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Aportes y críticas al proyecto económico de Enríquez-Ominami 

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Marco Enríquez-Ominami tiene méritos de sobra para ser presidente de la república de Chile: es el único candidato que, hasta ahora, muestra un proyecto concreto de país para el Bicentenario, cuyo contenido resumido se encuentra en el Decálogo, que fue redactado desde hace un año, cuando Marco era solamente un diputado y no se le había pasado por la mente en convertirse en candidato a la presidencia de la república, con serias posibilidades de pasar a la segunda vuelta en las próximas elecciones.

No soy economista, ni nunca he participado en ningún curso al respecto, por consiguiente, las siguientes opiniones son de un lego, que sólo puede reclamar el derecho a participar, tal cual lo propone Enríquez-Ominami, respecto al documento económico, que no es más que un esbozo entregado a la ciudadanía, como forma de motivación a la discusión de un proyecto de país, tan necesario en la actualidad, donde los ciudadanos serán los llamados directos a construir el programa de gobierno. Nunca he concedido a los tecnócratas el derecho de apropiarse de la política.
 
En proyecto va directo a la vena: el primer capítulo “Reformas Tributarias”, es fundamental para cualquier cambio económico en Chile. Veámoslo punto por punto.

1-      Reducción del impuesto máximo a la renta de las personas, del 40% al 30%, lo que favorecería a los sueldos más altos. Propongo, por el contrario, supresión del impuesto a la renta de las personas que tengan un ingreso menor a $700.000 mensuales.

2-      Un sistema impositivo que favorezca a las empresas familiares y a las pequeñas y medianas empresas, en razón del número de trabajadores que empleen.

3-      El SII entregaría incentivos económicos a aquellas empresas familiares y Pymes que empleen el mayor número de trabajadores, con contratos permanentes y no precarios.

4-      Rebaja al 10% del Iva a todos los productos incluidos en la canasta familiar, vigilando el Estado que esta rebaja impositiva sea trasladada, íntegramente, al precio de los productos alimenticios básicos que se venden al consumidor.

5-      Aumento de impuestos: plenamente de acuerdo con el 66% para alcoholes y tabacos. Propondría agregar una serie de productos suntuarios y de lujo, que no están al alcance de las capas medias y bajas.

6-      Plenamente de acuerdo con la repatriación de los recursos en el Exterior.

7-      Creo más útil y fácil de llevar a cabo un royalty, no sólo para explotación de productos del subsuelo, sino también para la celulosa y la depredación de los bosques.

8-      Descentralizar un porcentaje de los recursos por concepto de royalty, que irá directamente a las regiones, en forma equitativa.

9-      Aumento del Presupuesto:
 
–          De acuerdo con el monto de viviendas sociales
–          En Salud: creo que el presupuesto se queda chico al asignar sólo 800 millones de dólares-
–          Construir diez nuevos hospitales – dos en Santiago y ocho en regiones- es sólo una parte del gasto en salud; es necesario aumentar el número de médicos especialistas, tanto en hospitales, como en consultorios. Deben tener una remuneración conveniente para que no deserten a la salud privada. Todo consultorio debe tener, al menos, un pediatra y un cardiólogo, con el fin de descongestionar los hospitales. En Salud, la prevención es una inversión altamente rentable; no debe economizarse ni un peso en la educación preventiva de la salud. También deberá conceptuarse un presupuesto para la salud mental.
 
10-   En el proyecto no se consignan recursos para nuestra seguridad energética: Deberán destinarse fondos con el fin de lograr, durante el período presidencial, que los tres sistemas interconectados tengan, al menos, un 20% de energías renovables no convencionales – solar, eólica, mareo-motriz e hidroeléctricas de paso, producto de las algas y agrícolas.
 
11-   Educación
 
–          La idea central es revertir una educación consagrada a aumentar la inequidad y de pésima calidad, a una igualitaria y alta calidad.
–          De acuerdo en el punto de recuperar los Liceos de excelencia, sin embargo, en razón de la igualdad, debiéramos privilegiar el gasto en aquellos Liceos que, por motivos geográficos, económicos y sociales, no logran la excelencia de los anteriores-
–          Centrar el mayor gasto educacional en la educación preescolar y básica, con excelentes profesores, sin abandonar la secundaria y universitaria.
–          De acuerdo en el pago del crédito universitario con servicio civil.
–          Nada se dice sobre el Estado docente descentralizado y la Educación Pública.
–          Propongo cambiar completamente el AFI, privilegiando a los alumnos de Liceos públicos, de alta calidad, destinando los recursos a las universidades públicas.
–          Terminar con la idea de que la educación pública es una empresa, igual a la educación privada.
–          Acabar con la idea de subsidiaridad del Estado. Vivienda, educación y salud deben dar garantías constitucionales de calidad y equidad, derecho humano que pueda ser exigido por los ciudadanos en los tribunales de justicia.
 
12-   Reforma al Sistema Provisional. Plenamente de acuerdo con que se pueda cotizar en INP o AFP, lo que garantizaría un sistema mixto de jubilaciones y pensiones.
 
13-   Eficacia en empresas públicas. Completamente en desacuerdo en la venta a privados del 5% de CODELCO, y el 10% de Enap, BancoEstado, Enami, EFE, Correos, Metro y TVN.
 
Ningún economista en el mundo, hoy por hoy, plantea la privatización de empresas del Estado, por el contrario, Inglaterra nacionalizó algunos Bancos y Estados Unidos estuvo a punto de hacer lo mismo, con los dos más grandes Bancos norteamericanos; el Estado es dueño de la empresa aseguradora más grande del mundo. En todo el universo hay absoluta claridad  de que los grandes monopolios no cumplen con las tres condiciones incluidas en el Documento: eficacia, transparencia y fiscalización; incluso, los economistas neoliberales, salvo los seguidores de Hayek, se han manifestado varias veces en el sentido de estatizar los bancos prácticamente quebrados – sólo me basta citar a Sebastián Edwards, que lo ha dicho con bastante claridad-.
 
Los gerentes de las tres Automotrices norteamericanas son responsables de llevar, prácticamente, a la quiebra a sus empresas, tanto es así que Obama forzó la renuncia del gerente de General Motors.
 
CODELCO ha dado al Estado de  Chile millones de dólares, que nos están permitiendo sortear la crisis actual. Sus bonos están calificados de A+, con tendencia positiva; pagan un cupón de 5%, lo que es cinco veces el Bono del Tesoro norteamericano. Si el objetivo de este proyecto es capitalizar CODELCO, por qué no obligar a las AFP a comprar Bonos CODELCO, en vez de hacerlo con las competidoras extranjeras. Creo que hay otras empresas estatales que muestran números azules y son bastante eficaces en su administración – se me ocurre Enami y Metro. No veo la necesidad de que estas empresas emitan acciones, que darían derecho a inversionistas monopólicos a hacerse parte del directorio de la Empresa. La otra solución empleada por Barack Obama es completamente al revés: comprar acciones privilegiadas que no permitan al Estado hacerse parte de Bancos prácticamente quebrados.
 
Otra cosa es mejorar la administración de las empresas públicas. En este sentido, el Estado tiene todo el derecho de aplicarles exigencias de transparencia y de eficacia productiva. Pienso que el BancoEstado debe ser reformado en el sentido de consagrarlo, especialmente, a la promoción y desarrollo de las empresas familiares y las Pymes, otorgando créditos blandos y a largo plazo, entre otros beneficios.
 
Todo aporte estatal debe privilegiar al BancoEstado. Un país que tiene billones de dólares en bonos, en el extranjero, no me parece que en este instante deba emitir más bonos de deuda, pero si es necesario, cualquier inversionista los compraría, considerando su calificación y el pago de cupones. 5%
 
Cualquiera de las empresas estatales puede emitir bonos, que serán cotizados en razón del bajo riesgo país que tiene Chile.
 
Estas humildes propuestas sólo tienen como objetivo aportar, con el mejor de los espíritus, al programa del candidato Marco Enríquez-Ominami.
18/05/09 

– Le recomendamos leer El destino de un síndrome

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