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Mendigos de utilería 

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La obsesión de gobernar en base en los medios de
comunicación está  transformando al
gobierno de Sebastián Piñera en un reinado donde predomina el espectáculo por
sobre la realidad; todo se ha convertido en un reality show: el rescate de los
33 mineros y el viaje a Europa para lucir papelitos y el abrazote con el macizo
Alán García, entre otras linduras. El ministro Felipe Kast no podía quedarse
atrás: se le ocurrió, nada menos, que contratar 
a un actor para representar a un mendigo en "situación de calle",
término bastante estúpido para definir a este grupo de seres humanos

En un país donde hay cuatro millones de pobres y un 75% de
los trabajadores gana menos de $250.000, es torpe contratar a un actor para que
representarlos, por lo demás, mendigos existen en países mucho más ricos que
Chile: en Francia, por ejemplo, los "clochard" decoran las más importantes
estaciones de metro de París; a nadie se le ocurriría eliminarlos, pues son
parte del paisaje turístico de la Ciudad Luz. Aunque se cumpliera la profecía de
que Chile sería un país desarrollado, siempre habrá mendigos que no estén
dispuestos a someterse a la normativa 
burguesa .

Los grandes personajes de la oligarquía siempre han querido
disfrazarse de mendigos: si revisamos la iconografía histórica encontraremos
una foto del dandy presidente chileno Emiliano Figueroa, disfrazado de
harapiento mendigo; nuestro presidente actual, Sebastián Piñera, también se
disfrazó de roto y pordiosero, siguiendo la broma, con cámara indiscreta, por
casi veinticuatro horas. A los aristócratas les gusta transmitir el mito de su
alianza con los "rotos" que, según ellos hizo posible el triunfo de Chile en la
guerra del Pacífico. 

Es muy distinto
el "roto" real – que es representado por un actor en la Enade – que el inmortalizado
en una estatua en la
Plaza Yungay. Cuenta la leyenda que una señora aristocrática
visitó al famoso Fray Andresito – que tenía rasgos mestizos – comentando con
espanto "cómo Dios podía repartir su gracia en estos seres inferiores".

El pobre no
tiene nada que ver con el mendigo harapiento: en la mayoría de los casos tiene
que vestirse de cuello y corbata y bastante perfumado para ir a trabajar en las
grandes tiendas del retail, cuyos jefes conforman un alto porcentaje de los
invitados a la Enade. La
verdad es que estos empresarios conocen perfectamente a los pobres saben muy
bien estrujarlos por sueldos que no superan el vital, mucho menos el salario
ético; se podría decir, sin ninguna exageración, que estos ejecutivos
concentrados en la Casa
de Piedra son los patrones de los pobres de Chile.

Aunque
aparentemente bien intencionado, el gesto del ministro de Planificación  – de llevar a un actor disfrazado de mendigo
– no sirve para nada; al poco andar los empresarios descubrieron que esta era
broma del "rey" Piñera, que llevó a su bufón para hacer reír a sus
contertulios.

No faltó quien
propuso al ministro aludido que, para la próxima vez, llevara a un pobre de
verdad, que tomara la palabra y que, para más remate, se atreviera a relatar la
situación de explotación en que muchos de ellos están sumidos a causa los
métodos de trabajo, los bajos salarios  y
el trato poco digno que les dispensan esos caballeros, reunidos en el encuentro
de Enade.

Creo que sería
mucho mejor que, de una vez por todas, los gobiernos del bipolio se decidieran
a realizar una revolución en educación y salud y en cambios radicales en la
legislación del trabajo. Es en las escuelas y en los hospitales donde los
pobres son tratados con la punta del pié, y condenados Machuca a lavar letrinas
de los Infante, o cuando tiene la mala suerte de caer enfermos ser tratado como
un cerdo en un hospital público, si es que logran que los atiendan.

Mientras Chile
sea uno de los países más inequitativos del mundo, según el indicador Gini,
sirven para poco estas reformas de utilería que nos prometen Piñera, Lavín y,
ahora, el ministro Felipe Kast. Que Chile sea un país inaceptablemente
desigual, es una responsabilidad compartida entre la Concertación y la Coalición por el Cambio.
Sólo el día en ambas expresiones del bipolio sean expulsadas del poder,
podremos empezar a pensar en un Chile más justo e igualitario.
26/11/10     

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