El “robail”, los ciudadanos convertidos en esclavos de la usura
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
15 años atrás 3 min lectura
El Mercader de Venecia y el “cobro de una libra de carne” por una deuda queda chico ante la usura legal ejecutada por los empresas del “Robail”. Mucha razón tenía el gran utopista Charles Fourier al considerar a banqueros y comerciantes como los seres más funestos que produce la sociedad capitalista _ ya Platón, en La República” colocaba a los mercaderes en la extremidades del cuerpo social; en la cabeza, los dirigen el Estado, los filósofos; en el corazón, los militares y el dinero y las finanzas, en último lugar -. Paradójicamente, los banqueros alemanes y franceses, especialmente, quieren privatizar hasta el Partenón, una venganza del dinero contra la cultura.
La Polar, al igual que algunas universidades privadas – de dudosa calidad académica – practican una especie de capitalismo popular; en caso de La Polar, le daba crédito a estudiantes, cesantes y a otras personas insolventes; en las universidades admiten como alumnos a estudiantes casi analfabetos, con el sólo propósito de estrujarlos económicamente- nada cuesta inventar una carrera de tontólogos en cualquier ramo -. En el caso de las empresas del retail, el negocio es completamente claro: les repactan unilateralmente las deudas a los morosos y le aplican la tasa máxima convencional de un 49,9%; si esta no es estafa, no sé cómo lo podemos calificar; en todo caso, un Estado que acepta esta usura, es completamente inmoral
Ya es un lugar común comprobar que las agencias calificadoras de riesgos, las auditoras, las superintendencias y otros organismos se prestaron, por omisión o por acción, a la estafa y fraude a los accionistas, bonistas, ciudadanos cotizantes de las AFP, además de casi medio millón de deudores morosos, condenados al infierno de Dicom y de la ruina.
En este país nadie es culpable y la irresponsabilidad se cultiva en todas las esferas de la actividad colectiva, razón por la cual fácilmente, quienes llevaron a cabo esta estafa burlarán a la justicia, pues jamás los delincuentes de cuello y corbata han ido a parar a la cárcel, que existe – y con todo el rigor – para los pobres. Una sociedad tan injusta como la nuestra es inaceptable para cualquier persona decente: los delitos de la “gente bien” son, al máximo, un error, y los de los pobres, un verdadero crimen. La élite chilena siempre ha sido capaz de acoger a sus ovejas negras.
Como la caradura de los empresarios de La Polar es ilimitada y se comprende que el lucro, para ellos, carece completamente de ética, los miembros del directorio vendieron sus acciones, pues sabían muy bien que los balances eran falsos. Lo increíble es que, en Chile, el uso de información privilegiada está muy lejos de ser un delito, más bien es una habilidad financiera.
El mercado, que es útil para la creación de riquezas, es incapaz de general justicia social; sólo los neoliberales pueden creer que el mercado deba ser el dueño absoluto de la vida social. Cada vez que surge un escándalo, los hipócritas de siempre empiezan a plantear políticas regulatorias para un mercado que no pueden funcionar sin control, pues tiende, normalmente, a la estafa. Al poco tiempo todo se olvida y volvemos a la espera de otro gran fraude. La economía norteamericana no aprendió nada con Enron y volvió a una crisis peor, como la de 2008; como Grecia no ha aprendido nada de otros default de bonos soberanos.
La locura del consumismo ilimitado, que tiene que ver con el triunfalismo de nuestra élite y el afán de lucro de los poderosos nos llevará, más temprano que tarde, a una crisis de endeudamiento de los más pobres. Considérese que los estratos de menos recursos económicos están endeudados en más de setenta veces sus ingresos.
29 07 2011
Artículos Relacionados
Carta de Luis Almagro y la oposición contra la sociedad venezolana
por Felipe Marcano (Venezuela)
9 años atrás 3 min lectura
No es posible el indulto a torturadores
por Enrique Villanueva M. (Chile)
17 años atrás 5 min lectura
La falsificación del informe de la autopsia de Allende
por Dr. Julián Aceitero Gómez (España)
13 años atrás 12 min lectura
«La revolución tunecina empezó en las regiones y sigue hoy muy activa»
por Alma Allende (Gara)
15 años atrás 9 min lectura
El Consejo de Rectores y las universidades católicas
por Guillermo Tejeda (Chile)
17 años atrás 5 min lectura
Mundial de fútbol entre europeos…. ¿Europeos?
por Juan Guahán (SurySur)
8 años atrás 3 min lectura
«Hay niños muriendo con camisetas de Argentina, del Barcelona, de Messi y del Real Madrid…»
por Hossam Hassan (Egipto)
3 horas atrás
20 de julio de 2026
«Hay niños muriendo con camisetas de Argentina, del Barcelona, de Messi y del Real Madrid…»
Argentina: La tierra los sigue nombrando
por Gabriela Maria Mar Taborda Varela y Alvaro Ruiz Moreno (Argentina)
3 horas atrás
20 de julio de 2026
En Loma del Torito, el lugar donde el terrorismo de Estado intentó ocultar para siempre sus crímenes, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realizó nuevos hallazgos de restos óseos humanos que podrían corresponder a compañeras y compañeros secuestrados y desaparecidos en La Perla.
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
2 días atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
3 días atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.