Los medios alternativos, ¿instigadores de la violencia?

El pasado 3 de mayo se celebró en el Mundo, el Día Mundial de la Libertad de Prensa, instalado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993. En Chile sin embargo se conmemoró de manera especial. Diversos medios de comunicación Independientes no monopolizados, no gubernamentales, fueron blanco de acusaciones, que los sindicaban como “instigadores”, a las violentas manifestaciones desatadas el 1 de mayo y las movilizaciones de los estudiantes secundarios en los últimos días.
Desde que el periodismo ha sido trasformado en una herramienta de dominación, distorsionadora de la realidad y de monopolio de quienes aparecen como la verdad absoluta, la interpretación de la realidad queda circunscrita a los criterios y conveniencias de los gobiernos de turno y los dueños de grandes intereses económicos, principales emisores de la información que recibimos. Desde esa posición de poder, se articula, se maneje, se manipula, se crea la visión del ciudadano común y corriente. Donde la doctrina de la información uniformada, tiene como objetivo defender y promover un sistema, que les permite la concentración del poder en todas sus formas.
Los adelantos tecnológicos sin embargo han permitido desmitificar el concepto del transporte de la información a través de unos pocos. La evolución de internet a través de los años, está siendo aprovechada por algunos sectores de la sociedad como herramienta de comunicación, en un proceso de aprendizaje que cada día cobra más fuerza. Sectores, que viendo conculcados sus derechos, se niegan a ser desinformados, y comienzan a actuar dejando de ser actores pasivos y se transforman en emisores testimoniales de una historia. Son sectores que de alguna u otra forma tratan de romper las murallas feudales con que les tratan de encerrar los dueños de los medios y, de pasadita, dejan en ridículo la labor periodística de aquellos “profesionales de la prensa”, que servilmente materializan las estrategias que tratan de imponer los dictámenes del mercado y sus baratijas de circo.
Aunque la constitución chilena dice asegurar a todas las personas "la libertad de emitir opinión y la de informar sin censura previa, en cualquier forma y por cualquier medio", el ejercicio libre de ésta, está siendo cuestionada, por las denuncias que ha hecho la Prensa Chilena Independiente, a organismos Internacionales, por la situación de persecución, que se han generado los últimos tiempos.
Durante la dictadura militar, las leyes y reglamentos destinados a restringir el ejercicio del periodismo llegaron a sumar una treintena, incluyendo la Ley de Seguridad del Estado y la Ley de Abusos de Publicidad, los códigos Penal y de Justicia Militar. La Constitución de 1980 vino a agregar el delito de difamación que, aunque no penalizado totalmente, obligaba al legislador a configurarlo, para "asegurar el respeto y protección a la vida pública y la honra de la persona y de su familia".
En este largo periodo de transición de dictadura a “Democracia”, se ha establecido de manera indirecta la censura, a aquel derecho de ejercer información. Ya no basta con que el sistema esté diseñado, para los gobiernos de turno y los grandes consorcios periodísticos con su monopolio informativo. A esto se le agrega el “hostigamiento” directo y dirigido a los Medios Independientes, que sólo están ejerciendo un derecho Universal. Se les persigue como asociaciones ilícitas, haciendo gala de la constitución promulgada a balazos, por un régimen militar, y que los gobiernos de la concertación no han tenido la voluntad de cambiar, haciendo solo, retoques de maquillaje.

Detenciones ilegales, amedrentamientos y agresiones físicas por parte de la autoridad gobernante, expresadas en el accionar de la policía y aparatos represivos. Son algunos de los resabios dictatoriales de esta “pirateada transición”.

José Bernales, General director de Carabineros, en una declaración a un matutino, aseguraba que: "Durante un par de años han estado estos seudo-periodistas (en alusión a los medios independientes) filmando nuestro sistema. Esto se ha visto también en los últimos días. Estos grupos han querido minar la fuerza de Carabineros, lo que no han logrado". “Quieren saber cómo actuamos. Saber cómo estamos desplegando nuestros medios. Saber qué elementos utilizamos, cómo los utilizamos. Saben de las restricciones que nosotros tenemos por los códigos, el uso de las armas. Tienen mucho tiempo para poder pensar y analizar nuestras imágenes". En esa misma declaración, admite investigaciones a esos medios y la gente responsable de su funcionamiento. Un ejemplo claro, de la “libertad de expresión”.
Un funcionario, perteneciente a las Fuerzas Especiales de Carabineros, que custodia predios forestales particulares, en la novena Región. Entrevistado por un diario de la zona, en alusión al conflicto de tierras, que tienen varias comunidades de indígenas Mapuche, “lamentaba que estuvieran presente medios de comunicación, cuando ellos actuaban, por que los coartaban

¿Quienes son los encapuchados protegidos por Carabineros?

Entre los medios monopolizados, que acusaron a medios independientes de “instigadores”, están el Diario La Nación (Gobierno), El diario 7 (ligado a personeros de la concertación), Mega (Canal de Televisión privado, cuyo dueño es Ricardo Claro, de la extrema derecha chilena) y El Mercurio. Lo que resulta realmente paradójico, es que sea ésta “Prensa de cartón” la principal auspiciadora de la Censura en Chile. ¿Una coincidencia más, de los grupos en el poder? ¿…una evidencia más, de una campaña orquestada desde el gobierno Chileno en contra de la “Prensa Independiente”?. Lo que queda definitivamente en evidencia, es el intento por acallar el trabajo de los Medios Independientes, que retratan la otra cara de Chile.

OPAL Chile, Prensa para America Latina
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