Unos piden plata sin que sepan los jefes y otros la dan sin que sepan los propietarios
por Rafael Urriola U. (Chile).
10 años atrás 3 min lectura
12 abril 2016
La historia está demostrando que la política sin ideas favorece la corrupción, porque si cada uno de los representantes (léase senadores y diputados, especialmente; pero se reproduce a nivel local, es decir, alcaldes y concejales) puede votar lo que se le antoje, independientemente de lo que digan los congresos, estatutos o principios de sus partidos, entonces es obvio que es “más barato” conseguir los votos, uno por uno, que intentar comprar partidos que tienen a miles de militantes comprometidos con tales ideas. Así era antes y así era difícil.
Hoy, al interior de los partidos es posible encontrar posiciones completamente diferentes. Como en la reforma laboral en que solo la senadora Goic –hoy presidenta de la DC– ha tenido una actitud favorable a lo que plantean los trabajadores (incluyendo al vicepresidente Díaz de la CUT, un demócrata cristiano que ha recogido las tradiciones de los dirigentes sindicales de la DC). Los senadores Walker (ambos) y el senador Zaldívar están muy próximos a las posiciones de los gremios empresariales y lejos de Díaz.
La derecha empresarial –que al final es la única derecha de verdad– lo ha entendido con toda claridad. Los aportes de las empresas a los políticos son directamente proporcionales a dos grandes temas.
De una parte, a la magnitud del negocio y al carácter cuasimonopólico del mismo; y, en segundo lugar, a la inminencia de resoluciones que pudiesen afectar a las empresas. Digámoslo claro, las empresas invierten en políticos, pero también es evidente que este juego no es un contrato, ni siquiera un acuerdo. Es una manera sutil de ganar influencia pero que –a fuerza de ser constante y sistemática– se puede perfectamente transformar en cohecho. Esto termina como en el caso del ex senador Longueira, que se siente a sí mismo obligado a mostrar que las instrucciones recibidas han sido correctamente direccionadas y coronadas con el éxito, lo cual en el sentir de cualquier persona significa “favor concedido” que, como en las mandas religiosas, debe ser pagado con alguna penitencia aunque, ya hace muchos años, los poderosos pagan tales favores con especies valoradas.
Las empresas comprendieron que un voto en el Parlamento vale igual, venga de donde venga. El precio del aporte es similar y, como se ha visto, la opinión pública o los medios que ayudan a crear esta opinión, se han volcado a apuntar a los parlamentarios beneficiados o a los funcionarios públicos beneficiados, pero se hace más sutil cuando se trata de apuntar a las empresas beneficiadas. Es decir, ¿cuál va a ser el castigo de los incitadores del cohecho, en el caso Soquimich, Corpesca, Ripley y otras tantas que no terminan de aparecer?
Estamos en una situación particularmente ridícula. Personas piden plata a nombre de personajes que no tienen idea de las peticiones y gerentes dan plata sin que sepan los propietarios de esos recursos… Los chilenos no somos tan “ingenuos” (la palabra precisa es la que todos intuimos) para tragarnos estas cosas. Por favor.Más aún, en el caso Soquimich, toda la responsabilidad se ha trasladado a un gerente que casi aparece como atacado de una misteriosa locura por regalar dinero a diestra y siniestra, sin ningún control. El señor Patricio Contesse, como el señor Hugo Bravo, ambos gerentes generales de Soquimich y Penta, respectivamente, aparecen como dotados de un poder que les permitía repartir donaciones sin que nadie supiera en el directorio de la empresa. No hay que ser muy suspicaz para comprender que estos personajes entregaban los dineros con el consentimiento de los propietarios de las empresas y eso debiese también ser investigado por los fiscales que les cuesta mucho “subir” en las investigaciones.
Artículos Relacionados
El Polisario cree que depende de España que "las cosas no escapen de control"
por lainformacion.com
14 años atrás 4 min lectura
Dificultad de los países desarrollados para abandonar sus privilegios e independizarse de EE.UU.
por Bernd Murawski
4 años atrás 12 min lectura
Chile: El neoliberalismo progresista vive múltiples crisis
por Claudio Iturra (Uruguay)
17 años atrás 7 min lectura
El cobre: ¿Sueldo de Chile o saqueo a la nación?
por Ozren Agnic Krstulovic (Chile)
18 años atrás 12 min lectura
El halcón pierde un ala: El desastre militar en Irak
por Arthur Lepic (Red Voltaire)
20 años atrás 9 min lectura
Celac: Nuevos pasos por la integración latinoamericana y caribeña
por Waldo Mendiluza y Redacción Digital de PL
13 años atrás 1 min lectura
2 Comentarios
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
Socialismo traicionado. Detrás del colapso de la Unión Soviética 1917 – 1991
por Roger Keeran y Thomas Kenny (EE.UU.)
3 horas atrás
27 de junio de 2026
En el momento histórico que vive nuestra patria, cuando ponemos en acción los nuevos lineamientos para perfeccionar y actualizar nuestro sistema económico Socialism betrayed nos ayuda a estar alertas y vigilantes para evitar errores y debilidades que pudieran llevarnos al fracaso.
Despido libre y término de indemnización por años de servicio: la contrarreforma que liquida un siglo de conquistas obreras
por Gustavo Burgos (Chile)
5 horas atrás
27 de junio de 2026
La convergencia entre gobierno y oposición en esta materia demuestra que las principales fuerzas parlamentarias burguesas comparten una orientación común destinada a reducir los costos laborales exigidos por el gran empresariado.
La realidad del genocidio: un mensaje desde Gaza
por Pascal Lottaz y Mohammad AlTurk
2 días atrás
25 de junio de 2026
Mohammad AlTurk, un recién graduado universitario de Gaza y traductor autónomo, se une para contarnos todo sobre la vida en Gaza después de casi 3 años de genocidio contra sus amigos y su familia.
We Tripantu: El año nuevo mapuche que realza a la madre naturaleza
por piensaChile
6 días atrás
22 de junio de 2026
Una de las celebraciones más significativas para el pueblo mapuche es el We Tripantu (también llamado Wüñol Tripantu) o año nuevo mapuche, que tradicionalmente se celebra durante el solsticio de invierno equivalente al día más corto del año en el hemisferio austral entre el 21 y el 24 de junio. Se trata de un día sagrado que da inicio al retroceso del invierno y el renacer de la naturaleza: la renovación de los árboles, los brotes de las flores o el nacimiento de los nuevos animales.
Parece que los propietarios de acciones que se transan en la Bolsa de N. York no estaban enterados de las obras de beneficencia de los managers chilenos, que usan un estilo ahora llamado «contabilidad creativa» para maquillar los balances y están demandando a las empresas, por fraude.Y seguramente demandarán a los Gerentes por todas las «utilidades» no repartidas que fueron a parar a la política chilena, tema que a los accionistas les importa un carajo.
http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2016/04/13/la-revancha-de-los-minoritarios-de-sqm-abogados-evaluan-viabilidad-de-ejercer-acciones-legales-en-estados-unidos/
Interesante, los accionistas minoritarios de Soquimich, están tratando de demandarlos en USA donde la ley es dura con este tipo de temas.