El «buen gobierno» en las elecciones de EEUU – 2008
por Marco A. Gandásegui, hijo (Panamá)
18 años atrás 3 min lectura
En la campaña política norteamericana se destaca el hecho que los candidatos no presentan programas y no analizan los problemas de su país en sus discursos o en los debates. Los problemas económicos no son tratados y las guerras en que se encuentra involucrado EEUU no son objeto de análisis.
Por otro lado, son muy pocos los ciudadanos de ese país que le piden a los candidatos que analicen los problemas nacionales. Generalmente, los medios concentran su interés en aspectos marginales. En la campaña de 2008, ha jugado un papel importante el género de la senadora Clinton, la etnicidad del senador Obama y la experiencia bélica del senador McCain.
Pero no hay que dejarse engañar. Los candidatos tienen programas y están muy comprometidos en hacerlos cumplir. Sin embargo, las reglas políticas en EEUU no contemplan que los planes de gobierno sean compartidos con el electorado. Según el sociólogo norteamericano más importante del siglo XX, Talcott Parsons, la clase dominante no debe confiar en el sistema partidista. El sistema partidista debe limitarse a sólo escoger líderes y legitimar políticas. Según Parsons, le corresponde a la cúpula económica-empresarial, con intereses nacionales (e internacionales), estudiar los problemas y proponer las soluciones.
Si la legitimidad de los partidos experimenta una crisis es necesario establecer una segunda línea de defensa consistente en el “consenso super-partidario” capaz de reemplazar los mecanismos correspondientes al “consenso bipartidista”. Es la noción del “buen gobierno”, que plantea la necesidad de contar con extensos acuerdos negociados independientemente de los partidos y, además, con lealtades transversales. En este sentido las asociaciones “voluntarias” (tanto en EEUU como en el resto del mundo) deben incorporar todos los miembros de la clase dominante al sistema sin perjuicio de su inclinación partidista.
En opinión de Parsons lo singular del sistema político norteamericano es, por un lado, su sistema de votación y, por el otro, el bipartidismo que crea un equilibrio permanente entre fuerzas nuevas y las viejas. El sistema de votación contribuye a la movilización de los representados y el bipartidismo asegura la alternabilidad que contribuye al consenso.
Los discípulos de Parsons desarrollaron el concepto de pluralismo que camina de la mano con la noción de “buen gobierno”. El pluralismo consiste en la flexibilidad que deben tener las múltiples “elites” para llegar a entendimientos e introducir cambios. El pluralismo tiene como objetivo reducir (enfriar) la participación (militancia) política.
La función que se cree que es de los partidos políticos, en buenas cuentas, es reemplazada por un conjunto de elites, que pondrían orden sobre la base de ciertas reglas del juego no escritas, pero respetadas.
Quienes no son de las elites se convierten en simples espectadores. El sistema los margina políticamente y minimiza la participación electoral.
Para Parsons los partidos políticos y las elecciones, en buenas cuentas, son un mal necesario. Para mantener cierto nivel de legitimidad y la estabilidad necesaria para gobernar hay que controlar los movimientos sociales. Los discursos electorales de los candidatos en la actual campaña presidencial de EEUU que se decidirá en las elecciones de noviembre de 2008 –que no analizan la economía, las guerras- siguen al pie de la letra las recomendaciones del “buen gobierno” y del pluralismo.
– Marco A. Gandásegui, hijo, es Profesor de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA).
21/03/2008
Artículos Relacionados
2013: Un abrazo directo al porvenir
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
13 años atrás 4 min lectura
Socialismo, contradicciones y perspectivas
por Frei Betto (Brasil)
17 años atrás 4 min lectura
Valparaíso: las devastadoras llamas del Chile Neoliberal
por Resistencia Antiimperialista (Venezuela)
12 años atrás 4 min lectura
Los progresistas ganaron en Chile. Y ganaron en grande
por Ariel Dorfman (EE.UU.)
5 años atrás 6 min lectura
¿Se moverá Pekín frente al asedio de EEUU a Cuba?
por La Base (España)
4 horas atrás
29 de enero de 2026
Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Manu Levin y Eduardo García analizan la intensificación del asedio de EEUU a Cuba y los movimientos que cabría esperar (o no) por parte de China para ayudar a la isla ante un posible endurecimiento de la agresión estadounidense. Con la participación del periodista José Manzanera (Cubainformación).
Fidel en Westminster: «La soberanía no es negociable; es el oxígeno mismo de una nación»
por Ministerio de Relaciones Exteriores (Cuba)
5 horas atrás
29 de enero de 2026
Recordó que Cuba no posee armas nucleares ni químicas ni biológicas, sino un contingente educado para salvar vidas en los rincones más recónditos del planeta. Esta postura es la que ha permitido a Cuba, una «pequeña isla inmensa», ganarse el respeto de millones a pesar de las campañas de descrédito.
¿Cómo entender esta contradicción tan grande: ser víctima de la dictadura en Chile, pero servidor de un gobierno brutal como el de Marruecos?
por piensaChile
1 día atrás
28 de enero de 2026
La revancha de los patrones
por Ricardo Balladares Castilla (Chile)
2 días atrás
27 de enero de 2026
El cobre, el litio, la posición estratégica ante la Antártica, todo se negocia en el gran tablero donde Chile vuelve a ser una ficha, no un jugador. La soberbia de la embajada es solo el reflejo de esa certeza: saben que han colocado a sus administradores de confianza.