Ricarte Soto, Nada menos que todo un hombre
Acabo de escuchar unos comentarios políticos de Ricarte, con los cuales estoy completamente de acuerdo: inteligentemente, dice por ejemplo, “la primera vuelta debiera ser la verdadera primaria – tal cual como ocurre en el sistema político francés – presentarse todos los candidatos y, luego, seleccionar las dos primeras mayorías”. Sería largo detallar todas sus opiniones de orden político que le he escuchado, pero puedo asegurar que son mucho más profundas, analíticas y cultivadas que los de muchos columnistas que posan de politólogos.
Testimonio de una detención ilegal: Entre Kafka y Fellini
Insisto en que me digan los motivos de mi detención los hechos que se me imputan, que se me lean los derechos y la presencia de mi abogado. La subteniente me contesta “ ¿y usted no es abogada…¿para qué quiere conocer sus derechos? ¿acaso no se los conoce?..si quiere derechos, mire ahí están en la pared, léalos…” Frente a la actitud prepotente e ilegal, le insisto en que ella es una funcionaria pública y debe aplicar un procedimiento y que requiero se me indiquen los motivos de mi detención y los hechos que se me imputan. No me dice nada.
El próximo parlamento en manos de la mafia partidaria
Con el reciente descalabro de las primarias de la Concertación se demostró que aquello de “las nuevas mayorías” era otra de las mentiras del comando de la candidata Michelle Bachelet, al fin y al cabo son la misma Concertación más los comunistas. Bachelet demuestra su incapacidad para enfrentar las situaciones difíciles – como el triste espectáculo de su reciente declaración en que, como Poncio Pilatos, se lava las manos diciendo que es candidato del PS-PPD y no del conjunto de toda la Concertación. […] Los partidos políticos, hoy convertidos en verdaderas mafias, se reparten los cargos parlamentarios como si fueran sus propios fundos, y están convencidos que loa ciudadanos son carneros, fáciles de comprar, pero si se abstienen, poco les importa, pues tienen el sillón asegurado, aunque sea conquistado espuriamente.
Aproximadamente Chile
Los serios desaguisados en las estadísticas del INE y que comprometen la confiabilidad en sus indicadores han sido denunciados por varios parlamentarios y ha dado pie a severas críticas en medios internacionales. Como se sabe, los datos cuantitativos obtenidos por métodos estadísticos sirven de base para cualquier forma de planificación de políticas públicas a nivel nacional y es una referencia obligada a nivel mundial para estudios de inversiones, cuestiones demográficas y muchas otras.
Blancanieves y sus tres enanitos
A partir del mes de julio la competencia entre Bachelet y Longueira o Allamand se centrará, no en radicalizar las posturas ideológicas y programáticas sino, por el contrario, en la lucha por conquistar el voto moderado, y sólo ganará quien logre que una parte de indecisos y, sobre todo, que un sector del bando contrario cambie de vereda – así ocurrió en 2010, en la segunda vuelta entre Eduardo Frei y Sebastián Piñera -; la derecha lo ha intentado, sin mayores resultados, atraer a su seno a parte de la Democracia Cristiana más conservadora y, sobre todo, a Andrés Velasco, que se presenta como neoliberal, tentándolo a que se inscribiera como candidato independiente.
La Italia de hoy se parece mucho a aquella que amargó la vida del gran escritor florentino Nicolás Maquiavelo
Uno de los hechos que más marcó al autor de El Príncipe fue la dictadura teocrática de Girolamo Savonarola que, en El Príncipe, es el profeta desalmado, idea de una trilogía que ha sido utilizada para escribir la biografía principal sobre León Trotsky. Al visitar la Plaza de la Signoria vemos una pequeña placa donde se recuerda el lugar exacto donde fue quemado Savonarola, un religioso fanático, que ha tenido muchos seguidores en la historia, entre ellos, José Antonio Primo de Rivera, Francisco Franco, Osvaldo Lira, Jaime Guzmán – y su discípulo, Pablo Longueira -.
Lucía Pinochet Hiriart: “Pablo Longueira era el regalón de mi papá”
«Pablo Longueira era el regalón de mi papá. A muchos mi papá les financió su primera campaña electoral. Él era bien cercano y dejó de serlo cuando mi papá dejó la Comandancia en Jefe. Hace tiempo que ya no es cercano a nosotros”, aseveró.
Pablo Longueira fue designado por el Gobierno Militar como Presidente de la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad de Chile en 1981. Más adelante ejerció como asesor del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, donde desarrolló una estrecha cercanía con Augusto Pinochet.
Pablo Longueira, profeta iluminado y pragmático
Haciendo un parangón con un libro famoso sobre la Revolución Rusa, podemos decir que estos fueron los tres días que conmovieron a la UDI: la cruel utilización y lapidación del sonriente y guitarrista de Maipú demuestra que los “coroneles” de la UDI pueden ser unos crueles verdugos, pues sólo les bastó mostrar la vacía cabeza del “guillotinado” a la masa hambrienta de sangre de sus militantes, para consumar la tragedia – digna del mejor de los dramas de la Revolución Francesa. A Laurence Golborne no lo condenaron a muerte por los negocios en Las Islas Vírgenes – al fin y al cabo, todos los adinerados se refugian en paraísos fiscales – tampoco por el alza unilateral y abusiva y de las tarjetas de Jumbo, su caída se debe a sus estúpidas respuestas, en conferencias de Prensa, respecto a ambos escándalos – podría afirmarse que no lo decapitaron, sino que se suicidó -.
El candidato Longueira
El estrepitoso fracaso de la candidatura de Laurence Golborne, en medio de situaciones bochornosas y poco transparentes, exigía medidas drásticas antes de correr el riesgo de un fracaso todavía mayor en los próximos comicios presidenciales y parlamentarios. Por ello, la UDI, el partido más votado en la actualidad, decidió proponer la candidatura del mejor de los suyos: Pablo Longueira. Lo que está en juego, desde luego, es la suerte del gremialismo en los años venideros. Por una parte se juega su liderazgo en el seno de la derecha chilena, pero también su capacidad de desacelerar la velocidad de los cambios políticos que se ya se adivinan en el horizonte.
El gobierno de los pocos
Arrastramos una carga histórica de dos siglos en que nos han convencido que le corresponde a unos pocos definir el destino de los muchos. La Constitución que nos rige así lo ratificó al garantizar que esos pocos pueden, si así lo desean, cambiar por completo la Carta Magna sin siquiera tener que consultarle a la ciudadanía. Este es quizás el principal obstáculo para enfrentar cualquier intento de cambio: que existe una enorme brecha entre lo que es legal (que los pocos gobiernan) y lo que es legítimo (que en los muchos resida la soberanía popular).