Colin Powell conoce los límites
por Jorge Gómez Barata (Altercom)
21 años atrás 3 min lectura
En las plantaciones azucareras de las Antillas, los negros eran explotados hasta el límite de sus posibilidades y luego desechados, tal como se hace con las bestias. En Estados Unidos fue diferente.
Andando el tiempo esa formula encontró espacio en la protesta pasiva, no violenta que prevaleció y convirtió lo que debió ser una lucha de liberación en una limitada exigencia de ciertos derechos.
El ejercicio de hipnosis ideológica, no es perfecto. En ciertos círculos, la rebeldía se reproduce y episódicamente ocurren destapes como el mostrado por Katrina, que revelan la verdad. Con matices de color local, lo ocurrido en Nueva Orleáns pudo haber sucedido también en Chicago, Boston o Nueva York o en cualquier parte de la Unión.
Cuando algunos negros, Powell entre ellos, ascienden en la escala social, desplazándose de un estrato social a otro, la fidelidad a la clase a la que económicamente ascienden, genéricamente blanca y la compasión con los suyos, crea un estrés existencial.
Hijo de emigrantes antillanos, criado en el Brown, prosperando en la rudeza del ejército en el que sirvió durante 35 años, participando en las guerras de Vietnam y el Golfo, Powell alcanzó una alta jerarquía, esforzándose el doble de lo que un blanco hubiera necesitado.
El primer negro en ascender a la jefatura de las Fuerzas Armadas Norteamericanas y ocupar la Secretaria de Estados de los Estados Unidos, parece no haber podido con la carga que significa permanecer indiferente ante la tragedia de sus hermanos de raza, atrapados en el delta del Mississippi y ha criticado a la administración por el ineficiente manejo de la crisis asociada al huracán Katrina.
Powell se rebeló ante la lentitud y la incompetencia del equipo de Bush del que con buen sentido se apartó, no obstante, se detuvo en el umbral donde comenzaría el examen de las verdaderas causas de la tragedia, absolviendo a la sociedad de los cargos principales: «No creo que el problema sea racista, sino económico» «…La cuestión no ha sido racista, pero la pobreza afecta desproporcionadamente a los afro americanos en este país».
Además del tacto político y la cautela que evidenció durante su trabajo en la Secretaria de Estado, Powell se detuvo en el límite que no debe sobrepasar. Denunciar el racismo como causante de la pobreza y la exclusión que otra vez condenó a la muerte y a la humillación a los negros norteamericanos, hubiera sido transgredir las reglas. No es para tanto.
*Jorge Gómez Barata: Profesor universitario, investigador y periodista cubano, autor de numerosos estudios sobre EEUU.
Artículos Relacionados
Naturaleza y ADN imperial de EEUU
por Romualdo Retamal Maureira (Canadá)
15 años atrás 13 min lectura
«En Cuba existen dos corrientes, dos tendencias sociales»
por Enrique Ubieta Gómez (Cuba)
19 años atrás 25 min lectura
Para conseguir un trabajo hay que superar 20 pruebas, para ser concejal basta con saber leer y escribir
por Luis Enrique Soler Milla (Chile)
14 años atrás 2 min lectura
Extracto del discurso del Presidente Petro en La Moneda, en homenaje al Presidente Allende
por piensaChile
6 horas atrás
17 de mayo de 2026
«Le dijimos a toda la generación de combatientes jóvenes y soñadores, hombres y mujeres de toda la América Latina, que el camino de una Revolución Armada no era necesario y repetimos las palabras de Allende.»
Lo que los medios chilenos no muestran, no informan o tergiversan
por piensaChile
10 horas atrás
17 de mayo de 2026
Hace 5 meses votaste al hijo de un zai y hoy gasean a una niña de 16 años que lucha defiendo su derecho a una buena educación
78 aniversario de la Nakba (النكبة) palestina
por Memorial Puente Bulnes (Chile)
2 días atrás
15 de mayo de 2026
La llave es para los palestinos el símbolo de que ellos regresaran a sus tierras y reconstruirán sus casas, reverdecerán sus campos y volverán a plantar olivos para reemplazar aquellos arrancados, quemados por la barbarie genocida sionista israeli
Futuro Abierto: «En Defensa de la Causa Saharaui»
por RTVE (España)
4 días atrás
13 de mayo de 2026
El contencioso sobre el Sáhara Occidental, comenzó en el año 1975 cuando Marruecos se anexionó ese territorio con la llamada «Marcha Verde». Esa operación, organizada por el entonces rey de Marruecos, Hassan II, movilizó a 350.000 civiles marroquíes para apoderarse de un territorio de 266.000 kilómetros cuadrados.