Las cárceles, escuelas del delito
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)
10 años atrás 4 min lectura
Las cárceles chilenas no cumplen con el estatus mínimo, tanto en infraestructura – hacinamiento, carencia de los servicios básicos, alimentación deficitaria y de mala calidad – y lo que es más grave, la violación a los derechos humanos al convertir, prácticamente en basura a quien ha cometido errores y ha tenido la mala suerte de caer en estas pocilgas nauseabundas, sin posibilidades de preparación profesional para poder sobrevivir en libertad y reinsertarse en la sociedad.
Luis Emilio Recabarren, en un artículo en Ricos y pobres, a través de un siglo de vida republicana, retrataba la vida de los internos en las cárceles:
“El régimen carcelario es de lo peor que puede haber en este país. Yo creo no exagerar si afirmo que cada prisión es la ´escuela práctica y profesional´ más perfecta para el aprendizaje y progreso del estudio del crimen y del vicio. ¡Oh monstruosidad humana! ¡Todos los crímenes y todos los vicios se perfeccionan en las prisiones, sin que haya quién pretenda evitar este desarrollo! (…) Allí se rinde fervoroso y público culto a los vicios solitarios (…) La inversión sexual no es novedad para los reos. Los delincuentes que principian la vida del delito, encuentran en las cárceles los profesores y maestros para perfeccionar el arte de la delincuencia” (Recabarren).
En más de cien años el régimen carcelario no ha variado un ápice al descrito por Recabarren – incluso, podemos afirmar que ha empeorado -. Chile, junto a Estado Unidos, ostenta el récord mundial de personas privadas de libertad. La población penal es muy variada: el solo hecho de haber nacido pobre y, además, haber tenido parientes cercanos en las cárceles pagando alguna condena, predispone a los descendientes a caer en estas pocilgas repugnantes.
Muchos de los presos no han cometido ningún delito, o bien, de muy baja cuantía: se dio el caso, en incendio de la cárcel de San Miguel, donde fueron quemadas vivas 82 personas, en que uno de ellos estaban condenado por vender videos piratas; en las cárceles de mujeres hay muchas de ellas condenadas por micro tráfico. En este país tan inhumano se mantiene en prisión a adultos mayores, incluso de 80 años o más, cuya peligrosidad para la sociedad es prácticamente nula.
“El hombre siempre ha sido el lobo para el hombre” (Hobbes). Si se convocara a un plebiscito para reponer la pena de muerte en nuestro país, es seguro que la opción SÍ obtendría una mayoría aplastante, pues a los fachos ricos y pobres les encanta el espectáculo “circense” y brutal de que el Estado pueda cegar, por fallo judicial, la vida de un ser humano. En Estados Unidos, donde existe la pena de muerte, casi el 100% de los condenados son inmigrantes o afroamericanos. En Chile, cuando se aplicó el fusilamiento, la mayoría pertenecía a familias pobres – solo el caso del aristócrata Roberto Barceló sería una excepción -.
La medida de dejar en libertad vigilada a 1600 reos, que cumplen condiciones bastante estrictas, entre ellas el haber pagado la mitad de la pena, mostrar una conducta intachable y haberse capacitado en una profesión u oficio, ha despertado la furia de los fachos, pobres y ricos, y, lo que es más grave, de la ministra de Justicia del actual gobierno. El sueño de estos “buenos y probos ciudadanos” es que todos los “pobretes” estén presos y, de esta manera, asegurar la propiedad privada, único dios de esta mierda de sociedad.
La cárcel no es ninguna solución – y menos en las condiciones de las chilenas – no es ninguna al problema de la delincuencia; por lo demás, dentro de estos recintos los malhechores se perfeccionan y, aquellos que caen por primera vez, logran una maestría.
¿Cuán es la razón por la cual no nos atrevemos a reconocer que en las cárceles en general, y en particular en las superpobladas, existen muy pocas posibilidades de implementar talleres de capacitación profesional, condenando a los internos al ocio y a la degradación de su dignidad como personas humanas? ¿Por qué no pensar otro tipo de combate del delito que no sea la cárcel? Pienso en el trabajo comunitario, en la educación permanente y, sobre todo, en fomentar la igualdad, en uno de los países más inequitativos del mundo.
Otro agravante es que la justicia sólo envía a la cárcel al pobre a quien, por el solo hecho de su condición, no se le respeta sus derechos mínimos como persona.
Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)
03/05/2016
Artículos Relacionados
Los pequeños miedos de la derecha
por Rafael Luis Gumucio Rivas, padre (Chile)
10 años atrás 4 min lectura
Cuando los relámpagos de la Historia golpean, mejor ir al grano en nuestro primer borrador
por Pepe Escobar (París, Francia)
3 años atrás 5 min lectura
Chile al desnudo: Historiador Gabriel Salazar derriba mitos nacionales
por Alejandro Lavquén (Chile)
16 años atrás 19 min lectura
Helmut Schmidt: 12 preguntas a los candidatos a la presidencia de Estados Unidos
por Helmut Schmidt (Berlin, Alemania)
18 años atrás 7 min lectura
1 Comentario
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Cuba ante el hombre lobo
por Iramis Rosique Cárdenas (Cuba)
1 día atrás
29 de enero de 2026
Mientras no comprendan que la soberanía cubana no es una consigna oficialista, sino un sedimento profundo de la identidad popular, sus intentos de asedio seguirán produciendo el mismo resultado: el desconcierto frente a un país que se niega a caer «por su propio peso».
¿Se moverá Pekín frente al asedio de EEUU a Cuba?
por La Base (España)
2 días atrás
29 de enero de 2026
Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Manu Levin y Eduardo García analizan la intensificación del asedio de EEUU a Cuba y los movimientos que cabría esperar (o no) por parte de China para ayudar a la isla ante un posible endurecimiento de la agresión estadounidense. Con la participación del periodista José Manzanera (Cubainformación).
¿Cómo entender esta contradicción tan grande: ser víctima de la dictadura en Chile, pero servidor de un gobierno brutal como el de Marruecos?
por piensaChile
3 días atrás
28 de enero de 2026
La revancha de los patrones
por Ricardo Balladares Castilla (Chile)
4 días atrás
27 de enero de 2026
El cobre, el litio, la posición estratégica ante la Antártica, todo se negocia en el gran tablero donde Chile vuelve a ser una ficha, no un jugador. La soberbia de la embajada es solo el reflejo de esa certeza: saben que han colocado a sus administradores de confianza.
Pareciera que la Humanidad -siempre decimos «el hombre», cuando debería decirse «el ser humano»- tendría que volver a empezar desde cero…..
Y yo partiría con mujeres, con tal vez algunos hombres, todos ellos inteligentes.
Claro, si fuera Dios.