George Floyd era una ‘persona de paz’, dice su pastor
por
6 años atrás 4 min lectura

El pastor recuerda a «Big Floyd», muerto a manos de un policía en Minnesota, como un cristiano volcado en sus conciudadanos, apoyando la labor social y espiritual de la iglesia local.
Recorriendo los proyectos de Cuney Homes en Houston, Texas, con un vecindario predominantemente afroamericano, el pastor Patrick «PT» Ngwolo de la iglesia Resurrection Houston fue a buscar discípulos. Volantes en la mano, caminó por las calles promocionando un próximo concierto con los artistas cristianos de rap Reconcile y Corey Paul.
En el concierto, un hombre se levantó entre la multitud. Los pastores acudieron a él. «Era Big Floyd (George Floyd)», dijo Ngwolo. «Destacaba entre todos».

Ahora, años más tarde, George Floyd, murió en un violento arresto de cuatro policías al que nunca opuso resistencia en Minneapolis, Minnesota, el pasado 26 de mayo.
Sus compañeros en el ministerio lo recuerdan como «un hombre de paz». Aunque su persona se rodee, tras su terrible muerte, de actos violentos de protesta en toda la ciudad.
Un referente social y espiritual en su barrio
La relación entre el pastor Ngwolo y Floyd que nació en aquel concierto rápidamente se convirtió en un equipo enfocado en el ministerio de servicio a la comunidad y difusión del Evangelio.
Floyd estaba bien conectado y era muy respetado en la zona, y puso con entusiasmo su reputación y su trabajo a disposición de la iniciativa pastoral.
«Queríamos hacer un discipulado real, de vida a vida en este vecindario», dijo Ngwolo. «El se aseguró de que fuéramos bienvenidos por los vecinos … eso en la Biblia lo llamamos ‘persona de paz’. Nos ayudó y gracias a él pudimos trabajar en su vecindario «.
Así, la cancha de baloncesto local del barrio se convirtió en terreno sagrado, y se convirtió en el local de «Iglesia en los ladrillos». Floyd se convirtió en una figura central del programa de evangelización y alcance cristiano, dijo Ngwolo.
«Todo, desde los oradores hasta las sillas, las mesas, todo tenía que cargarse de un lugar a otro», dijo Corey Paul, uno de los compañeros de Floyd -no sólo como cantante- en el ministerio en el barrio. Floyd se ofreció como voluntario para instalar y desmantelar los eventos en la cancha, a veces cargando 30 sillas a la vez, dijeron sus amigos.
En uno de estos eventos en el vecindario, en el verano de 2015, el amigo de Floyd, Nijalon Dunn, fue bautizado. «Esa experiencia fue monumental», dijo Dunn. «Hablamos de que Big Floyd es, una persona de paz, un guardián. Era alguien de la comunidad que les dio fuerza a los hermanos y hermanas para anunciar el Evangelio. Para poder ser bautizados en un lugar como Cuney Homes, fue una señal de esperanza».
Trabajando entre el dolor por la justicia y la paz
Ngwolo cree que las iglesias deben ser intencionales no solo para difundir el evangelio, sino también para apoyar el desarrollo de comunidades que están luchando por su vida.
«Si hablamos de discipulado, el desarrollo comunitario es discipulado …hay que estar en esos espacios, cerca del dolor que ves», dijo Ngwolo, que alienta a los cristianos en posiciones de poder a usar su influencia en la búsqueda de la justicia.
Ngwolo dijo que comprende por qué la gente está enojada. «No solo lo entiendo, lo comparto», dijo, pero ante la indignación «todos necesitamos a Jesús, y todos necesitamos esperanza, y todos necesitamos ayuda».
Dunn se hizo eco en sus declaraciones con este sentimiento, aunque animó a evitar hacer cosas que no estarían «en el espíritu de Big Floyd».
«Una persona que está en la vida diaria y ve algo como lo ocurrido a Floyd se indigna, con razón, y nosotros también, pero en diferentes niveles. Esto sucede todos los días», dijo Corey Paul, el artista cristiano de rap; que añade que «por desgracia esto no es solo un documental de Netflix, y por desgracia para nosotros … es normal … hay muchos Floyds».
Paul espera que la muerte de su amigo pueda despertar la comprensión y la conciencia del problema sistémico de la imjusticia racial, especialmente entre los cristianos.
*Fuente: Evangélico Digital
Artículos Relacionados
Luciano Rendón v/s el Estado de Chile: La infamia sin fin
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
12 años atrás 9 min lectura
“La CGE debe responder ante la Justicia por incendios provocados por cables y torres de alta tensión”
por Prensa Oficina Parlamentaria Senador Alejandro Navarro (Chile)
10 años atrás 4 min lectura
Sigue impune, Kissinger, padrino USA de la Operación Condor asesina
por ContraInjerencia
13 años atrás 6 min lectura
La base de Manta es territorio soberano de Ecuador y no puede formar parte del Plan Colombia
por Ecuador Inmediato
20 años atrás 3 min lectura
Ex-Capitán Toledo denuncia corrupción y montajes de Carabineros en la Araucanía
por Medios Nacionales
6 años atrás 1 min lectura
«Gol a la Memoria. Historia, pasión y muerte en el Estadio Nacional»
por Muse de la Memoria y DD.HH.
2 mins atrás
15 de septiembre de 2026
”Gol a la Memoria. Historia, pasión y muerte en el Estadio Nacional” retrata lo que fue el 21 de noviembre, día en que la Selección Chilena de Fútbol debía recibir a su par de la Unión Soviética, y que dio pie a uno de los montajes que más se tenga memoria en nuestro fútbol nacional, así como al fin del Estadio Nacional como campo de concentración y exterminio.
El negocio del miedo a la IA: por qué los gigantes hablan del fin del mundo
por Marc Vidal
11 horas atrás
14 de septiembre de 2026
La carrera de la IA exige cientos de miles de millones y nadie ha demostrado aún cuánto devuelve cada dólar invertido en cómputo.
Pensando en Chile y en nuestros Derechos – Derechos y Esperanzas de los Pueblos
por Movimientos Sociales (Chile)
6 días atrás
09 de septiembre de 2026
Más de 100 dirigentes de organizaciones sociales acuerdan fortalecer la unidad, reconstruir el tejido social y darle continuidad a la articulación.
Agosto saharaui –DDHH: Exigen a Marruecos que revele el paradero de más de 400 desaparecidos
por Alfonso Lafarga (España)
2 semanas atrás
3 de septiembre de 2026
La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos reclama que se investigue el paradero de más de 400 desaparecidos saharauis, entre ellos un grupo de 15 jóvenes que fueron vistos por última vez el 25 de diciembre de 2005.