La identidad como argumento de la extrema derecha
por Matías Emiliano Casas (Argentina)
12 años atrás 4 min lectura
La crisis europea presenta, en su estado actual, una de las consecuencias más significativas en términos políticos y sociales: el rebrote de los discursos identitarios que conforman una estrategia directa para la captación ideológica de la población. Es un recurso añejo que se actualiza desde la extrema derecha europea quien encontró en la agitación social, producida por la debacle económica, el fermento propicio para sus metas políticas. Las huellas de la crisis no sólo se observan en las tasas de desempleo o en los ajustes y el recorte de derechos, también se manifiesta en la emergencia por reafirmar las identidades nacionales, consideras en peligro por los flujos migratorios.
La identidad es un concepto polisémico. Ese carácter implica la posibilidad de reinterpretarlo y establecerlo bajo parámetros diversos y, en ocasiones, contradictorios. El psicólogo social Henri Tajfel ha sido uno de los fundadores de la teoría de la identidad social. Sus estudios se focalizan en la construcción de un sentimiento de pertenencia a nivel grupal o social que excede la singularidad de la persona. Su aporte coloca al prejuicio en el centro del análisis sobre la constitución del “nosotros” y la clasificación de los “otros”. La doctora en Psicología Olga Lasaga Millet auguraba, hace sólo algunos años, sobre la identidad europea: “Si se consigue generar en la ciudadanía un sentimiento de identidad, es decir que ser europeo se convierta en una referencia para cada individuo, se coadyuvará a que prospere una Europa social, fuerte y solidaria que garantice el bienestar y la prosperidad de su población.” Las continuas reafirmaciones por preservar las identidades nacionales “amenazadas” refutan la profecía de la psicóloga. El “otro” es constituido por diferentes movimientos políticos no sólo como lo diferente sino como lo peligroso, como el enemigo que atenta contra la unidad nacional.
No es necesario realizar una revisión profunda por la historia moderna de los estados nacionales para corroborar las múltiples atrocidades que buscaron refugio legitimador en la cuestión de la identidad. Los influjos del positivismo durante el siglo XIX y sus resabios en la primera mitad del siglo XX garantizaron un sustento científico- ideológico para jerarquizar las “razas” humanas. El continente europeo fue testigo privilegiado de los conflictos entre naciones que tuvieron su desenlace en los campos de batalla. En coyunturas belicosas la categoría de “enemigo” se utiliza ligada a la cuestión de la supervivencia. La construcción de su figura –elaborada siempre a partir de una identidad diferente, sea religiosa, política o étnica- se sustenta en la disposición combativa de ese “otro” que comparte el código de luchar hasta el final. Empero, cuando la guerra no forma parte de la escena presente, el referente para la amenaza y el peligro debe reconocerse en otra parte. La Europa contemporánea ha designado como enemigo a los inmigrantes que provienen no sólo de otros continentes sino de los países más pobres de la Unión. Sus itinerarios deshacen los caminos de un pasado de imperio y conquista a fuerza de sangre y fuego. Este “enemigo” ya no viste de soldado ni porta armamentos de vanguardia a diferencia de los ejércitos de las potencias europeas, sino que se moviliza en pos de modificar sus condiciones de vida.
El escenario político europeo presenta varios indicadores que permiten alertar sobre el avance de la extrema derecha. España, Grecia, Italia, Alemania, Francia, son algunos de los países en los cuales se produjeron movilizaciones a partir de distintas agrupaciones políticas que desarrollan una retórica filo-fascista. Es interesante observar los argumentos y las estrategias discursivas que pronuncian para construir una explicación de la crisis que omita o matice la responsabilidad del sistema capitalista en su conjunto. El Frente Nacional Francés, con Mariane Le Pen en la dirección, es un penoso ejemplo de la estigmatización que sufren los inmigrantes desde esos sectores políticos. Para el histórico partido francés, que viene celebrando un incremento importante en su poder de convocatoria, la causa principal de la crisis radica en la “invasión” proveniente de los países africanos y de los denominados “países árabes”. El desempleo, el déficit, la inseguridad y demás consecuencias que pueden reconocerse como endémicas al funcionamiento del sistema se simplifican y caracterizan en la figura de los inmigrantes.
El historiador polaco Witold Kula esperaba que las experiencias del pasado adviertan lo que no hay que hacer, y no lo que debe hacerse. La advertencia parece no ser escuchada en el continente europeo. El alegato de la identidad intensifica una efervescencia que no sólo se legitima desde la defensa y la exaltación de lo “propio” sino que se va solidificando a partir de la exclusión, rechazo, y –en algunos casos- odio del enemigo construido. La violencia simbólica, que se práctica desde los discursos políticos, en ocasiones se torna física. La nacionalidad y el amor a la patria se confunden con intransigencia y exclusión de la diversidad. La combustión social que provoca la crisis busca responsables. Los partidos de ultraderecha europeos ya los identificaron.
– El autor, Matías Emiliano Casas, Profesor Magister en Historia ( UNTREF / CONICET), Buenos Aires
Artículos Relacionados
La Presidenta no puede mal usar el nombre de Camilo Henríquez
por Matías Sagredo Zaldívar (Chile)
11 años atrás 22 min lectura
Sebastián Piñera y Nicolás Sarkozy: populismo derechista mediático
por Rafael Gumucio Rivas (Chile)
15 años atrás 5 min lectura
México: El Estado Mayor Presidencial (EMP) no es el Ejército
por Julio Pomar (Argenpress)
19 años atrás 3 min lectura
A cien años del natalicio de Salvador Allende
por Marcel Claude (Chile)
18 años atrás 6 min lectura
Una Asamblea Constituyente disfrazada de “convención binominal” y “acuerdo por la paz” desde la cocina
por Eduardo González Navarro (Chile)
6 años atrás 3 min lectura
Con la ley que el gobierno no vetó, se declaró inocente a Claudio Crespo, quien cegó a Gustavo Gatica
por Medios Nacionales
2 horas atrás
13 de enero de 2026
“Un juicio penal no puede basarse en juicios de valor sobre el estallido social. Crespo debía ser juzgado por los hechos. El uso de la fuerza debe ser legal, necesaria y proporcional; relativizarlo trae impunidad. Por eso rechazamos la ley Naín-Retamal”.
Mensaje a Trump: «Túmbeme presidente y le responderán las Américas y la humanidad»
por Presidente Gustavo Petro (Colombia)
4 horas atrás
13 de enero de 2026
Puede con su fuerza económica y su soberbia intentar dar un golpe de estado como hicieron con Allende. Pero yo muero en mi ley, resistí la tortura y lo resisto a usted. No quiero esclavistas al lado de Colombia, ya tuvimos muchos y nos liberamos.
Diario El País hace y adapta mapas por encargo. Acaba de meter el Sáhara Occidental dentro de Marruecos
por Luis Portillo Pasqual del Riquelme (España)
2 semanas atrás
02 de enero de 2026
El diario El País ha publicado una mapa en el que incluye el Sáhara Occidental dentro de Marruecos. El profesor Luis Portillo se ha dirigido a la Defensora del lector, Soledad Alcaide.
Israel aplastó a Mohammad Bakri por atreverse a expresar el dolor palestino tal como es
por Gideon Levy (Israel)
2 semanas atrás
28 de diciembre de 2025
Israel le dio la espalda mientras la sociedad palestina israelí lloraba la muerte de Mohammad Bakri, una de sus figuras más célebres: un actor, director e ícono cultural, un patriota palestino y un hombre de alma noble