Manifiesto de las Américas: en defensa de naturaleza y la diversidad biológica y cultural
por
20 años atrás 9 min lectura
Necesitamos pasar de una Sociedad de Producción industrial, consumista e individualista, que sacrifica los ecosistemas y penaliza a las personas, destruyendo a socio-biodiversidad, a una Sociedad de Sustentación de Toda la Vida, que se enrumbe por una vía socialmente justa y ecológicamente sustentable para vivir, que cuide de la comunidad de vida y proteja las bases físico-químicas y ecológicas que sustentan todos los procesos vitales, incluídos los humanos.
Por nosotros pasa también el futuro de la Tierra.
- Conservar la diversidad biológica y cultural de nuestros ecosistemas, lo que quiere decir: cuidar el conjunto de los organismos vivos en sus hábitat y también las interdependencias entre ellos, dentro del equilibrio dinámico, propio de cada región ecológica y de las características singulares de las especies, así como la interacción social y ecológicamente sustentable de los pueblos que viven en la región.
- Proponemos políticas articuladas que apuntan a garantizar la integridad y la belleza de los ecosistemas y los pueblos que cuidan y dependen de ella. Eso implica la preservación de las características que aseguran su funcionamiento y mantienen la identidad del ser vivo y del conjunto vivo sea en su aspecto territorial, biológico, social, cultural, paisajístico, histórico y monumental; la preservación de la diversidad biológica y cultural, de la integridad y de la belleza de los sistemas ecológicos asegura la sostenibilidad a las múltiples funciones ambientales y a los beneficios que el ser humano obtiene para sí para las futuras generaciones, entre otros: agua potable, alimentos, medicinas, maderas, fibras, regulación del clima, prevención de inundaciones y enfermedades, al mismo tiempo que constituyen las bases del sostén de la recreación, de la estética y de la espiritualidad así como el soporte de la conformación del suelo, la fotosíntesis y el ciclo de nutrientes, entre otras funciones vitales para el sustento de toda la humanidad.
- Nos oponemos decididamente a la introducción de especies exóticas, inadecuadas a nuestros ecosistemas, como sucedió en muchos biomas con la introducción de plantaciones homogéneas, industriales, del eucalipto, pino, etc. que destruyen los ecosistemas naturales y producen fuertes impactos sociales en los pueblos que viven en esas áreas; producen el lucro, los dólares, la celulosa, el carbón, agua sucia, y dejan la degradación y la pobreza.
- Nos oponemos resueltamente a la introducción de organismos transgénicos, sea en la agricultura y en las plantaciones, en la ganadería o en cualquier otro cultivo en el medio ambiente, ya que además de no ser necesarios, no sirven para nada, a no ser para el lucro de unas pocas empresas transnacionales, traen riesgos potenciales a la salud de las personas y modificaciones permanentes e irreversibles en la naturaleza y los ecosistemas.Nos oponemos enfáticamente a la introducción de árboles transgénicos, que significan un peligro aún mayor debido, entre otras cosas, a que el polen tiene la posibilidad de diseminarse a lo largo de miles de kilómetros, contaminando ineludiblemente otros bosques, incluyendo los endémicos, con multiplicación de impactos sobre la flora, los insectos y otros componentes de la fauna, afectando también el sostén de los pueblos indígenas, pescadores, campesinos, quilombolas y otras comunidades locales.
- Combatimos decididamente las semillas «Terminator» porque atentan contra el sentido de la vida y de su reproducción, pues se trata de semillas suicidas, lo que busca beneficiar únicamente a las grandes empresas transnacionales que controlan las semillas, imponiendo a los agricultores una situación de dependencia.
- Nos oponemos a la tentativa del gobierno imperial de Estados Unidos y de sus empresas transnacionales, que quieren imponernos el tratado del ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de las Américas), o tratados bilaterales, llamados TLC (Tratados de Libre Comercio); tratados de garantía para inversiones extranjeras, o acuerdos de Cumbres, adoptados sin ninguna participación popular en la Organización Mundial del Comercio-OMC. Esos pactos ponen aún en mayor riesgo, nuestra naturaleza, nuestra agricultura, nuestros servicios y las condiciones de vida de nuestra población, pues priorizan únicamente los intereses de la garantía del lucro.
- Manifestamos nuestro apoyo y la necesidad de reconocer a los pueblos y comunidades que durant
e siglos y milenios han desarrollado la biodiversidad agrícola, a través de la adaptación y creación de semillas que constituyen las bases de toda la agricultura y alimentación de la humanidad. Para mantener esas bases de sustentación y esa enorme riqueza de biodiversidad agrícola y alimentaria, es preciso reconocer y afirmar los derechos de los campesinos, indígenas, pastores, pescadores, quilombolas, a la tierra, al territorio y a los recursos naturales, para que puedan continuar esa tarea crucial para la humanidad de conservación de las semillas criollas y nativas, que sólo pueden ser multiplicadas a nivel local y diverso.
20 de abril de 2006. En Curitiba, Capital del Estado de Paraná, Brasil, construyendo una América libre de transgénicos y de agresiones al medio ambiente.
Roberto Requião, Gobernador del Estado de Paraná, Brasil.
Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, Argentina.
Eduardo Galeano, escritor. Uruguay.
Noam Chomsky, escritor y lingüista. Estados Unidos.
Peter Rosset, investigador de soberanía alimentaria. Estados Unidos.
Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote, ex Ministro de Educación. Nicaragua.
Violeta Menjivar, Alcaldesa de San Salvador, El Salvador.
Atilio Borón, cientista social, CLACSO, Argentina.
Silvia Ribeiro, investigadora y comunicadora. México.
Pat Mooney, Especialista en el estudio de las consecuencias de los OGMs y nuevas tecnologías, grupo ETC. Canadá.
Camille Chalmers, Campaña Jubileu Sur. Haití.
Ramón Grosfoguel, Puerto Rico
Gioconda Belli, poeta. Nicaragua.
Doris Gutiérrez, diputada del Congreso Nacional de Honduras.
Mónica Batoldano, ex Comandante sandinista. Nicaragua
Rvdo. Raúl Suárez, pastor bautista. Diputado. Cuba.
Miguel Altieri, Dr. en Agroecología, Univ. California. Chile.
Hebe de Bonafini, Madres de Plaza de Mayo, Argentina.
Mons. Pedro Casaldaliga, Obispo y poeta. Brasil.
Leonardo Boff, escritor y teólogo, Brasil.
Jaime Galarza, poeta y ensayista, ex Ministro de Ambiente. Ecuador.
Mons. Fernando Lugo, Obispo católico. Paraguay.
Aníbal Quijano, cientista social, Perú.
Beth Carvalho, cantautora. Brasil.
Mons. Ladislau Biernaski, Obispo católico de Curitiba. Brasil.
M. Coen, Monja Primaz de la Comunidad Zen Budista, Brasil.
João Pedro Stedile, dirigente de la Vía Campesina Brasil.
Blanca Chancoso, Ecuarunari, Confederación de Nacionalidades Indígenas, CONAIE. Ecuador.
María Augusta Calle, comunicadora y socióloga, Directora de Altercom. Ecuador.
Temistocles Marcelos Netto. Sec. Nac. de Medio Ambiente CUT. Brasil.
Leticia Sabatela, actriz, Movimiento Derechos Humanos de Artistas, Brasil.
Ricardo Grinspun, York University. Canadá.
Nalu Faria, Marcha Mundial de Mujeres, Brasil.
José Seoane, sociólogo, OSAL/CLACSO, Argentina.
Pedro Ivo Batista, Red Brasilera Ecosocialismo. Brasil.
Nelson Alcívar, Red Amazónica por la Vida. Ecuador.
Alejandra Flores, Ukhamawa: Red de Noticias Indígenas.
Oscar Rivas SOBREVIVENCIA, Amigos de la Tierra. Paraguay.
Germán Jácome, COORDENAGUA. Ecuador.
Juan Rosales Cátedra Abierta de Estudios Americanistas, UBA.
Maria del Carmen Sánchez, Asociacion Ecologica Prodefensa de los Animales. México.
Helio Núñez, Presidente de la Asociación Tierra y Humanidad
Andrew de Sousa, Network in Solidarity with the People of Guatemala.
Pablo Ruiz Espinoza, Editor de www.liberacion.cl Chile.
Antonio Elizalde Hevia, rector Universidad Bolivariana, Chile
Clara Algranati, socióloga. Argentina.
Alfredo Chum, COORDENAGUA. Ecuador.
Marcelo Saguier, Universidad de Warwick, Reino Unido.
Tito Alvarado, Poeta, Presidente Proyecto Cultural SUR.
Fabián Quiroz Araya, JJCC Quilicura.
Carmen Duce.
Alicia Lafuente Tomas.
Vanesa Sánchez.
Sara Gomez.
Fernando González Quevedo.
René M. Navarro.
Teresa Sanz.
Cruz Canut Carbona.
Fernando Rubí Romero.
Lázaro Pary Anagua.
Para suscribir este Manifiesto debe pinchar AQUí.
Artículos Relacionados
Declaración de Caracas: “En el Bicentenario de la Lucha por la Independencia Hacia el Camino de Nuestros Libertadores”
por CELAC
15 años atrás 12 min lectura
Comunicado Público Huelga de Hambre Temuco
por Presos Políticos Mapuche (Chile)
12 años atrás 3 min lectura
Bolivia: Organizaciones sociales de Santa Cruz, a la opinión pública nacional e internacional
por Minga Informativa de Movimientos Sociales
19 años atrás 3 min lectura
Participarán en las elecciones de noviembre en todos los cargos, aunque no formarán un partido político
por ElDesconcierto
5 años atrás 2 min lectura
UNExPP ante el Supremazo: no a la impunidad
por UNExPP (Chile)
8 años atrás 3 min lectura
Memorias del caliche. Oficina Salitrera Victoria arrasada
por Julio Cámara Cortés (Chile)
1 hora atrás
05 de agosto de 2026
«A diferencia de lo ocurrido con Humberstone y Santa Laura, cuando la oficina salitrera Victoria paralizó sus actividades productivas, a fines de los 70, fue de inmediato prácticamente arrasada, con un afán demoledor incomprensible, en el vano intento de pretender borrar toda evidencia y sepultar el pasado, destruyendo lo material, las edificaciones.
Presidente Petro visitó Cuba, expresando su solidaridad y exigiendo a EE.UU. diálogo entre civilizaciones diferentes
por Presidencia de Cuba
24 horas atrás
03 de agosto de 2026
“Vine para convocar a la humanidad a la solidaridad con Cuba, para que aquí no exista una invasión, ni un lanzamiento de misiles y proponer como alternativa, incluso al actual gobierno de los Estados Unidos, al señor Rubio y a Trump, que se establezca un diálogo entre civilizaciones que deben ser iguales siendo diferentes”.
Memorias del caliche. Oficina Salitrera Victoria arrasada
por Julio Cámara Cortés (Chile)
1 hora atrás
05 de agosto de 2026
«A diferencia de lo ocurrido con Humberstone y Santa Laura, cuando la oficina salitrera Victoria paralizó sus actividades productivas, a fines de los 70, fue de inmediato prácticamente arrasada, con un afán demoledor incomprensible, en el vano intento de pretender borrar toda evidencia y sepultar el pasado, destruyendo lo material, las edificaciones.
¿Estamos ante una nueva Marcha Verde, como la del Sahara en 1975? No hay crisis de migración
por Medios Internacionales
1 día atrás
03 de agosto de 2026
¿Estamos ante una nueva “Marcha Verde” coordinada desde Marruecos, tal como lo hizo en el Sahara Occidental?
El rey de Marruecos le acaba de poner el nombre de Donald Trump a una autopista de mil kilómetros que atraviesa el Sáhara Occidental, y Trump, encantado, ya está dando las gracias en redes. Parece una anécdota simpática, pero no lo es: es el recibo de un pacto firmado en 2020, cuando Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara a cambio de que Marruecos normalizara relaciones con Israel.