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Entrevista a Daniel Domscheit-Berg: «Se traicionó a la idea original de Wikileaks» 

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El ex miembro de Wikileaks Daniel Domscheit-Berg teme que el
arresto de Julian Assange pueda perjudicar a la organización. Su plataforma
alternativa quiere huir del culto a la personalidad.

Der Freitag: ¿Se
arrepiente ahora de haber abandonado Wikileaks?

Daniel Domscheit-Berg: No, no me arrepiento de mi renuncia.
Lo que lamento es el curso que ha seguido el proyecto, no la decisión que he
tomado a raíz de ello.

Pero actualmente
Wikileaks despierta gran expectación.

Julian Assange recibe muchísima atención. Pero también
entonces era casi así. Ha habido un momento en que el nombre "Julian Assange"
ha superado al de "Wikileaks" en Google News. Esto es muestra de que se está
dando una publicidad exagerada a una persona, y quizás a los conflictos
políticos dentro de la organización, más que a los contenidos publicados.

Sin embargo, los
documentos han levantado un gran revuelo en el mundo de la política.

Sí, naturalmente, pero la cobertura que se les ha dado no es
en mi opinión muy objetiva. En la actualidad hay muchos malentendidos en torno
a la publicación de los documentos.

¿Cuáles?
Pocos saben, por ejemplo, que hasta ahora apenas se ha
publicado una pequeña parte de ellos. Cada día se ponen a disposición del
público sólo unos pocos telegramas. Se traiciona de ese modo uno de los
principios originarios de Wikileaks, que el público y el mayor número de medios
informativos posible tengan acceso a la información, sin que por ninguna razón
se discrimine a nadie. Hasta ahora no se encuentran en la red más que unos
cientos de informes.

¿Qué tiene de malo
una publicación paulatina?

La publicación paulatina no es igual para todos, sino que
Wikileaks ha ofrecido los datos en exclusiva a algunos medios. Ahora éstos
tienen una ventaja competitiva respecto al resto, que, naturalmente, tratan de
acceder a la totalidad de los datos por cualquier otro canal. Se crea así un
mercado en el los documentos se ofrecen a cambio de dinero. Y ahí empieza la
pelea por quién será el primero en tener acceso a los próximos datos
publicados. Que esto no es algo trivial lo muestra el hecho de que en esta
ocasión Wikileaks no le ha facilitado el material al New York Times. Han tenido
que obtenerlo a través del Guardian, simplemente porque su cobertura de los
documentos acerca de la guerra de Iraq no fue lo bastante oportuna. Esto
significa que Wikileaks ha dejado de ser neutral y decide de manera totalmente
arbitraria con quién colaborar.

¿Qué consecuencias
tiene esto?

El público, que es en realidad de quien se trata, y aquellos
que están deseando examinar los informes no tienen la posibilidad de hacerlo.
Esto puede ser eficaz desde el punto de vista mediático, aumenta la expectación
y posiblemente atrae muchos donativos, pero es una traición a la idea original
de Wikileaks.

 

Entonces, ¿no se
solidariza ya con Wikileaks y Julian Assange?

Eso es una tontería. Que sea crítico con el proyecto no
significa que ya no me solidarice con él. Todo lo contrario: Wikileaks
necesitaría mucha más gente que ejerciera la crítica. Naturalmente, esas
críticas deberían ser asumidas y no interpretadas como una deslealtad o parte
de una campaña opositora. De mí se ha llegado a decir que no hay que descartar
que esté a sueldo del FBI. Es absurdo.

¿Cómo demuestra ahora
su solidaridad?

Defiendo la publicación, aun cuando no me parece que tenga
un extraordinario interés que se califique a Merkel de "canciller teflón". Lo
que me parece de importancia excepcional es que ahora sabemos que hay empresas
estadounidenses que se han saltado los controles de exportación de armamento en
Alemania y que se ha espiado de forma generalizada a representantes de la ONU. Estas son cosas
que han de conocerse. Pese a todo, soy crítico con la manera en que se está
procediendo ahora. Y me preocupa el rumbo que está tomando el proyecto en
conjunto, sobre todo en lo concerniente a la transparencia, la toma de decisiones
y la adopción de acuerdos con los medios.

Actualmente está
usted escribiendo un libro sobre su etapa en Wikileaks. ¿Qué podremos encontrar
en él?

Creo que entre bastidores han ocurrido muchas cosas que el
público debería conocer, y que proporcionarán un valor añadido a lo que ya
sabe. Esto puede también clarificar la imagen de la organización, tanto en
positivo como en negativo. Siempre hemos exigido transparencia a los actores
políticos y Wikileaks es en la actualidad un actor político.

¿Será Wikileaks capaz
de sobrevivir al hecho de que Julian Assange no pueda ya actuar como portavoz?

Me parece muy difícil emitir ahora un juicio al respecto.
Creo que él ha ligado demasiado la organización a sí mismo. Yo y algunos otros
nos hemos desvinculado y trabajamos en algo nuevo, con el propósito de
garantizar que no se pierda la idea.

¿Qué se proponen?
Trabajamos en un sistema descentralizado, con buzones
electrónicos seguros, bajo el nombre de Openleaks. Con él queremos asegurarnos
de que cualquier editorial, cualquier medio, cualquier ONG, cualquier
periodista crítico independiente disponga de un buzón digital al que los
confidentes puedan enviar informaciones y documentos sin riesgo a ser
descubiertos.

¿Por qué no pueden
simplemente enviar un mensaje electrónico?

Los mensajes electrónicos son todo menos anónimos, es
posible rastrear su origen. Evitarlo resulta complicado: hay que ir a un
cibercafé, registrarse anónimamente en un proveedor gratuito de cuentas de
correo y no olvidarse de pagar en el establecimiento en metálico. Esta
complejidad provoca inseguridad y disuade a la gente de ofrecer la información.
Pondríamos el listón tan bajo que sería muy difícil cometer un fallo y
resultaría muy sencillo transmitir los datos.

¿En que se
diferenciará su sistema del de Wikileaks?

Nuestro planteamiento consiste en no hacer otra cosa que
facilitar los buzones electrónicos, manteniéndonos por lo demás en un segundo
plano. El foco de atención debe volver a centrarse en los contenidos. Queremos
garantizar que los colaboradores -ya se trate de medios de información, de
sindicatos o de organizaciones no gubernamentales- puedan depositar los
documentos de la forma más sencilla posible. No seremos nosotros los que
decidamos quién recibe los documentos con antelación, sino la fuente. Si por
ejemplo der Freitag no utiliza ese material, otros lo tendrán también a su
disposición. Y si alguien publica parte de él, los archivos completos estarán a
disposición de todos en internet.

 

Más sobre este tema
Wikileaks fue sólo el comienzo

Artículo de Daniel Domscheit-Berg: La divulgación de
confidencias en internet está entrando en crisis, pero la idea no puede morir.
Sólo hay que mejorar la forma de ponerla en práctica.

 

Antecedentes
La mayoría esperaba y muchos temían lo que sucedió el
martes, cuando Julian Assange se entregó a las autoridades en una comisaría
londinense. La fiscalía sueca persigue al fundador de Wikileaks bajo la
acusación de delitos sexuales cometidos contra dos mujeres en agosto de 2010.
Assange niega las acusaciones y trata de evitar la extradición. Por decisión de
un tribunal londinense permanecerá detenido probablemente al menos hasta el 14
de diciembre. El tribunal rechazó fijar una fianza debido a la gravedad de las
acusaciones. Además, el australiano Assange tiene "sólo conocidos" en Gran
Bretaña.

A la plataforma de filtraciones le esperan unas semanas
complicadas. Los activistas de Wikileaks aseguran que la detención no impedirá
que se sigan publicando los casi 250.000 documentos de la diplomacia
estadounidense.

Después de que el banco suizo Postfinance y Paypal cerraran
dos importantes cuentas de donativos de la organización, también Visa y
Mastercard anunciaron que en el futuro no transferirán más pagos a los
activistas. Dado que varios proveedores han borrado la web de Wikileaks de sus
servidores, los responsables de la misma han hecho un llamamiento a los
usuarios para que copien los contenidos y los suban ellos mismos a internet.
Con enorme éxito: wikileaks.info presenta una lista de más de 700 réplicas de
la página.

Es obvio que los activistas de internet estaban bien
preparados en previsión de la detención de Julian Assange. Pocas horas después
aparecieron en la red las primeras webs de apoyo, de factura profesional, como
freeassange.com y freeassange.org. En la red social Facebook, el grupo "Free
Julian Assange" ganó en poco tiempo miles de seguidores.

Traducido por  Javier
Fernández Retenaga

*Fuente: Tlaxcala

Gracias a: Der Freitag
Fuente: http://www.freitag.de/politik/1049-verrat-an-dem-wof-r-wikileaks-stehen-sollte
Fecha de publicación del artículo original: 09/12/2010

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