La muerte de un pibe en zapatillas
por Miguel A. Semán (Argentina)
17 años atrás 3 min lectura
Se quisiera tocar todas las puertas,
y preguntar por no sé quién; y luego
ver a los pobres, y, llorando quedos,
dar pedacitos de pan fresco a todos.
Y saquear a los ricos sus viñedos
con las dos manos santas
que a un golpe de luz
volaron desclavadas de la Cruz!
César Vallejo
(APe).- En Córdoba, a la salida de un boliche una barra de muchachos se lanzó a la caza de un grupo de adolescentes que parecían distintos. Atraparon a uno, lo tiraron al piso y lo golpearon hasta desmayarlo. Un rato después el chico moría en el hospital de Villa Dolores. Los diarios titularon el hecho como “La muerte de un flogger”.
En el Cementerio Alemán de Chacarita algunos skinheads, entre ellos varios menores, homenajearon al capitán del Graf Spee a 69 años del hundimiento del acorazado en el Río de la Plata. Lo hicieron con banderas rojas decoradas con esvásticas y, como no podía ser de otra manera, al grito de consignas antisemitas.
La aparición de las tribus urbanas viene provocando desde hace tiempo el asombro indignado de la sociedad adulta que se confiesa incapaz de entender a los jóvenes que ella misma ha formado y los mira con aprensión, como si fuesen una colonia de hongos venenosos crecidos de la noche a la mañana en las veredas de la calle Corrientes.
Sin embargo, cada una de las ramas en las que se organiza el universo adolescente, no deja de ser, observada en detalle, una exacerbación o deformación de nuestras propias fobias, obsesiones y manías. Los jóvenes construyen sus identidades con restos de las nuestras. Peinados para el costado o para atrás, vestidos de rojo, de negro o de amarillo, ellos son nosotros aunque nos cueste reconocernos.
Los chicos que cazaron y mataron a otro adolescente como si fuera un antílope raro en estas latitudes, no lo hicieron en nombre de nuevas ideas, siempre consideradas peligrosas, sino que obedecieron a un mandato adulto, mucho más viejo que ellos y aún que sus propios padres. Ellos mismos reconocen que salieron a cazar al diferente, al que usa otras ropas, se peina distinto y habla un dialecto que los irrita. De igual manera, nuestros jóvenes nazis, aunque suenen patéticos y descentrados, como barras bravas escupiendo insultos en medio del silencio de una partida de ajedrez, agitan sin saberlo la bandera del mismo odio legendario.
Tanto skinheads como cazadores de floggers se consideran propietarios de una normalidad cultural y hasta genética, que en algún momento de sus vidas alguno de nosotros les vendió, con escritura y todo, como si fuese un terrenito en Pilar, donde de ninguna manera ellos van a permitir que proliferen pastos dudosos ni yuyos extraños.
El chico de Córdoba se llamaba Guillermo, tenía 16 años, tenía padre y amigos. Los titulares siguen hablando de “La muerte de un flogger”, así como Arthur Miller hace muchos años llamó “La muerte de un viajante” a su monumento teatral, para hacernos notar que la muerte con traje gastado y zapatos de viajante de comercio es mucho más dramática y reconocible que un esqueleto pelado y desnudo.
Hoy la palabra “flogger” también le presta su peinado, sus zapatillas de lona y sus pantalones chupines a la muerte, pero en este caso, en vez de acercarla, la aleja y desdibuja. El nombre de la tribu parece estar ahí sólo para tranquilizarnos, para decirnos que esta vez no fue uno de nosotros. Que la víctima era diferente.
23/12/08
* Fuente: Agencia Pelota de Trapo
Artículos Relacionados
Dirigentes estudiantiles elegidos diputados pueden ser golondrinas que no hacen verano, o un viento refrescante
por Arturo Muñoz (Chile)
13 años atrás 3 min lectura
Cuando el barco se hunde, las ratas ya están en los botes…
por Politika
6 años atrás 1 min lectura
Joven mapuche baleado: “En La Araucanía los carabineros matan niños, no los protegen”
por Natalia Figueroa (Chile)
9 años atrás 3 min lectura
A los hermanos Parisi les llueve sobre mojado
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
13 años atrás 4 min lectura
«Las pensiones de las FFAA y de Orden son hasta 10,6 veces superiores que las que pagan las AFP»
por Fundación SOL
2 días atrás
22 de mayo de 2026
Abordamos los detalles del nuevo estudio de Fundación SOL «Pensiones por la Fuerza: Resultados del sistema de pensiones de las Fuerzas Armadas y de Orden»
El pueblo de Bolivia al presidente Rodrigo Paz: «Mientras el pueblo no tenga pan, Rodrigo no va a tener paz»
por Noticias Bolivia
3 días atrás
22 de mayo de 2026
Desde la Ciudad de El Alto las #Marchas continúan contra el Gobierno de Rodrigo Paz. Organizaciones sociales ratifican las medida de presión y advierten que no se permitirá la privatización de las empresas estratégicas ni los recursos naturales y que se están masificando los bloqueos en la exigencia de la renuncia de #RodrigoPaz
El pueblo de Bolivia al presidente Rodrigo Paz: «Mientras el pueblo no tenga pan, Rodrigo no va a tener paz»
por Noticias Bolivia
3 días atrás
22 de mayo de 2026
Desde la Ciudad de El Alto las #Marchas continúan contra el Gobierno de Rodrigo Paz. Organizaciones sociales ratifican las medida de presión y advierten que no se permitirá la privatización de las empresas estratégicas ni los recursos naturales y que se están masificando los bloqueos en la exigencia de la renuncia de #RodrigoPaz
Werken Ernesto Llaitul y Caso Lautaro: «Como movimiento mapuche, resistimos para seguir existiendo»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
3 días atrás
21 de mayo de 2026
Los persecutores carecen de pruebas y evidencias concretas de su participación en los hechos ocurridos el año 2022, por ello resulta grosero que el Ministerio Público esté pidiendo entre 59 y 71 años de cárcel para cada uno de los muchachos.