Perú: «Porque esta gran humanidad ha dicho: «¡Basta!» y ha echado a andar»
por Los Pueblos de NuestrAmérica
5 años atrás 5 min lectura
Cientos de miles de peruanos se dirigen a Lima, bajan desde la Sierra, del antiplano, de las montañas, de los pueblos, de los caceríos, de los cerros, son mineros, campesinos, gente humilde laboriosa, van a la Gran Marcha en Defensa del Voto Popular, van dispuestos a seguir brindando su apoyo irrestricto a su Compañero Presidente Pedro Castillo ✏️✏️


«Ningún pueblo de América Latina es débil, porque forma parte de una familia de doscientos millones de hermanos que padecen las mismas miserias, albergan los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, sueñan todos un mismo mejor destino y cuentan con la solidaridad de todos los hombres y mujeres honrados del mundo entero.
«Con lo grande que fue la epopeya de la independencia de América Latina, con lo heroica que fue aquella lucha, a la generación de latinoamericanos de hoy le ha tocado una epopeya mayor y más decisiva todavía para la humanidad. Porque aquella lucha fue para librarse del poder colonial español, de una España decadente, invadida por los ejércitos de Napoleón. Hoy le toca la lucha de liberación frente a la metrópoli imperial más poderosa del mundo, frente a la fuerza más importante del sistema imperialista mundial y para prestarle a la humanidad un servicio todavía más grande del que le prestaron nuestros antepasados.
«Pero esta lucha, más que aquélla, la harán las masas, la harán los pueblos; los pueblos van a jugar un papel mucho más importante que entonces; los hombres, los dirigentes importan e importarán en esta lucha menos de lo que importaron en aquélla.
«Esta epopeya que tenemos delante la van a escribir las masas hambrientas de indios, de campesinos sin tierra, de obreros explotados, la van a escribir las masas progresistas; los intelectuales honestos y brillantes que tanto abundan en nuestras sufridas tierras de América Latina; lucha de masas y de ideas; epopeya que llevarán adelante nuestros pueblos maltratados y despreciados por el imperialismo, nuestros pueblos desconocidos hasta hoy, que ya empiezan a quitarle el sueño. Nos consideraba rebaño impotente y sumiso; y ya se empieza a asustar de ese rebaño; rebaño gigante de doscientos millones de latinoamericanos en los que advierte ya a sus sepultureros el capital monopolista yanqui.
«Con esta humanidad trabajadora, con estos explotados infrahumanos, paupérrimos, manejados por los métodos de foete y mayoral no se ha contado o se ha contado poco. Desde los albores de la independencia sus destinos han sido los mismos: indios, gauchos, mestizos, zambos, cuarterones, blancos sin bienes ni rentas, toda esa masa humana que se formó en las filas de la «patria» que nunca disfrutó, que cayó por millones, que fue despedazada, que ganó la independencia de sus metrópolis para la burguesía, esa que fue desterrada de los repartos, siguió ocupando el último escalón de los beneficios sociales, siguió muriendo de hambre, de enfermedades curables, de desatención, porque para ella nunca alcanzaron los bienes salvadores: el simple pan, la cama de un hospital, la medicina que salva, la mano que ayuda.
«Pero la hora de su reivindicación, la hora que ella misma se ha elegido, la viene señalando, con precisión, ahora, también de un extremo a otro del continente. Ahora, esta masa anónima, esta América de color, sombría, taciturna, que canta en todo el Continente con una misma tristeza y desengaño, ahora esta masa es la que empieza a entrar definitivamente en su propia historia, la empieza a escribir con su sangre, la empieza a sufrir y a morir. Porque ahora, por los campos y las montañas de América, por las faldas de sus sierras, por sus llanuras y sus selvas, entre la soledad o en el tráfico de las ciudades o en las costas de los grandes océanos y ríos, se empieza a estremecer este mundo lleno de razones, con los puños calientes de deseos de morir por lo suyo, de conquistar sus derechos casi quinientos años burlados por unos y por otros. Ahora sí, la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia. Ya se les ve por los caminos un día y otro, a pie, en marchas sin término de cientos de kilómetros, para llegar hasta los «olimpos» gobernantes a recabar sus derechos. Ya se les ve, armados de piedras, de palos, de machetes, de un lado y otro, cada día, ocupando las tierras, fincando sus garfios en la tierra que les pertenece y defendiéndola con su vida; se les ve, llevando sus cartelones, sus banderas sus consignas; haciéndolas correr en el viento por entre las montañas o a lo largo de los llanos. Y esa ola de estremecido rencor, de justicia reclamada, de derecho pisoteado que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron.
«Porque esta gran humanidad ha dicho: «¡Basta!» y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente. Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia.
¡Patria o Muerte!
¡VENCEREMOS!
EL PUEBLO DE CUBA
La Habana Cuba Febrero 4 de 1962″
Texto completo del histórico documento leído y votado por el Pueblo de Cuba, el cual revive al ver las imágenes de miles de campesionos, mineros, hombres y mujeres, que bajan desde los Andes, desde el Altiplano, a defender su triunfo.
Artículos Relacionados
Palestina: «Mi casa está aquí, mi tierra es esta» (canción para Palestina)
por Julia Boutros (Libano)
3 años atrás 2 min lectura
Urgente: Marruecos secuestra y oculta a presos políticos saharauis de Gdeim Izik
por Cristina Martínez Benítez de Lugo (España)
9 años atrás 2 min lectura
Ejército de ocupación marroqui asesina a combatiente saharaui utizando un dron
por Comité de Defensa del Derecho de Autodeterminación del Pueblo Saharaui
2 años atrás 1 min lectura
El triunfo de la revolución sandinista fue aporte para la derrota de la dictadura en Chile
por Enrique Villanueva M. (Chile)
10 meses atrás 6 min lectura
Un «Día Internacional de la Mujer» como ningún otro (en el Campo de Prisioneros de Ritoque, 1975)
por Hugo Behm Rosas (Chile)
3 meses atrás 9 min lectura
Bolivia: Más de 1 millón de personas marchan por la Patria y contra el golpismo de la derecha
por Medios
4 años atrás 2 min lectura
«Las pensiones de las FFAA y de Orden son hasta 10,6 veces superiores que las que pagan las AFP»
por Fundación SOL
2 días atrás
22 de mayo de 2026
Abordamos los detalles del nuevo estudio de Fundación SOL «Pensiones por la Fuerza: Resultados del sistema de pensiones de las Fuerzas Armadas y de Orden»
El pueblo de Bolivia al presidente Rodrigo Paz: «Mientras el pueblo no tenga pan, Rodrigo no va a tener paz»
por Noticias Bolivia
3 días atrás
22 de mayo de 2026
Desde la Ciudad de El Alto las #Marchas continúan contra el Gobierno de Rodrigo Paz. Organizaciones sociales ratifican las medida de presión y advierten que no se permitirá la privatización de las empresas estratégicas ni los recursos naturales y que se están masificando los bloqueos en la exigencia de la renuncia de #RodrigoPaz
El pueblo de Bolivia al presidente Rodrigo Paz: «Mientras el pueblo no tenga pan, Rodrigo no va a tener paz»
por Noticias Bolivia
3 días atrás
22 de mayo de 2026
Desde la Ciudad de El Alto las #Marchas continúan contra el Gobierno de Rodrigo Paz. Organizaciones sociales ratifican las medida de presión y advierten que no se permitirá la privatización de las empresas estratégicas ni los recursos naturales y que se están masificando los bloqueos en la exigencia de la renuncia de #RodrigoPaz
Werken Ernesto Llaitul y Caso Lautaro: «Como movimiento mapuche, resistimos para seguir existiendo»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
3 días atrás
21 de mayo de 2026
Los persecutores carecen de pruebas y evidencias concretas de su participación en los hechos ocurridos el año 2022, por ello resulta grosero que el Ministerio Público esté pidiendo entre 59 y 71 años de cárcel para cada uno de los muchachos.