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La historia de los cinco prisioneros cubanos en Miami por luchar contra el terrorismo 

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“Será mejor hundirnos en el mar que antes traicionar la gloria que se ha vivido”

Silvio Rodríguez

La isla de Cuba, desde hace 50 años  sufre acciones terroristas
provenientes de los Estados Unidos. Ellas han significado la muerte de
más de tres mil cubanos y el daño físico y mental de otros dos mil. En
la década de los  90, los atentados criminales contra la Mayor de las
Antillas se incrementaron ante la caída del   campo socialista. Comenzó
entonces un envío sistemático de individuos pertenecientes a grupos
contrarrevolucionarios asentados en Miami,  para sembrar bombas en
hoteles y lugares públicos con mucha afluencia de extranjeros. Una de
esas bombas ocasionó la muerte de un turista italiano llamado Fabio Di
Celmo, en el Hotel Copacabana.

Ante los acontecimientos, Cuba resolvió explorar y aplicar  vías de
defensa para tener mayor información de los planes de los grupos
terroristas radicados en Florida. Así fue que cinco cubanos decidieron
partir a los EE.UU. e intentar  infiltrar las organizaciones del terror
en aquellos lugares donde  planeaban sus operaciones.

Con el objetivo de solucionar el grave asunto, en julio de 1998 el
gobierno cubano  envió un informe al  norteamericano en el cual comunicó
los detalles colectados respecto de los clanes que empleaban el
terrorismo como herramienta, de sus pasos futuros y de dónde operaban.
La respuesta que encontró la dirigencia de Cuba por parte de la
administración estadounidense fue la aprehensión de las cinco personas
misionadas en Miami.

Los cinco jóvenes profesionales son Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labadiño, y René González.

La semana pasada estuvo en Chile, invitada por agrupaciones de
solidaridad con “Los Cinco”, María Eugenia Guerrero, hermana de uno de
los prisioneros. En la sede del Colegio de Periodistas ofreció una
entrevista.


-El caso lleva 12 años y aún están en cautiverio “Los Cinco”, ¿Qué trato han recibido?
 “Desde  que fueron confinados a  una prisión federal de Miami, los
llevaron a celdas de castigo durante 17 meses, pese a que la ley al
respecto dice que una persona sólo puede ir a un calabozo de ese tipo 
(“hueco”) cuando comete una indisciplina grave y después de estar preso.
Además, el tiempo máximo permitido es de dos  meses. Allí no pudieron
tener acceso a un abogado o medio alguno. Ocho meses después de estar en
prisión ya habían identificado que Gerardo Hernández era jefe del
equipo y que no había ni una manera de complicar una acusación contra
él  que no fuera el cargo de “conspirar para cometer espionaje.”

-¿Y ese cargo está muy penado?
 “No. Y como para los norteamericanos no era suficiente, lo imputaron
por ‘conspirar para cometer asesinato’, pretendiendo vincularlo a un
hecho que había ocurrido en Cuba el 24 de febrero de 1996, donde estaba
involucrada  la organización llamada Hermanos al Rescate, que se
dedicaba a realizar vuelos espías sobre territorio cubano con el
pretexto de salvar balseros. Cuba anunció públicamente que si violaba la
soberanía de la isla, el gobierno actuaría y los derribaría. El líder
de Hermanos al Rescate osó de todos modos realizar su vuelo. Eran tres
avionetas y cuando ya estaban dentro del territorio cubano, el gobierno
les indicó que debían retroceder, que la zona estaba activada para
defenderse. Pero sólo el líder retrocedió su avioneta y permitió que las
otras dos ingresaran y fueron derribadas. Murieron cuatro personas. Fue
un hecho que lamentó el pueblo de Cuba.”

-¿Y se probó algo?
 “Cuando comenzó el juicio el 2001, el gobierno norteamericano mandó a
Cuba una delegación compuesta por oficiales de la fuerzas aérea  y del
FBI para que la isla les ofreciera toda la información respecto del
caso. Después de investigar profusamente,  llegaron a la conclusión de
que Gerardo no había tenido nada que ver con el acontecimiento. La
fuerza aérea y el FBI le entregaron un informe sobre los resultados de
sus averiguaciones a la Fiscalía, y ella pidió retirar el cargo contra
Gerardo porque era definitivamente insostenible. Pero la jueza dijo que
no haría caso a las pesquisas. Fue un juicio que se hizo en la Corte
Federal de Miami. Esa fue la violación primera que ocurrió en el
proceso, porque la ley de los EE.UU. afirma que toda persona debe ser
juzgada en una zona neutral respecto de donde ocurrió el hecho. En
agosto de 2005, la Corte de Atlanta, de manera unánime en el proceso de
apelación, decidió que el juicio debía ser anulado por  inconstitucional
y porque  viola la quinta y la sexta enmienda. Sin embargo, el gobierno
revocó esa decisión y no procedió.”

-¿Cuáles son las condenas contra Los Cinco?
 “En diciembre de 2001, la jueza  dictó sentencia sobre Gerardo de doble
cadena perpetua más 15 años. Para Ramón, cadena perpetua más 18 años;
para Antonio, cadena perpetua más 10 años; para Fernando, 19 años; y
para el caso de René, 15 años. Contra René González prácticamente no
existía ninguna razón por qué acusarlo. Los demás estaban inculpados de
ser agentes que infiltraron Estados Unidos sin registrarse ante las
autoridades. Eso Los Cinco lo reconocieron. Pero  es una recriminación
menor cuyas penas máximas están entre 4 y 7 años. Por otra parte, tres
de ellos ocuparon otra identidad para hacer su trabajo, y eso tiene una
pena máxima de 10 años, pero nunca de cadena perpetua, como fue el caso
de Gerardo y Ramón. Ellos también admitieron  que se ofrecieron
voluntariamente ante el gobierno de Cuba para  infiltrar clanes
terroristas.”

-Pero la Corte de Atlanta tenía una mirada más imparcial que la de Miami…
 “En agosto de 2008, la Corte de Atlanta -en el proceso de apelación que
continuaron los abogados de la defensa, profesionales norteamericanos y
de oficio- resolvió  que las penas eran excesivas para tres de ellos:
Ramón, Antonio y Fernando. E indicó que no debiera haber sentencia. Y el
año pasado se realizaron las resentencias. Ahí se preguntó cuál era el
daño que Antonio había causado a los Estados Unidos, cuál era la
información de seguridad nacional que había arriesgado, y la jueza dijo
que ciertamente no podía demostrar daños, no había pruebas sobre lo de
seguridad nacional, pero que Antonio había ido a ese país con esa
intención, que estaba en su mente. Entonces  ella dictó una nueva
condena de 21 años y 10 meses, a pesar de que la fiscal pedía 20 años.”

“LA JUSTICIA NORTEAMERICANA NUNCA HA PERMITIDO QUE EN EL CASO SE HABLE DE TERRORISMO CONTRA CUBA”

-La salida jurídica se ve muy compleja…

 “Ha sido muy difícil para nosotros que por la vía legal obtengamos un
juicio justo porque el caso sigue encasillado en la Corte de Miami. A
pesar de que la Corte de Atlanta dictaminó que el juicio debía ser
anulado; a pesar de que el Grupo de Trabajo para Detenciones Arbitrarias
de las Naciones Unidas en mayo de 2005 declaró que Los Cinco eran 
presos arbitrarios e indicó al gobierno de Estado Unidos que debía
apegarse a las leyes internacionales; a pesar de los pronunciamientos de
Amnistía Internacional y otras organizaciones de Derechos Humanos; de
parlamentos, de  mandatarios de algunos países; de premios Nobel.
Simplemente, el gobierno norteamericano ha hecho caso omiso a ese
reclamo. Nosotros no pedimos un favor. Sólo clamamos  que la justicia de
Estados Unidos se aplique en el caso de Los Cinco.”

-¿Qué queda por hacer?
“Nuestra única esperanza es la campaña de solidaridad que estamos
levantando en el mundo para incidir en el gobierno de Estados Unidos. 
La campaña ha sido silenciada por los grandes medios de comunicación.”

-¿Por qué silenciar un caso tan grave?
“Porque es un caso falso, porque las acusaciones son falsas, porque no
hay pruebas, porque los grupos terroristas contra Cuba que supuestamente
son independientes,  demuestran que han sido  financiados por los
distintos gobiernos de los Estados Unidos.”

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