio del silencio de una partida de ajedrez, agitan sin saberlo la bandera del mismo odio legendario.
Tanto skinheads como cazadores de floggers se consideran propietarios de una normalidad cultural y hasta genética, que en algún momento de sus vidas alguno de nosotros les vendió, con escritura y todo, como si fuese un terrenito en Pilar, donde de ninguna manera ellos van a permitir que proliferen pastos dudosos ni yuyos extraños.
El chico de Córdoba se llamaba Guillermo, tenía 16 años, tenía padre y amigos. Los titulares siguen hablando de “La muerte de un flogger”, así como Arthur Miller hace muchos años llamó “La muerte de un viajante” a su monumento teatral, para hacernos notar que la muerte con traje gastado y zapatos de viajante de comercio es mucho más dramática y reconocible que un esqueleto pelado y desnudo.
Hoy la palabra “flogger” también le presta su peinado, sus zapatillas de lona y sus pantalones chupines a la muerte, pero en este caso, en vez de acercarla, la aleja y desdibuja. El nombre de la tribu parece estar ahí sólo para tranquilizarnos, para decirnos que esta vez no fue uno de nosotros. Que la víctima era diferente.
23/12/08
* Fuente: Agencia Pelota de Trapo
Artículos Relacionados
¿Cómo hablarle? ¿como presidente? ¿como mujer? ¿como socialista? ¿Qué es lo que queda de Ud?
por Carlos D. Perez (REDH, Uruguay)
19 años atrás 5 min lectura
Seguimiento de «Edición Central 24 Horas» del 18 al 24 de diciembre 2010
por Observatorio Ciudadano de la Información de Televisión Nacional
16 años atrás 6 min lectura
Cataluña: “Los pueblos no olvidan”
por Cristian Joel Sánchez (Chile)
9 años atrás 4 min lectura
50 años del Concilio Vaticano y 40 años de la Teología de la Liberación
por Francisco Aquino Junior (Brasil)
14 años atrás 6 min lectura
Wikileaks desde la izquierda
por Salvador López Arnal (Rebelión)
16 años atrás 7 min lectura
Un fantasma recorre EE.UU: el fantasma del comunismo (II)
por Sergio Rodríguez Gelfenstein
1 día atrás
30 de julio de 2026
Bajo el liderazgo ya no del senador Bernie Sanders sino de Mamdani que se auto califica como «socialista democrático» y se ha erigido en guía de esta corriente al interior de su partido, una serie de candidatos se están imponiendo en elecciones en las que participan contra los representantes del ala más tradicional y derechista de los demócratas que han ido perdiendo terreno.
Keiko Fujimori, presidenta del Perú: panorama internacional de las reacciones
por Fausto Giudice
2 días atrás
29 de julio de 2026
En el continente, la cobertura se apoyó sobre todo en el despacho de Reuters reproducido por Arab News, que resumía el relato dominante: una nueva presidenta conservadora que prolonga el «giro a la derecha» de América Latina.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
2 semanas atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
2 semanas atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.