Para comprender las luchas estériles de la pequeña burguesía
por Níkolas Stolpkin (Chile)
8 años atrás 3 min lectura
El gran problema de la pequeña burguesía es que su ideología les impide dirigirse a las causas de sus propias “tragedias” y se concentran más en las consecuencias.
La pequeña burguesía no entiende que el resolver una consecuencia no impedirá que surjan muchas otras. El mismo sistema capitalista está diseñado para generar espacios que puedan resolver determinadas consecuencias. Y resolver una consecuencia, generará espacios para ir por otras consecuencias. Porque al sistema capitalista le interesa mantener a la pequeña burguesía distraída en resolver las innumerables consecuencias, para así tratar de invisibilizar las causas o el modelo económico que las genera.
Muchos pequeños burgueses pierden su tiempo en resolver ciertas consecuencias. Pero lo que les da más “entusiasmo” es tener un apoyo explícito de Medios de Comunicación, clase política dominante, generadores o líderes de opinión, más ciertos “recursos” que podrían ir cambiando según sus “financiadores” o “mecenas”, que suelen aportar a la “casa” (Fundaciones, ONGs, etc.).
Mientras las luchas de la pequeña burguesía no sean incómodas al Poder, siempre habrá espacios para generar resolver ciertas consecuencias. A mayor lucha de la pequeña burguesía, mucho mejor para las clases dominantes.
El mayor obstáculo actual de las luchas por el interés general de las mayorías son las luchas de la pequeña burguesía. Y lo que facilita más aún su propagación, es el haber convertido la otrora Opinión Pública en el actual termómetro de las redes sociales de Internet. Las minorías al facilitarse innumerables tribunas, invisibiliza a las mayorías y el interés general, los cuales carecen de la facilidad de mantener ciertas luchas con el apoyo del que goza la pequeña burguesía. ¿Nunca te preguntas por qué estas minorías gozan de tribunas que las mayorías, o quienes mueven al país, difícilmente llegan a tener?
Lo anterior, hace que los que pertenecen o representan los intereses de las mayorías, adopten cómodamente el comportamiento del pequeño burgués, no extrañándonos para nada el ver a estos tomar como bandera de lucha las reivindicaciones de ciertas minorías que gozan del respaldo señalado más arriba. Y es que, cuando las ideas de la pequeña burguesía tienen el respaldo y eco en innumerables partes, contrariar dichas ideas sería catalogado como “políticamente incorrecto”. Por lo que, la forma más “cómoda” para convivir dentro del medio es, al parecer, ser “políticamente correcto”. De lo contrario, serías una víctima más de la dictadura de estas minorías (“homofóbico”, “machista”, etc.).
En realidad, no hay ni para qué comprender las luchas de la pequeña burguesía. Lo que debiéramos comprender es cómo muchos de la clase obrera avanzada ven como propias estas luchas.
La ideología pequeñoburguesa se identifica cuando apunta fundamentalmente a las consecuencias y no a las causas.
Puede ser “políticamente correcto” abanderarnos por luchas pequeñoburguesas como los derechos de los homosexuales, del “feminismo moderno”, contra el “acoso callejero”, contra el “maltrato animal” o el “maltrato infantil”, el aborto, la eutanasia, la legalización del cultivo o consumo de marihuana, etc., pero si queremos realmente atacar las causas que lo generan, entonces debemos atacar al sistema económico que los engendra para distraernos y fragmentarnos: el Capitalismo. ¿Nunca han escuchado aquello de “divide y vencerás” o “dividir para reinar”?
Toda lucha que se concentra en innumerables objetivos, debilita desafortunadamente el objetivo cardinal nuestro. ¿Acaso nuestros objetivos no podrían apuntar a nuestro objetivo cardinal?
Así como muchas minorías reclaman que se ha “naturalizado” la violencia, podemos afirmar que se ha naturalizado el sistema de opresión capitalista.
Si no estamos dispuestos a atacar al Capitalismo y su forma de producción y reproducción, entonces es porque sinceramente estamos muy cómodos siendo “parte de…” y no tenemos ningún interés serio por acabar con las consecuencias de raíz.
Artículos Relacionados
El día después de los huracanes
por Hernán Narbona Véliz (Chile)
21 años atrás 7 min lectura
Ley de Pesca: Del descrédito parlamentario a la desobediencia civil
por Juan Carlos Cardenas N. (Chile)
13 años atrás 6 min lectura
Narciso Lagos y Goldmunda Bachelet
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
19 años atrás 6 min lectura
Los profesores de Buenos Aires contra la ‘chilenización’ de la Enseñanza Pública
por Andrés Figueroa Cornejo (Argentina)
14 años atrás 9 min lectura
Las desafortunadas declaraciones de Foxley, un lacayo de los EE.UU.
por Eduardo Andrade Bone (Chile)
20 años atrás 8 min lectura
«El plan de las élites es el Gran Israel: Van a desalojar a las petromonarquías»
por Alberto Iturralde (España)
8 horas atrás
22 de abril de 2026
En esta entrevista, Iturralde explica por qué las élites globalistas buscan un conflicto entre Irán y los países del Golfo para rediseñar el mapa regional y favorecer el proyecto del «Gran Israel». Analizamos la postura de Donald Trump frente al estrecho de Ormuz y su papel en la política estadounidense.
Cuando Milei visita a Mileikovsky (alias Netanyahu)
por Fausto Giudice
22 horas atrás
21 de abril de 2026
El viaje de Javier Milei a Israel ha cristalizado las divisiones argentinas. Sus partidarios ven en él una postura moral y estratégica necesaria, mientras que sus detractores denuncian una alineación ideológica peligrosa, perjudicial para los intereses nacionales y desconectada de las urgencias sociales y económicas del país.
Habermas después de Gaza
por Amelia Horgan (EE.UU.)
2 días atrás
20 de abril de 2026
Alemania ha sido un importante proveedor militar de Israel. Entre 2020 y 2024, suministró el 30% de las armas de Israel. Después de los Estados Unidos, es el segundo mayor proveedor militar de Israel. El volumen de exportaciones militares autorizadas de Alemania a Israel aumentó a partir de octubre de 2023: se multiplicó por diez con respecto al año anterior, pasando de 32 millones de euros a 326,5 millones de euros.
Las “dos almas” del PC: un mito cómodo
por Comité Editorial El Despertar (Chile)
2 días atrás
20 de abril de 2026
El centralismo democrático, formulado por Lenin, es un principio organizativo que combina libertad de discusión interna con unidad de acción hacia el exterior. Lenin lo resumió con precisión: “La libertad de discusión, la unidad en la acción”.