Producir ciencia social crítica en el interregno: entrevista a Wolfgang Streeck
Las sociedades liberales modernas usan la libertad de expresión y de la prensa para permitir que emerja un gran ruido en el que no se entienda nada porque todos estamos hablando al mismo tiempo; tienes tus 5 minutos de fama y no más que eso, mientras todo el mundo mira una televisión con cada vez menos contenidos y donde lo único que importa es cómo te vistes y cómo gesticulas. Tienes toda la razón, esto es un serio problema. Sin embargo, no hay nada más que podamos hacer: debemos entender cómo funciona la sociedad mediática para intentar ser serios y críticos en una sociedad donde todo se transforma en entretención.
Una Internet para fortalecer la ciudadanía
La verdad es que la gente usa Internet y no piensa mucho en quién toma las decisiones acerca de como debe configurarse y funcionar. Queremos que sea cada vez más ágil, que tenga más funcionalidades, pero no discutimos ni acompañamos el debate sobre sus rumbos. Sobre cómo Internet está alterando las relaciones económicas, políticas y sociales. Y si nosotros (y aquí me refiero a los movimientos sociales, a los medios alternativos de comunicación) no estamos discutiendo eso, hay grupos económicos y gobiernos que están pensando y tomando decisiones sobre eso en nuestro lugar.
La crisis democrática o el olvido de que «el bien mayor es lo que provoca la felicidad del colectivo»
Es grave la situación actual para la democracia. La clase política que tanto acude a las estadísticas, no podrá ocultar, por mucho tiempo, la grave falta de representación. Una estrategia sabia, por cierto, no es negar la crisis, sino más bien comprenderla. El ejercicio de la concientización, responsabilidad del sujeto político, exige asumir la relevancia del estudio de la política.
Derecha o Democracia
La derecha no es, no ha sido, ni será nunca democrática. La razón es sencilla y evidente: la derecha es la expresión política de una minoría poderosa que, de manera oculta o desembozada, pretende conservar el sistema de privilegios establecido. Tal cometido no se aparea convenientemente con la idea de “democracia”, es decir, una forma de organización social en la que las decisiones y el gobierno estén en manos del pueblo.
Notas sobre el centenario de la Revolución de Octubre: La libertad no es un privilegio
En su manuscrito de 1918 «Sobre la Revolución Rusa», Rosa Luxemburgo, se lee: «Está claro que una apología no crítica es incapaz de sacar provecho de las experiencias y las enseñanzas, eso sólo se logra con una crítica profunda y meditada». Y entonces la famosa frase que, generalmente, sólo se cita como un dicho de calendario: «La libertad que es sólo para los partidarios del gobierno y para los miembros de un partido – por numerosos que estos sean – no es libertad. No por un fanatismo por la «justicia», sino porque todo lo vital, lo salvador y lo más puro de la libertad política dependen de eso, y su efecto falla cuando la «libertad» se convierte en un privilegio.»
¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones?
En Argentina, en las recientes elecciones parlamentarias, la derecha gana dando una paliza. La opción electoral por posiciones de derecha se sucede por doquier: en Estados Unidos la población vota por el representante más troglodita, en Europa avanzan las propuestas con sabor xenofóbico y conservador, en general se ve que los electorados optan por partidos que no son de izquierda precisamente. ¿Por qué la derecha triunfa en las elecciones? Así formulada, la pregunta daría a entender una honda preocupación, pues supone que eso es algo así como un error inesperado, una aberración. ¡La derecha no debería ganar!
El neoliberalismo y la amenaza a la democracia
Generalmente, se considera al neoliberalismo como una escuela de teoría y de política económica, caracterizada entre otros aspectos por privilegiar el papel del mercado como asignador principal o exclusivo de los recursos. Esta definición es demasiado estrecha, pues comprende también una concepción del ser humano, de la libertad, de la justicia, del orden político y, por supuesto, del mercado, que la transforma en la más influyente de todas las corrientes liberales en la actualidad
Paraísos flotantes en el desarrollo del sistema capitalista mundial
El sistema capitalista mundial continúa, pues, su irrefrenable paso por la historia. Y no va a detenerse en tanto alguien o algo se cruce en su camino, lo desafíe, enfrente y derrote. Porque, el destino de aquel no es diferente al que Thomas Kuhn señalara para los paradigmas: ninguno termina si no existe otro que lo desplaza y se sitúa en su lugar[1]. Pero aquella es una misión que requiere de un sujeto que lo haga, de un sujeto social que tome en consideración su rol histórico, trace un plan, lo convierta en estrategia y actúa para la consecución de ese fin propuesto. Y esa es una tarea pendiente.
¿Será capaz el hombre de liberarse del modelo capitalista neo liberal?
Puede resultar difícil aceptar que el financiamiento de gran parte de la innovación tecnológica y de la ciencia que se aplican en los grandes proyectos, es una realidad destinadas a multiplicar la rentabilidad de empresas multimillonarias, dirigidas a concentrar y aumentar el capitalismo desolador que conocemos. No obstante lo anterior, lo peor no está ahí, sino en los futuros avances científicos elaborados o dirigidos a instalar modelos sociales de dominación.
Reforma bancaria y adecuación del sistema local a las exigencias del sistema global
“Los ricos son los que producen plata. A ellos hay que tratarlos bien para que den más plata”.
Dictador Augusto Pinochet, 26 de mayo 1988.
Es de todos sabido que, en la rotación del capital, se originan las tres fracciones de la clase de los compradores de fuerza o capacidad de trabajo, a saber, industriales, comerciantes y banqueros. Son fracciones de clase con intereses contrapuestos entre sí. Si, divididas naturalmente —como lo muestra la rotación del capital—, tuviesen que dominar a quienes venden su fuerza de trabajo, no podrían hacerlo.