«Huelga de hambre, la responsabilidad de poner en riesgo su propia vida para el triunfo de la vida..”
por Gonzalo Manquepillán O. (Chile)
15 años atrás 4 min lectura
«HUELGA DE HAMBRE, LA RESPONSABILIDAD DE PONER EN RIESGO SU PROPIA VIDA PARA EL TRIUNFO DE LA VIDA… Comuneros Mapuche y Estudiantes, las similitudes de un proceso de demandas y reivindicación»
Hace unos días escribía un artículo sobre el significado moral que tuvo la huelga de hambre de 71 que fue protagonizada por los estudiantes secundarios, en el marco de las jornadas de movilización que este año han protagonizado estudiantes, profesores, padres y apoderados. La demanda estudiantil por una educación digna, igualitaria, de excelencia y sin fines de lucro generó una explosión de multitudes en las calles donde se pudo apreciar la rabia contenida de cientos de miles de chilenos que se cansaron en más de veinte años de silencio estatal y gubernamental por una respuesta real a las demandas ciudadanas. Desde el retorno a esta “democracia” publicitada en el exterior, el silencio y los portazos de La Moneda desde el gobierno de Patricio Aylwin hasta el actual de Sebastián Piñera, han sido la única respuesta que han tenido.
En estos días se ha logrado sensibilizar a buena parte de Chile con la protesta decidida de cuatro estudiantes que realizaron una huelga de hambre, primero en las sedes de sus respectivos establecimientos educacionales, y que hace algunos días optaron por trasladarse hasta el frontis de la Universidad de Chile con el fin de visibilizar sus demandas.
Carla Fernández, del Liceo Experimental Artístico de Quinta Normal, y Francisco García, del Liceo Ministro Abdón Cifuentes de La Cisterna se unen a Maura Roque y Johanna Choapa, del Liceo Darío Salas se mantuvieron estoicos casi 71 días en esta protesta pacífica a pesar de las desafortunadas declaraciones que hiciera el ministro Mañalich y el grupo de ministros voceros parlantes del gobierno.
Estos jóvenes secundarios nos hicieron entender una vez más que en este país la huelga de hambre es el último recurso para hacer frente a la injusticia y para lograr viabilizar las demandas justas que se exigen al estado.
Vienen a la memoria estas formas de protesta de los comuneros y prisioneros políticos mapuche.
Cómo no recordar la emblemática huelga de hambre que protagonizara Patricia Troncoso. La “Chepa” resistió 112 días sin ingerir alimentos y la dramática protesta no logró conmover al gobierno, llegando incluso la presidenta Bachelet a decir en Suiza cuando se le consultó del tema, a que “se trata de delincuentes”. Patricia siguió adelante demandando una mesa de diálogo y a pesar del deterioro físico con una pérdida de 25 kilos y muchas secuelas en su organismo, logró que la presión internacional intercediera para que la iglesia mediara en establecer garantías a las demandas del pueblo mapuche.
Hecho más reciente fue el protagonizado por los presos políticos mapuche Llaitul, Huenuche, Llanquileo y Huillical quienes protagonizaron dos huelgas de hambres seguidas de mas de 80 días y que pese a no contar con la atención de los medios oficiales de comunicación, fueron diariamente apoyadas a nivel mundial por cientos de miles de personas que seguían minuto a minuto cada detalle a través de las redes sociales.
Ellos pusieron en riesgo sus vidas considerando que el trato que se les dio al hacer un juicio político criminalizando al pueblo mapuche y a ellos aplicándoles la ley antiterrorista por el solo hecho de ser protagonistas en procesos de recuperación territorial usurpada, vieron que la huelga de hambre era la forma de manifestar desacuerdo y desaprobación toda vez que con ello además lograban hacerse escuchar y dar a conocer al mundo de su situación. Era el único recurso que ellos tenían.
Para ellos, como lo fue para Patricia Troncoso y ahora los estudiantes secundarios, el primer calificativo que se recibe de parte del estado y de numerosos medios oficialistas de comunicación es el apelativo de delincuentes, terroristas y subversivos. Pero para calificar de subversivos al pueblo mapuche y a los estudiantes por hacer uso de esta forma legítima de protesta como lo realizara alguna vez Mahatma Gandhi, constituye una estigmatización racista que repugna con los valores y principios de la igualdad y la dignidad humana.
Cuando vemos estas prolongadas huelgas de hambre se pone en entredicho esta democracia de 20 años y evidencia la represión y mutilación de derechos que escandaliza al mundo, pero pareciera no incomodar a Chile.
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