Emma González: cuando a Zeus le tiembla la masculinidad
por Jorge Majfud (EE.UU.)
9 años atrás 6 min lectura

Los sesenta dejaron mucho, aunque luego fueron gradualmente desprestigiados por la reacción y la propaganda conservadora que, según todas las mediciones, aumentó la desproporción de la acumulación de riqueza en este país, ahora concentrada casi toda en una micro minoría, mientras decenas de millones de trabajadores y estudiantes no tienen más que deudas, decenas de miles mueren por año debido a las drogas o al suicidio (mueren más soldados al regresar que en el campo de batalla; conocí el drama personal de más de uno), y decenas de miles mueren por armas de fuego. En Estados Unidos, sólo los niños (esos que reciben fusiles para sus cumpleaños y los Boy Scouts promueven como símbolo de libertad y masculinidad) matan más personas, por accidente, que todos los terroristas juntos, pero de eso ni una sola palabra en ningún apasionado debate político.
Si este país en las últimas generaciones ha logrado ciertas libertades, no se debe a los soldados en Vietnam, como lo afirma el sagrado cliché, sino a aquellos valerosos organizadores de luchas sociales como Luther King o César Chávez. La guerra de Vietnam se perdió miserablemente y, aparte de millones de muertos, no dejó nada positivo para este país. Menos libertades y derechos. En cambio, la revolución feminista de Occidente, de los negros en el Sur de la Unión y de los jornaleros de California sí, dejaron resultados concretos, aunque hoy estén en tela de juicio por parte de la última reacción, que tal vez no sea otra cosa que un manotón de ahogado de un orden que se tambalea.
Uno de los rostros visibles del más reciente movimiento es el de Emma González, sobreviviente de la matanza de Parkland e hija de cubanos exiliados. Emma representa a muchos otros cubano-estadounidenses de su generación, jóvenes liberados de la paranoia y obsesión por la derrota de Bahía de Cochinos que, de cualquier forma, debe convivir con elementos de la vieja generación, alguno de los cuales son considerados terroristas hasta por el FBI pero de cualquier forma caminan libres por Miami.
Uno de los pocos escritores e intelectuales representantes de este grupo, la escritora Zoe Valdés, se ha referido a Emma González como una comunista “machorra”. La acusación no es novedosa. A lo largo de la historia, los grupos más reaccionarios, las tradicionales clases dominantes de América latina e, incluso, de Estados Unidos (diría que en menor grado) han ejercitado el macartismo según el cual todo crítico capaz de decir sus verdades incómodas al poder dominante es, automáticamente, un comunista. Incluso, no importa si esas verdades están objetivamente documentadas. Si afirmas que el golpe de Estado en Guatemala de 1954 fue orquestado por la CIA y la UFC contra un gobierno democrático, eres comunista. Si dices lo mismo de Chile en 1973, marxista-leninista, etc.
Sin embargo, a los comunistas no hay que señalarlos. Por lo general, los comunistas se reconocen como tal. Los fascistas, racistas y machistas, en cambio, no. Hay que adivinarlos o deducirlos según sus dichos y acciones.
Ahora, que una joven y millones de jóvenes marchen por sus vidas y cuestionen con determinación la religión de las armas, que no encajen en el impuesto estereotipo (prefabricado y reducido a una caricatura) del patriota, en los límites estrechos de los mitos sociales, que no sigan los caminos trazados por las vacas sagradas rumbo al matadero, los convierte en peligrosos comunistas. Pero me parece que esa costumbre de etiquetar como comunista a todo crítico inconforme, a todo demócrata radical, es un poco exagerada. Miami, en cambio, está lleno de excomunistas que un día se dieron cuenta, como por una súbita revelación, del gran negocio (económico y moral) que resultaba envolverse en la bandera del ganador y se cambiaron de bando o se volvieron más cowboys que John Wayne.
La escasez de recursos intelectuales de quienes sacan la palabra mágica (comunista) como quien saca un revólver, es bien conocida. Hace unos años, el padre cubano del senador y candidato a la presidencia, Ted Cruz, afirmó que la teoría de la Evolución era una perversión del marxismo. Incluso la Teoría del cambio climático, que amenazaba las ganancias de las superpetroleras, hasta hace poco era producto de esa mala gente.
Esta generación (una parte significativa) ha tenido el valor de decir Basta. Y lo ha dicho de una forma escandalosa para una sociedad fanática: “basta de rezos y de condolencias”. Por eso deben demonizarlos como comunistas o peligrosos revoltosos, lesbianas o conspiradores, como en los años cincuenta los sureños marchaban con carteles denunciando la inmoralidad de los activistas con carteles que afirmaban que “la integración racial es comunismo” mientras les pedían a sus gobernadores que salvaran la “América cristiana”.
Los ataques a Emma revelan cierto nerviosismo ideológico. (Un candidato republicano la definió como “lesbiana skinhead”. Ella se asume como bisexual. No es rebelde por ser lesbiana, sino por tener la valentía de asumirse como es en una sociedad hostil y, no pocas veces, hipócrita.) Emma representa el cambio, no sólo por ser joven, bisexual, y una incomodidad insoportable para la poderosa Asociación del Rifle, sino también por ser parte de una generación que puede representar un momento crítico en la historia de este país y del mundo. Los hombres y las mujeres (sobre todo los hombres) han escrito las leyes y las constituciones. Los hombres y las mujeres (sobre todo las mujeres) pueden y deben volver a escribirlos según las necesidades de los vivos, no de los muertos.
Ni Zoe Valdés ni nadie tiene ninguna autoridad moral para criticar a esta joven con coraje. Todo lo demás son clichés de la Guerra Fría que la nueva generación no se traga tan fácilmente. Son miedos propios de los superpoderes, que no son poderes absolutos y lo saben cuándo un repentino temblor les mueve la mejilla.
Los años siguientes veremos una lucha existencial entre la reacción de la ola neo-patriarcal, nacionalista, racista e imperialista (unos caricaturescos años ochenta todavía en ascenso, hoy en el poder político), contra una generación más joven, de a pie, lista para resistir las narrativas que ocultan los verdaderos problemas del mundo, dispuesta a no creer más en mitos que ni siquiera funcionan, con la suficiente rebeldía como para decir algo tan simple como Basta.
-El autor, Jorge Majfud, es escritor uruguayo estadounidense, autor de Crisis y otras novelas.
*Fuente: AlaiNet
Artículos Relacionados
Devolver la dignidad al Parlamento
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
12 años atrás 4 min lectura
Perú: Congreso autoriza nuevo ingreso de tropas USA
por Guillermo Burneo S. (ALAI)
20 años atrás 8 min lectura
Sigue polémica: Candidatos responsabilizan al Ministerio del Interior por “votos perdidos”
por Mariano Rivera (Chile)
14 años atrás 4 min lectura
Bachelet se alinea con los empresarios
por Eduardo Andrade Bone (Chile)
19 años atrás 6 min lectura
Unión Europea. Un sistema gangsteril
por Xavier Caño Tamayo ( AlaiNet)
10 años atrás 4 min lectura
Vuelo 455 de Cubana de Aviación: 73 muertos y luego de 50 años del crimen ni una sola condena
por piensaChile
1 hora atrás
06 de octubre de 2026
Vuelo 455 de Cubana de Aviación: reconstrucción completa del atentado del 6 de octubre de 1976 en Barbados, minuto a minuto. Qué pasó en los once minutos que el DC-8 estuvo en el aire, quiénes pusieron las dos bombas y por qué medio siglo después no hay ni una sola condena por las 73 víctimas.
Brasil: los satélites de Elon Musk transmitiendo los resultados de los votos en regiones y el abismo de la barbarie
por piensaChile
17 horas atrás
06 de octubre de 2026
Señores, la primera vuelta de las elecciones de 2026 acaba de demostrar que la situación es grave. No estamos debatiendo únicamente quién es un ladrón y quién no. Estamos debatiendo si seguimos viviendo en una democracia o si caemos en el abismo, en la barbarie.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
2 días atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.
Salud Mental Liberadora / Invitación a un encuentro de los miembros de habla hispana
por Hogar para la Salud Mental Liberadora (Palestina / Chile)
2 días atrás
05 de octubre de 2026
Os damos una cálida bienvenida al Hogar. Os escribimos para invitaros a un encuentro de los miembros de habla hispana.