Colonia Dignidad: La vivimos, la conocimos
por Adriana Bórquez Adriazola (Talca, Chile)
8 años atrás 3 min lectura
Adriana Bórquez fue secuestrada y torturada en la Colonia Dignidad por la policía de seguridad de la dictadura cívico-militar que sometió a Chile por largos 17 años. Junto a un grupo de científicos alemanes e ingleses investigaron cómo surgió y cómo y quiénes sostenían a ese enclave que era la Colonia Dignidad dentro de nuestro país. Todos los intentos por publicar este trabajo, que hoy entregamos a Ustedes, fueron infructuosos. En todas las puertas que ella ha tocado, siempre “sólo ha habido palabras de buena crianza y promesas vagas”. Por ello Adriana Bórquez, consciente de la importancia de alertar a las nuevas generaciones, para evitar que alguna vez vuelva a repetirse la historia, nos advierte: “Adentrada ya en las postrimerías de la existencia, insisto en mi argumento principal: la validez académica e histórica del trabajo. Helo aquí, en el futuro, a disposición de la mirada curiosa de cualquier estudioso.”
La Redacción de piensaChile
Han transcurrido casi cuatro décadas desde que diera por concluido momentáneamente el presente trabajo. Lo emprendí en busca de la verdad oculta detrás del episodio espantoso que cambió el curso de mi existencia provinciana: había sido secuestrada y torturada por la policía de seguridad de la Dictadura Militar –en el presente hablamos ya de “Dictadura Cívico-Militar”, lo que corresponde más fielmente a la realidad de los hechos políticos– en la Colonia Dignidad.
Los sucesos posteriores desencadenados a consecuencia de ello me llevaron, junto a parte de mi prole, a ser parte de la diáspora diseminada por el vasto planeta y que constituyó el exilio de cientos de miles de chilenos en las naciones que los refugiaron para darles la oportunidad de rehacer sus vidas destrozadas.
Mis hijitas María Alicia y Selva escaparon conmigo, gracias a la solidaridad internacional y con la ayuda de la iglesia, a ponerse a salvo en el Reino Unido. Lentamente fuimos recomponiendo la cotidianidad al alero de las organizaciones de derechos humanos que nos acogieron. Las hijas retomaron su educación, yo fui becada por el World University Service para efectuar un postgrado en la Universidad de Oxford, a la vez que asumí la tarea de denuncia de los crímenes del Régimen Militar en los foros europeos.
De regreso de un contrato laboral en Tanzanía, y respaldada por la reciente renovada preparación académica, junto a otros insipientes investigadores del tema, en Inglaterra y Alemania, y el apoyo logístico de Blackfriars de Oxford y el respaldo de Amnesty International, comencé el desafío de descorrer el manto misterioso que protegía los secretos de Colonia Dignidad.
Conformamos un grupo de investigadores que, una vez que se alcanzó un punto muerto, donde sólo cabían las elucubraciones, las incertidumbres y las interrogantes, decidimos cerrar esa etapa, que serviría para sembrar la inquietud en un lectorado más amplio. Buscamos interesar en la publicación del trabajo, pero, al parecer, estaba fuera de la visión política inmediatista del momento. El documento quedó guardado en espera de oportunidades.
Hace poco más de un año, mi hijo puso sus ojos en él y supo sacudirme del desencanto producto del fracaso reiterado de publicarlo. He vuelto a intentarlo, una vez más, debido a que, aunque el trabajo ha sido superado ampliamente por las perspectivas del tiempo y el desarrollo de la Historia, sí que presenta una de las primeras investigaciones que, en la época, se interesaron en explorar un verdadero campo minado por los intereses políticos, económicos, sociales, que pretendieron ocultar por siempre los crímenes de lesa humanidad, la corrupción y la perversión cometidas allí en nombre de “la dignidad”.
Tampoco en esta ocasión he logrado mi objetivo; sólo ha habido palabras de buena crianza y promesas vagas. Adentrada ya en las postrimerías de la existencia, insisto en mi argumento principal: la validez académica e histórica del trabajo. Helo aquí, en el futuro, a disposición de la mirada curiosa de cualquier estudioso.
Adriana Bórquez Adriazola.
Talca, verano del 2018.
Si le interesó el tema, aquí tiene el enlace para bajar gratuitamente el estudio completo: Colonia Dignidad: la vivimos, la conocimos
Artículos Relacionados
Caso Jamal Khashoggi: el polémico apoyo de Trump a Arabia Saudita tras el asesinato del periodista
por BBC Mundo
8 años atrás 4 min lectura
Chile: Los exmilitares condenados reciben pensiones que llegan a unos 4.700 dólares al mes
por Rocío Montes (España)
9 años atrás 4 min lectura
Lo que no se informa y/o se conoce sobre las elecciones en EE.UU:
por Vicenç Navarro (España)
10 años atrás 13 min lectura
¿»Hacer como que buscamos, para dejar tranquilos a los Familiares de los Detenidos Desaparecidos»?
por Angel Nuñez (Chile)
2 años atrás 18 min lectura
La gran mentira de los piratas somalíes
por Ernesto Carmona (Chile)
17 años atrás 3 min lectura
Grecia: Refugiados en el Egeo. Con rumbo a lo desconocido
por Kostís Kekeliadis (Tessalónika, Grecia)
11 años atrás 11 min lectura
El embajador de EE.UU., Brandon Judd, debe ser declarado «Persona Non Grata»
por piensaChile
6 horas atrás
8 de octubre de 2026
Únase a nosotros en defensa de la soberanía chilena y de nuestros derechos indiscutibles sobre el Estrecho de Magallanes. Firme esta petición para exigir respeto y dignidad ante las relaciones internacionales. Su apoyo es clave para proteger lo que somos.
¿Lo sabía? Huawei, el monstruo chino que provoco terror en occidente es… ¡una cooperativa!
por piensaChile
10 horas atrás
08 de octubre de 2026
Huawei tiene 213.000 empleados. De esos, 114.000 se dedican exclusivamente a la Investigación y Desarrollo (l+D). Esto representa el 53,7% del total de toda su plantilla a nivel global.
1096 dias desde el 7 de octubre
por La Base (España)
1 día atrás
07 de octubre de 2026
En el programa de hoy, Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Pablo Hurtado y Eduardo García analizan, a tres años del 7 de octubre, la historia de la ocupación y la resistencia palestina, con la participación del analista y activista Daniel Lobato.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
4 días atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.