La historia de los cinco prisioneros cubanos en Miami por luchar contra el terrorismo
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
16 años atrás 7 min lectura
Silvio Rodríguez
La isla de Cuba, desde hace 50 años sufre acciones terroristas
provenientes de los Estados Unidos. Ellas han significado la muerte de
más de tres mil cubanos y el daño físico y mental de otros dos mil. En
la década de los 90, los atentados criminales contra la Mayor de las
Antillas se incrementaron ante la caída del campo socialista. Comenzó
entonces un envío sistemático de individuos pertenecientes a grupos
contrarrevolucionarios asentados en Miami, para sembrar bombas en
hoteles y lugares públicos con mucha afluencia de extranjeros. Una de
esas bombas ocasionó la muerte de un turista italiano llamado Fabio Di
Celmo, en el Hotel Copacabana.
Ante los acontecimientos, Cuba resolvió explorar y aplicar vías de
defensa para tener mayor información de los planes de los grupos
terroristas radicados en Florida. Así fue que cinco cubanos decidieron
partir a los EE.UU. e intentar infiltrar las organizaciones del terror
en aquellos lugares donde planeaban sus operaciones.
Con el objetivo de solucionar el grave asunto, en julio de 1998 el
gobierno cubano envió un informe al norteamericano en el cual comunicó
los detalles colectados respecto de los clanes que empleaban el
terrorismo como herramienta, de sus pasos futuros y de dónde operaban.
La respuesta que encontró la dirigencia de Cuba por parte de la
administración estadounidense fue la aprehensión de las cinco personas
misionadas en Miami.
Los cinco jóvenes profesionales son Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labadiño, y René González.
La semana pasada estuvo en Chile, invitada por agrupaciones de
solidaridad con “Los Cinco”, María Eugenia Guerrero, hermana de uno de
los prisioneros. En la sede del Colegio de Periodistas ofreció una
entrevista.
-El caso lleva 12 años y aún están en cautiverio “Los Cinco”, ¿Qué trato han recibido?
“Desde que fueron confinados a una prisión federal de Miami, los
llevaron a celdas de castigo durante 17 meses, pese a que la ley al
respecto dice que una persona sólo puede ir a un calabozo de ese tipo
(“hueco”) cuando comete una indisciplina grave y después de estar preso.
Además, el tiempo máximo permitido es de dos meses. Allí no pudieron
tener acceso a un abogado o medio alguno. Ocho meses después de estar en
prisión ya habían identificado que Gerardo Hernández era jefe del
equipo y que no había ni una manera de complicar una acusación contra
él que no fuera el cargo de “conspirar para cometer espionaje.”
-¿Y ese cargo está muy penado?
“No. Y como para los norteamericanos no era suficiente, lo imputaron
por ‘conspirar para cometer asesinato’, pretendiendo vincularlo a un
hecho que había ocurrido en Cuba el 24 de febrero de 1996, donde estaba
involucrada la organización llamada Hermanos al Rescate, que se
dedicaba a realizar vuelos espías sobre territorio cubano con el
pretexto de salvar balseros. Cuba anunció públicamente que si violaba la
soberanía de la isla, el gobierno actuaría y los derribaría. El líder
de Hermanos al Rescate osó de todos modos realizar su vuelo. Eran tres
avionetas y cuando ya estaban dentro del territorio cubano, el gobierno
les indicó que debían retroceder, que la zona estaba activada para
defenderse. Pero sólo el líder retrocedió su avioneta y permitió que las
otras dos ingresaran y fueron derribadas. Murieron cuatro personas. Fue
un hecho que lamentó el pueblo de Cuba.”
-¿Y se probó algo?
“Cuando comenzó el juicio el 2001, el gobierno norteamericano mandó a
Cuba una delegación compuesta por oficiales de la fuerzas aérea y del
FBI para que la isla les ofreciera toda la información respecto del
caso. Después de investigar profusamente, llegaron a la conclusión de
que Gerardo no había tenido nada que ver con el acontecimiento. La
fuerza aérea y el FBI le entregaron un informe sobre los resultados de
sus averiguaciones a la Fiscalía, y ella pidió retirar el cargo contra
Gerardo porque era definitivamente insostenible. Pero la jueza dijo que
no haría caso a las pesquisas. Fue un juicio que se hizo en la Corte
Federal de Miami. Esa fue la violación primera que ocurrió en el
proceso, porque la ley de los EE.UU. afirma que toda persona debe ser
juzgada en una zona neutral respecto de donde ocurrió el hecho. En
agosto de 2005, la Corte de Atlanta, de manera unánime en el proceso de
apelación, decidió que el juicio debía ser anulado por inconstitucional
y porque viola la quinta y la sexta enmienda. Sin embargo, el gobierno
revocó esa decisión y no procedió.”
-¿Cuáles son las condenas contra Los Cinco?
“En diciembre de 2001, la jueza dictó sentencia sobre Gerardo de doble
cadena perpetua más 15 años. Para Ramón, cadena perpetua más 18 años;
para Antonio, cadena perpetua más 10 años; para Fernando, 19 años; y
para el caso de René, 15 años. Contra René González prácticamente no
existía ninguna razón por qué acusarlo. Los demás estaban inculpados de
ser agentes que infiltraron Estados Unidos sin registrarse ante las
autoridades. Eso Los Cinco lo reconocieron. Pero es una recriminación
menor cuyas penas máximas están entre 4 y 7 años. Por otra parte, tres
de ellos ocuparon otra identidad para hacer su trabajo, y eso tiene una
pena máxima de 10 años, pero nunca de cadena perpetua, como fue el caso
de Gerardo y Ramón. Ellos también admitieron que se ofrecieron
voluntariamente ante el gobierno de Cuba para infiltrar clanes
terroristas.”
-Pero la Corte de Atlanta tenía una mirada más imparcial que la de Miami…
“En agosto de 2008, la Corte de Atlanta -en el proceso de apelación que
continuaron los abogados de la defensa, profesionales norteamericanos y
de oficio- resolvió que las penas eran excesivas para tres de ellos:
Ramón, Antonio y Fernando. E indicó que no debiera haber sentencia. Y el
año pasado se realizaron las resentencias. Ahí se preguntó cuál era el
daño que Antonio había causado a los Estados Unidos, cuál era la
información de seguridad nacional que había arriesgado, y la jueza dijo
que ciertamente no podía demostrar daños, no había pruebas sobre lo de
seguridad nacional, pero que Antonio había ido a ese país con esa
intención, que estaba en su mente. Entonces ella dictó una nueva
condena de 21 años y 10 meses, a pesar de que la fiscal pedía 20 años.”
“LA JUSTICIA NORTEAMERICANA NUNCA HA PERMITIDO QUE EN EL CASO SE HABLE DE TERRORISMO CONTRA CUBA”
-La salida jurídica se ve muy compleja…
“Ha sido muy difícil para nosotros que por la vía legal obtengamos un
juicio justo porque el caso sigue encasillado en la Corte de Miami. A
pesar de que la Corte de Atlanta dictaminó que el juicio debía ser
anulado; a pesar de que el Grupo de Trabajo para Detenciones Arbitrarias
de las Naciones Unidas en mayo de 2005 declaró que Los Cinco eran
presos arbitrarios e indicó al gobierno de Estado Unidos que debía
apegarse a las leyes internacionales; a pesar de los pronunciamientos de
Amnistía Internacional y otras organizaciones de Derechos Humanos; de
parlamentos, de mandatarios de algunos países; de premios Nobel.
Simplemente, el gobierno norteamericano ha hecho caso omiso a ese
reclamo. Nosotros no pedimos un favor. Sólo clamamos que la justicia de
Estados Unidos se aplique en el caso de Los Cinco.”
-¿Qué queda por hacer?
“Nuestra única esperanza es la campaña de solidaridad que estamos
levantando en el mundo para incidir en el gobierno de Estados Unidos.
La campaña ha sido silenciada por los grandes medios de comunicación.”
-¿Por qué silenciar un caso tan grave?
“Porque es un caso falso, porque las acusaciones son falsas, porque no
hay pruebas, porque los grupos terroristas contra Cuba que supuestamente
son independientes, demuestran que han sido financiados por los
distintos gobiernos de los Estados Unidos.”
Artículos Relacionados
El falso poder del “sistema” y lo que realmente nos impide ser libres
por Luis Razeto M. (Chile)
14 años atrás 5 min lectura
Los silencios de Su Majestad
por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile)
12 años atrás 4 min lectura
Perú: Cajamarca y la guerra por el agua. Entrevista al dirigente Wilfredo Saavedra
por Yásser Gómez Carbajal (Revista Mariátegui)
14 años atrás 24 min lectura
Rechazan actitud autoritaria de Lagos contra grupos ambientalistas
por Jordi Berenguer (Oceana.org - Chile)
21 años atrás 2 min lectura
Chile. Central Clasista y reformas laborales de Kast: «La clase gobernante es una mala clase»
por Andrés Figueroa Cornejo (Chile)
7 segundos atrás
03 de agosto de 2026
Este 31 de julio, bajo la lluvia de Santiago, dirigentes sindicales de la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores de Chile entregaron una carta al ministro del Trabajo de la administración de José Kast, el ingeniero comercial Tomás Rau, donde expusieron su rechazo a la llamada reforma laboral, cuyos contenidos resultan atentatorios a los derechos e intereses del pueblo trabajador.
Bases ideológicas de la nueva elite planetaria
por Manuel Acuña Asenjo (Estocolmo, Suecia)
29 mins atrás
03 de agosto de 2026
«Cuidar el lenguaje es defender la herramienta con que una democracia distingue el peligro real del fantasma, y protege al ciudadano del abuso de los poderosos. En una época en que todas las verdades se banalizan y deforman, esa distinción vale más que nunca”
Violación de los DD.HH. en los territorios palestinos ocupados por Israel: «Más de lo que un ser humano puede soportar»
por Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado
2 semanas atrás
18 de julio de 2026
Estaba tumbado en el suelo, completamente desnudo. Los soldados me exigieron que besara la bandera israelí, pero me negué, por lo que me golpearon brutalmente y me dieron patadas en los genitales. Como consecuencia, vomité. Sentía dolor y tenía los testículos hinchados y magullados por la paliza. Perdí el conocimiento durante un breve periodo de tiempo y, al despertar, me di cuenta de que seguían golpeándome.
Los criminales de guerra israelíes están torturando al Dr. Hussam Abu Safiya. Hasta cuando seguirá el mundo guardando silencio
por Medios Internacionales
3 semanas atrás
17 de julio de 2026
El Dr. Hussam Abu Safiya suplica que lo salven. No pide compasión. Pide al mundo que actúe. Difundan su nombre. Salgan a las calles. Exijan respuestas a sus políticos. Exijan acceso independiente. Exijan su liberación.