El Reinado de su Majestad Miguel Juan Sebastián II, el rey Sacaojos
por Micaela Huala (Chile)
5 años atrás 4 min lectura
818 razones por las que el Reinado del Rey Sacaojos será recordado como el Reinado de unos infelices
Ochocientos diez y ocho niñ@s y adolescentes durante una revuelta social que estalló en el mes de octubre del año medieval 2019 del Reinado medieval de su Majestad Miguel Juan Sebastián II -revuelta que irrumpe masivamente en contra de las injusticias, las crueldades, las burlas, los negociados, las clases de «ética» de la élite, los chanchullos, los abusos cortesanos de la «nobleza» de este Reinado infeliz-, fueron brutalmente violentados por sus guardianes en su derecho a expresar sus opiniones, sus emociones, sus sentimientos, su molestia, su derecho a soñar con un Reinado humano, feliz y justo.
Ochocientos diez y ocho niñ@s y adolescentes de ese Reinado fueron cruelmente dañados para siempre en su derecho a ser felices.
Ochocientos diez y ocho niñ@s y adolescentes fueron impunemente acribillados a bala y a perdigones en las calles y en las poblaciones pobres de ese Reino por gritar al cielo en ese mes de octubre ¡respeto, humanidad, dignidad y derecho a un poco de felicidad para sus madres, padres, abuel@s y vecin@s!
Ochocientos diez y ocho de es@s niñ@s y jóvenes del Reino de la infelicidad fueron masacrados a patadas y a golpes por los guardianes de ese Reino infeliz en ese levantamiento histórico de un pueblo.

Ochocientos diez y ocho niñ@s y jóvenes llevarán sus cicatrices físicas y emocionales consigo hasta más allá de su adultez y vejez gracias a ese Reinado infeliz, y las llevarán mucho más allá de ese momento en que sus cuerpos sagrados -marcados para siempre por la crueldad y la violencia infeliz de los guardianes del Reino también infeliz del Arcángel Miguel Juan Sebastián II-, vuelvan, como dice la Biblia (Biblia que usa ese Reinado a su regalado y distorsionado antojo ideológico), al polvo y a buscar quizás reposo y felicidad por fin y más allá del polvo.
Ochocientos diez y ocho daños y dolores ejecutados impunemente por los guardianes del Reinado del Arcángel Miguel Juan Sebastián II sobre cuerpos y emocionalidades infantiles y juveniles por orden de ese Reinado infeliz sólo merecen que l@s abusad@s por parte del reino exijan y griten cada día y para siempre ¡justicia y ni perdón ni olvido!
Ochocientos diez y ocho daños y dolores que se resumen, de acuerdo a Informe 2020 de la Defensoría de los Derechos de la Niñez, en 818 detenciones ilegales, desnudamientos, vejaciones, sentadillas, torturas, maltratos imperdonables y humillaciones inenarrables, ejecutados en distintos lugares e inclusive al interior de patrullas y retenes de los guardianes de ese Reino; sin contar aquí las persecuciones, amedrentamientos y disparos de balines dirigidos directamente al cuerpo de niñas indefensas; niñas como las que por ejemplo se resguardaron al interior de su escuela ante la amenaza de los guardianes del Reino y cuya directora acusete y maligna autorizó la entrada a este establecimiento educativo de esos guardianes malditos del Reino infeliz para que éstos dieran rienda suelta a su psicopatía verde con sed de sangre roja, joven, indefensa e inocente.
Ochocientos diez y ocho niñ@s y adolescentes sufrientes elevados a la raíz cuadrada máxima pues millones de indignaciones y exigencias de justicia han sido desoídas y desatendidas hasta hoy por la impunidad de una Justicia impune e infeliz que avala y ampara impunemente a un Reino y a un Estado impune e infeliz administrado por infelices.
No era Baquedano sino usted montado en un caballo de metal y de abusos y que por orden del pueblo fue arrancado para siempre y de raíz de Plaza Dignidad y de los afectos de ese pueblo a causa de la infelicidad que usted y su corte y sus guardianes le han causado a es@s niñ@s y jóvenes en su derecho a ser felices, su excelentísima y divina Majestad Rey Arcángel Miguel Juan Sebastian II.
Con mi corazón henchido de admiración por Izkia, la doctora indómita de su Reino (amada y admirada por el mundo y por tod@s l@s habitantes sufrientes de su Reinado), la que no le mandó a decir con nadie que su Reinado es un Reinado que pasará a la historia como el Reinado de unos infelices, ¡le deseo el más Feliz Día Internacional de la Felicidad, su excelentísima y divina Majestad Rey Arcángel Miguel Juan Sebastián II!
-La autora, Micaela Huala, es Profesora de Filosofía
A través de este enlace, puede bajar gratuitamente, en formato PDF, el libro: INFORME MUNDIAL SOBRE LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS Y NIÑAS
Artículos Relacionados
Entrevista a Tomás Moulian: «No sabemos cuál es la política del Partido Comunista»
por Pedro Armendariz (Chile)
16 años atrás 24 min lectura
Enero 2014 en Chile: El factor portuario, las inequidades y una pérdida
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
13 años atrás 7 min lectura
Libro en formato PDF: “Cobre. El metal de la discordia”. Crónica de un saqueo
por Héctor Vega (Chile)
13 horas atrás
24 de agosto de 2026
Crónica de un saqueo:«en un solo embarque de 11,000 toneladas de concentrado, se reportó el oro y la plata como “no pagables”, lo que representó una pérdida de millones de dólares en metales que no tributaron en Chile pero que fueron recuperados por refinerías en Japón.»
«Mapocho Incaico»
por Entrevista con Rubén Stehberg (Chile)
2 días atrás
23 de agosto de 2026
«Santiago de Chile no fue fundada desde cero en un espacio vacío, sino sobre un consolidado y estratégico centro político, administrativo y ceremonial incaico que pertenecía al Tawantinsuyo»
Del Sahara a Ceuta y Melilla, la frontera que Marruecos quiere mover
por Taleb Alisalem (Sahara Occidental)
9 horas atrás
Imagen superior: Imagen de la frontera del lado marroquí del Tarajal. (EFE) 24 de agosto de 2026 El analista y activista saharaui explica la estrategia de Rabat con las ciudades…
Colombia / Cali: el terremoto que disputa el relato del orden y revela la autonomía popular
por Anónimo
1 día atrás
23 de agosto de 2026
Lo que nació como experiencia localizada de resistencia empezó a convertirse en un lenguaje nacional de solidaridad. No se contagió únicamente una emoción; se contagió una manera de organizar la vida.