[O Carta a un Joven Periodista] Antes de ayer le escribí a la presidenta. En el sitio del gobierno debes marcar una casilla para que tu texto sea también enviado a tu propio e-mail, que fue lo que hice.
Pero a mí buzón no ha llegado nada y no guardé la carta, así que ahora trataré de sacarla de mi memoria. Creo que decía algo así como:
Estimada Señora Presidenta,
La trágica muerte del cabo Cristián Vera nos ha conmovido a todos. Y ojalá sepamos pronto las circunstancias de su muerte. Pero ¿sabía usted que ese mismo día, en el mismo lugar, un poco antes de la muerte del cabo Vera, murió una bebita de 21 días asfixiada por los gases lacrimógenos lanzados por la policía? ¿Sabía usted que, además, igualmente, una media hora antes de la muerte del cabo Vera, otro carabinero trasladó a un hospital a una niña de dos años y medio, afectada por un paro respiratorio causado también por los gases lacrimógenos?Son todas muertes igualmente trágicas. ¿Ha ordenado usted que se ayude a esas familias, todas ellas muy modestas, tras los incidentes?
Atentamente,
Espero realmente que la haya leído. Creo que soy ingenuo. Sinceramente creo que mi carta le será transmitida por sus secretarios. Pero quizá me equivoque y peque de cándido.
Escribí la carta por lo siguiente. Creo que la muerte del cabo Vera es un incidente atroz que no debiese haber ocurrido nunca. Tampoco debiesen haber ocurrido nunca las otras muertes causadas por miembros del Cuerpo de Carabineros (como el asesinato de un joven de dieciséis años durante los incidentes del 11 de septiembre de 2005 y otros asesinatos más en otras regiones del país). Este nivel de violencia es simplemente intolerable.
Si cuando se mata a un carabinero, según dice el director del Cuerpo, se mata al derecho en Chile, ¿qué ocurre cuando un carabinero mata a un ciudadano? ¿Mata a la patria misma?
En un momento pensé que bien podría ser que la presidenta no se enteró nunca de la muerte de la bebita de 21 días. De la otra niña no sabemos nada, porque la prensa no volvió a informar nunca. Quizás haya muerto, pues en las noticias se dijo que había sufrido varios paros respiratorios en el coche en el que el carabinero la trasladó al hospital, salvándole este la vida en esas ocasiones. Pero muy poca gente sabe de estas muertes.
De la muerte de la bebita me enteré por un telediario que, pese a transmitir la noticia, incluyendo una entrevista con la madre, no la subió a su sitio en la red. Del incidente con la segunda niña me enteré igualmente por un canal de televisión. Pero nunca volví a encontrar la noticia en esos sitios.
Revisé toda la prensa escrita nacional y gran parte de la regional de esos días (leo muchos diarios todos los días), y no encontré ninguna mención a esas niñas. En La Nación, donde tiendo a buscar naturalmente (me parece el mejor diario del país), ni una palabra. Tampoco en los otros diarios de circulación nacional.
He trabajado en periódicos y otros medios de prensa. El jefe de redacción decide qué se publica. Todos los jefes excepto uno decidieron no mencionar nada sobre estos incidentes. ¿Por qué? Si hubiese dependido de mí, habría publicado sobre ellos y habría enviado a algún periodista a hacer un reportaje más amplio sobre los detalles de las circunstancias de sus muertes.
¿Quiénes eran? ¿Cómo murieron exactamente? ¿Quiénes son sus padres?
¿Era evitable la muerte? ¿Cómo se dieron cuenta sus padres? ¿Cuántas bombas lacrimógenas lanzó Carabineros? ¿Puede la policía lanzar bombas contra domicilios particulares? ¿De qué materiales eran las viviendas de las niñas? ¿Se acercó alguna autoridad o político a sus familias?
¿Ayudaron u ofrecieron ayuda? ¿Serán indemnizadas, recibirán algún tipo de reparación?¿Asistió alguna autoridad al velatorio o al funeral de las niñas? ¿Les escribió la presidenta una carta a las familias?
¿Envió una corona de flores a nombre del gobierno, a nombre de los chilenos? En fin, muchas preguntas más.
¿Por qué serían estas preguntas relevantes? En primer lugar, esos hechos por sí mismos merecen cubrimiento, pues no es una cosa nimia que ocurran muertes como resultado de acciones policiales. La ciudadanía debe ser informada de este tipo de hechos, que son muy graves. En segundo lugar, ocurrieron en las mismas calles y esquinas y en el mismo periodo de incidentes en que perdió la vida el cabo Vera, y en realidad un poco antes: la bebita murió a eso de las diez de la noche, la otra niña (que no sabemos si murió) a eso de las diez y media, el cabo sobre las once de la noche. Quizá haya alguna relación.
No lo sabemos. ¿Se enteraron los manifestantes -hayan sido delincuentes o no- de la muerte de la bebita y de la muerte de la niña (cuando fue trasladada al hospital, iba muerta)? ¿Tras enterarse decidieron algunos de ellos, o el chiquillo acusado del asesinato, vengarse y disparar contra los carabineros?
Más preguntas para mi periodista de terreno: Se dice que días antes circuló un panfleto en la población donde sus autores prometían vengarse y matar a un carabinero ("matar a un paco", según informó una radio en la red)? El periodista de ese canal, ¿vio con sus propios ojos ese panfleto? ¿Es posible que se nos entregue una copia? ¿Qué dice el panfleto? ¿Quién lo firma? ¿Es posible determinar dónde se imprimió?
¿Los que dispararon contra los carabineros, son los autores de esas amenazas o tienen algo que ver con los autores de los disparos contra carabineros?
Más preguntas: ¿Puede Carabineros arrojar bombas a viviendas? ¿Qué reglamento o ley justifica ese acto? Si no es permitido, ¿bajo la autoridad de quién se lanzaron bombas contra domicilios? ¿Procederán las familias contra Carabineros o contra el gobierno? ¿Hay denuncias?
¿Hay alguna querella o demanda? ¿Tienen abogado esas familias?
Más preguntas para mi reportero: Se dice que algunos manifestantes actuaron movidos por un ánimo de venganza, pues unos días antes, en ese mismo vecindario, un carabinero mató a balazos a un niño de once.
Este carabinero, hoy presumiblemente preso, era colega del cabo Vera.
Esos panfletos de que se habla, ¿mencionan este incidente? Los manifestantes, ¿querían vengar esta muerte o la muerte de la bebita?
¿Cómo han sido las relaciones entre los carabineros de esa comisaría y los vecinos del barrio? ¿Cuáles son los delitos más comunes, los motivos de detención más habituales? ¿Qué opinan los vecinos? ¿Cómo está el desempleo allá en el barrio? Descríbeme el barrio.
Los jefes de redacción determinan qué cubrir. Yo habría investigado esas muertes. La prensa chilena, evidentemente, no. No les habrá parecido relevante o pertinente. No quiero pensar que rechazaron la publicación de esas noticias. Prefiero pensar que ni se enteraron.
Pero, si no se enteraron, ¿cómo es que van por la vida premunidos de cartones que los describen como expertos en recabar información? ¿Son los ciudadanos sin cartón mejores observadores que gente formada específicamente para informar? Si es así, y yo creo que es así, el estado del periodismo chileno es simplemente lamentable. No hablo solamente de la falta de diversidad ni de la concentración de la prensa en pocas manos ni de la ausencia de prensa independiente. Hablo además de la terrible calidad de la enseñanza en periodismo y de la espantosa mediocridad de los periodistas.
Pues ahora como la prensa no publicó nada sobre esos incidentes, y como el canal que transmitió las noticias prefirió no subirlas a la red (o sea, que las palabras se esfumaron en el aire), cualquiera puede pretender que nunca ocurrieron.
Así, cuando pensé en todas estas cosas, y pensé en la campaña de recuperación de armas que lanzó la presidenta, cuando recordé que se trasladó a provincia para asistir al funeral del cabo Vera, me pregunté: ¿Fue también al funeral de la bebita y no me enteré? Y luego, dudando, le quise preguntar: ¿Sabía usted que ese mismo día, en el mismo lugar, un poco antes de la muerte del cabo Vera, murió una bebita de 21 días asfixiada por los gases lacrimógenos lanzados por la policía?
Por eso visité la página del gobierno en la red y le escribí la carta que trato de reproducir aquí arriba.
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