El triunfo del terrorismo económico
por Juan Pablo Cárdenas (Chile)
12 años atrás 5 min lectura
Viernes 5 de septiembre 2014
Durante un par de meses llegamos a pensar que la política estaba dignificándose en la discusión de la Reforma Educacional y otras propuestas de cambio. Quisimos aceptar, incluso, que los dirigentes de la Derecha tenían el ánimo efectivo de mejorar las iniciativas de cambio del oficialismo, entendiendo que las demandas sociales eran inevitables según los resultados de las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias, pese a la enorme abstención registrada. En poco tiempo, sin embargo, lo que surgió fue una contundente y efectiva “campaña del terror” desarrollada por la Oposición, las entidades patronales y los más poderosos medios de comunicación, que explica la forma en que el Ejecutivo terminó cediendo en favor de una reforma tributaria muy discreta, después de los conciliábulos cupulares que siguieron en el Senado para consensuar su propuesta con la Oposición. Desestimando que ésta ya había sido aprobada por la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y el conjunto de la Nueva Mayoría , además de otros legisladores que habían consentido en apoyarla sin mayores reparos.
La propia Reforma de la Educación que partiera con un inmenso ímpetu y que llevara al ministro Eyzaguirre a asumir un discurso desafiante hacia sus objetores, hoy tiene desdibujado sus perfiles y lo que más prima es la incertidumbre respecto de sus distintas aristas y plazos. El objetivo de una educación pública y de calidad ha sido interceptado por los temores y bravatas provenientes de la educación particular pagada o subvencionada. Por la entrada en escena de la jerarquía eclesiástica y de otros referentes que, finalmente, nunca van a estar de acuerdo con que el Estado favorezca el financiamiento de los establecimientos fiscales y les recorte los recursos que hoy les otorga prácticamente sin condiciones. Esto es, sin exigirle mucho respecto de sus estándares de calidad, falta de pluralismo y abusivas prácticas de discriminación social.
Públicamente, la Ministra de Salud aclara en entrevistas que el Gobierno no se propone un cambio radical en el sistema de isapres y le tira un balde de agua fría a su subalterna, la directora del Fonasa, empeñada en consolidar recursos hacia la salud pública y sus hospitales hasta ahora tan a la zaga de los servicios privados que cobran y lucran por atender pacientes.
De esta forma, aunque las autoridades reiteran que vienen importantes cambios en materia laboral, la verdad es que aún no se define en qué podría afincarse esta reforma, más allá de que obviamente se propondría fomentar la sindicalización e instituir el derecho a la negociación colectiva. No sería extraño en esta materia que la misma campaña del terror condujera al Gobierno a consentir cambios menores en la relación de trabajadores y empleadores, en las políticas salariales, el derecho de huelga y otros. No hay duda que ya arrecian los que quieren postergar cualquier cambio en esta materia, advirtiendo que esta reforma constituiría un contrasentido en la necesidad de superar la llamada “desaceleración”. Palabra mágica que se ha convertido en el principal freno que los refractarios al cambio buscan oponerle a las demandas sociales.
En cambio, entre más sólidos y serios economistas y expertos lo que predomina es la idea de que estamos en el mejor momento para procurar políticas redistributivas, impulsar una reforma del Estado y tomar decisiones importantes para frenar la usura de los bancos, las administradoras de fondos de pensiones y de la salud privada. Así como la oportunidad propicia para restringir los ingentes gastos en Defensa e imponerle a las grandes empresas mineras un royalty justo por lo que se llevan al exterior sin “valor agregado”, cuanto agotando aceleradamente nuestras reservas no renovables. Pocos países de la Tierra están hoy en condiciones de invertir millonarios recursos para capitalizar a su principal empresa del Estado y emprender un vasto plan de inversiones para estimular el consumo, fomentar el empleo y emprender enormes obras de infraestructura destinadas a darle mayor conectividad a nuestras regiones, expandir nuestra matriz energética y potenciar otras exportaciones más allá de las simples materias primas.
Lo más lamentable de todo es la flaqueza de algunos referentes del oficialismo frente a los cantos de sirena de las cúpulas patronales y que tuvo como muestra la bochornosa intervención del expresidente Lagos en la Enade para criticar al Gobierno y arrancar aplausos de la clase empresarial más conspicua. Tal como se expresan, más en privado, los temores al interior de la Nueva Mayoría ante la posibilidad de que sus partidos y candidatos pudieran perder las contribuciones de las grandes empresas al financiamiento de sus campañas electorales. Cuando se sabe que en la última contienda presidencial la más favorecida por estas erogaciones fue la propia candidata Bachelet y no los diversos postulantes de la Derecha.
No cabe duda del éxito obtenido por el “terrorismo económico” tan bien concebido, coordinado y lubricado por las dos principales instancias empresariales, sus poderosos medios de comunicación y sus bancadas afines y transversales del Congreso Nacional. De otra forma, en los últimos sondeos no se expresaría con tanta claridad cómo la Presidenta y su gobierno disminuyen aceleradamente apoyo y credibilidad en los sectores medios y pobres. Mientras que en los segmentos ABC 1 ganan respaldo y disminuyen temor. Lo que demuestra que la más vociferante oposición al Gobierno es puramente “de la boca para afuera” , seguros de que los actuales moradores de La Moneda son los mismos que en veinticinco años empezaron a sacralizar, con reformas cosméticas, el modelo autocrático y neoliberal de la Dictadura.
Quizás sea la definición de cómo encarar la promesa de una nueva Constitución donde la Jefa de Estado muestre realmente sus cartas. Cuando tenga que optar por una Carta Fundamental que surja de una asamblea constituyente o por la que pueda negociarse con la derecha en el Poder Legislativo. Donde sabemos que siguen en estrecha connivencia los parlamentarios resultantes del desacreditado sistema electoral binominal.
*Fuente: Radio U de Chile
Artículos Relacionados
Diecinueve de octubre, una rebelión justa
por Enrique Villanueva M. (Chile)
7 años atrás 6 min lectura
El golpe mediático contra la izquierda allendista
por Iván Díaz L. (Chile)
17 años atrás 5 min lectura
Movimiento estudiantil en Chile: El relevo
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
15 años atrás 9 min lectura
Cheney, Rumsfeld y el oscuro arte de la propaganda
por Amy Goodman (EE.UU.)
15 años atrás 5 min lectura
La condena al juez Garzón una advertencia
por Enrique Villanueva Molina (Chile)
15 años atrás 13 min lectura
Los expertos piden medidas de protección contra el riesgo ambiental, pero para Kast las exigencias ambientales son un obstáculo
por mario.tapia.diaz
10 segundos atrás
10 de octubre de 2026
El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha expresado que ciertas regulaciones y burocracias ambientales, a las que se refiere como «permisología» e «ideología», constituyen un obstáculo para la inversión y el crecimiento económico del país. ¿Y ahora, cuando los aluviones se repiten, que?
Las Condes: la Alcaldesa vió en enero, con sus ojos, lo que había que hacer en los cerros quemados
por piensaChile
40 mins atrás
10 de octubre de 2026
La alcaldesa hizo parte de su trabajo, fue a terreno y vió como quedaron los cerros despuesdel incendio. Vio que era necesario tomar medidas urgentes. ¿Por qué no se hicieron? ¿Por qué se revocó la licitación para contratar la limpieza de la zona?
1096 dias desde el 7 de octubre
por La Base (España)
3 días atrás
07 de octubre de 2026
En el programa de hoy, Pablo Iglesias, Irene Zugasti, Pablo Hurtado y Eduardo García analizan, a tres años del 7 de octubre, la historia de la ocupación y la resistencia palestina, con la participación del analista y activista Daniel Lobato.
El legado de nuestro abuelo Timoteo, parte de la Memoria del Caliche
por Julio Cámara Cortés (Chile)
5 días atrás
05 de octubre de 2026
Tenga plena conciencia que la manera más digna de honrar el legado de nuestro abuelo Timoteo, es continuar trabajando y aportando en la construcción de un Chile mejor, con mayor justicia y dignidad.