El Presidente saliente montó en cólera, exigiendo autoritariamente que el joven no se retirara y que se quedara a escucharlo. Luego de descalificar al ciudadano anónimo por osar interrumpirlo, manifestó que lo que había dicho el muchacho era importante porque en Chile se debía entender que se había hecho lo que en ningún otro país en materia de derechos humanos, que la Comisión Valech era un hito histórico.
Hasta ahí el episodio. Que me permite reflexionar como chileno sobre la verdad a medias planteada por el Presidente: es cierto que la Comisión Valech constituye un hito trascendente para dejar para el juicio de la Historia el período dictatorial y sus tropelías. Pero, lo que no dijo el Presidente Lagos, es que su gobierno colocó una lápida de silencio y secreto sobre esos testimonios para que no fueran conocidos por cincuenta años.
Impidió con tal medida que las declaraciones recopiladas permitieran servir de base a acciones legales de reparación en contra del Estado y los que resultaren responsables.
Tampoco mencionó el Presidente Lagos lo simbólica y mezquina que ha sido la reparación otorgada, que la pensión a los torturados es de apenas un salario mínimo y el beneficio de concluir estudios se ha otorgado a personas por encima de los sesenta años, sin que sea extensible a sus hijos o nietos, algo que realmente sonó a una burla en oidos de los afectados.
Cuando un Jefe de Estado vive prendido del people meter y de veras se cree validado por encuestas mediáticas, termina olvidando a sus mandantes, como un déspota ilustrado que gobierna para el pueblo, pero sin el pueblo.
Quizás, si Lagos hubiese sabido escuchar al joven ciudadano y hubiese reconocido la deuda real que existe con esos que se quedaron en Chile y fueron baluarte contra la opresión, su respuesta al joven impertinente habría sido otra. Porque ese joven tenía razón, ya que la Historia no ha dado cuenta de los miles de compatriotas que, arriesgando sus vidas por el prójimo en forma anónima, se la jugaron por el retorno de la democracia. Cuestión que Ricardo Lagos no conoció en carne propia, ya que su retorno a Chile fue posterior a esa época atrevida y heroica de la civilidad movilizada.
Ha sido un episodio que demuestra lo feble y volátil del éxito que otorgan las mentadas encuestas, ya que el juicio de la Historia es, en definitiva, profundo e implacable.
Visite el blog del autor
Artículos Relacionados
Resucitaron los anarco-capitalistas educacionales
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
19 años atrás 8 min lectura
Familiares de profesores degollados exigen a la Suprema que “rectifique” fallo que concedió beneficios a autores del crimen
por El Mostrador (Chile)
13 años atrás 2 min lectura
Los casos desconocidos que complican al director de la Policía de Investigaciones
por Luis Narváez (Chile)
17 años atrás 10 min lectura
Zen y la crisis de la cultura occidental
por Leonardo Boff (Brasil)
16 años atrás 3 min lectura
Cuba, un pueblo en resistencia
por La Jornada (México)
6 horas atrás
25 de febrero de 2026
“Resistiremos y lucharemos hasta que se acabe esto, pero no nos vamos a rendir”, declaran los habitantes de la isla caribeña, afectada por el decreto de emergencia nacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que le permite poner aranceles extraordinarios a los países que envíen petróleo y sus derivados a Cuba.
Investigación revela: Policías y soldados estadounidenses controlan tráfico de drogas
por Medios Internacionales
1 día atrás
24 de febrero de 2026
Soldados, marineros, aviadores e infantes de marina estadounidenses participan en el tráfico de drogas en EU como en el de armas hacia México, revela el libro The Fort Bragg Cartel de Seth Harp, veterano de la guerra de Irak y periodista, quien desentraña una extensa red de narcotráfico y corrupción que está inserta en las corporaciones de seguridad de la Unión Americana
El Gran Israel, ahora es desde el río (Éufrates) hasta el río (Nilo).
por Fausto Giudice
1 día atrás
24 de febrero de 2026
El término “Gran Israel” se ha vuelto demasiado restrictivo, modesto y anacrónico. Ya no es desde el mar hasta el desierto. Ahora es desde el río (Éufrates) hasta el río (Nilo). «Es todo nuestro».
El imperativo saharaui para Mauritania
por Héctor Bujari Santorum (España)
2 días atrás
23 de febrero de 2026
La seguridad de Mauritania no depende de quién «vigile» el Sáhara, sino de que el Sáhara sea un Estado estable que no exporte sus crisis.