¿Economía y sociedad o macroeconomía y corporación?
por Diego Cerda Seguel (Chile)
18 años atrás 5 min lectura
En el contexto actual de crisis económica global, y para ampliar el rango de comprensión del fenómeno económico actual analicemos la brecha entre el sentido experto y el sentido común como reflejo de la relación de la economía real y la economía especulativa financiera. En este sentido: ¿Cuál es la dificultad hoy para diferenciar la economía real y la economía de la especulación? Semejante pregunta planteada hoy, en medio de una crisis económica global en desarrollo, significa tratar de resolver ¿Cuál es el límite de una y dónde comienza la otra?
Entre el sentido de los expertos y el sentido común: ¿Hay mucha diferencia? O, tal vez se trata de sentidos separados en ámbitos de la realidad diferenciados. A mi parecer esta separación es más bien ficticia de acuerdo a las tendencias actuales; por ejemplo, si tomamos al sentido común como aquel que, a partir de la prensa, las opiniones de los comentaristas y de las discusiones privadas, se forma una opinión sobre la situación económica actual; considerando que todos estamos enterados de que hay una crisis, y que la crisis es mayor y de alcance global, nos podemos hacer una idea de cómo, con qué intensidad el público común, no experto, está tratando de hacerse una idea de los hechos. Como sabemos estos hechos son propiamente materia de expertos. Sin embargo, ante la importancia del evento en curso, lo que el sentido común logra entender puede resultar no muy lejano de lo que los expertos han entendido.
Si el meollo de la situación se centra en una burbuja financiera iniciada por la contaminación de préstamos hipotecarios basura, al incorporar derivados financieros que mezclaban préstamos prime, o sea pagables, con aquellos llamados subprime, bajo nombres atractivos, y vendiéndolos hacia todas las entidades crediticias y de inversiones financieras del planeta, entonces tenemos algo en claro: La crisis se ha dado desde el sector financiero, desde los bancos y aquellas entidades que compraron los paquetes contaminados, o sea los paquetes que incluían los préstamos basura. Aquí aparece una importante señal respecto del 'sentido experto'. El sentido experto mismo fue el que diseñó esos paquetes de derivados fiancieros, y los hizo correr contaminando todo el sistema crediticio del mundo. El sentido experto mismo ha sido el que permitió esas transacciones y de hecho diseñó la estructura financiera, y es el que trata de explicarnos hábilmente porqué debemos seguir creyendo en su expertice.
También sin embargo, hay que diferenciar entre economistas y agentes financieros: en el primer grupo se encuentra la gente que permitió, mediante modelos matemáticos y teorías expertas, desenvolver este modo de operación de la macroeconomía, pero también son economistas aquellos que señalaban ya con bastante antelación, las consecuencias del modo de operación del modelo económico implantado a escala global. Asimismo, los agentes financieros son los actores y responsables de las transacciones que contaminaron la economía del planeta, y por tanto son agentes directos que aplicaban los diseños y validaciones de los economistas que elevaron este modelo económico global.
Cuando hablamos de un modelo implantado a escala global, podemos darnos cuenta que estamos involucrados todos, con nuestros sentidos comunes locales, y un emergente sentido común global. Una crisis de la economía global, que nadie puede decir cuando terminará, (si en 3 o 20 años), involucra ese sentido común global, le increpa respuestas y proyecciones.
Volvamos a la pregunta sobre la separación entre economía real y economía especulativa financiera. Si la economía financiera ha sido materia de expertos, economistas y agentes, la economía real parece ser obra de trabajadores y empresarios. La analogía señalada en el título: ¿Economía y sociedad o macroeconomía y corporación? Da señales respecto de la analogía existente entre el sentido común y el sentido experto, y a su vez entre una economía real que todos manejan, y una economía especulativa, economía casino como se la ha llamado, que sólo la entienden los que están habilitados como agentes y economistas a manipular dichas esferas. Una vez que el juego especulativo llega a un camino sin salida, en el que las pérdidas se socializan a todos; entonces esa economía especulativa, esa macroeconomía de expertos llega a presentarse muy claramente como parte de la economía real y como parte de un sentido común, así parecen borrarse las diferencias entre el común y los expertos.
Este flujo desde el saber experto al sentido común nos evoca el propio proceso del conocimiento que se está viviendo, el ejemplo paradigmático: Wikipedia. El saber se hace obra del común de las personas, unas que conocen más y otras menos, pero que complementan sus saberes en productos colectivos válidos y creíbles, como son los artículos de esta enciclopedia participativa. De la misma manera se puede hacer el alcance respecto del momento de la guerra de Irak: hasta los niños de cualquier calle sabían que se trataba de petróleo y nada más, ¿Dónde quedaban los expertos que meditaban sobre derechos humanos, armas de destrucción masiva, etc., etc.? Una vez más un saber colectivo, un sentido común básico hablaba la realidad sin refinamientos y nomenclaturas desconocidas pero hablaba con precisión.
Hoy por hoy de la misma manera parece que todo el mundo reconoce que para contener la destrucción social y productiva que trae esta crisis, el golpe de timón que se está dando en EEUU, en la UE, en China, en Brasil, en Argentina, no es parte de un debate ideológico sobre el capitalismo, sino que es parte de la respuesta de la economía real frente al descalabro de la economía intangible. Buscando un equilibrio entre economía y sociedad, mas que un equilibrio entre macroeconomía y entidades corporativas financieras.
– El autor es sociólogo
* Artículo enviado a piensaChile por el periodista Jordi Berenguer
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